El motor con la denominación SQRE4G15C pertenece a la familia de propulsores Chery Acteco. Es una evolución de los antiguos motores 1.5, diseñada para cumplir normas de emisiones más estrictas manteniendo la simplicidad. Se monta principalmente en el Chery Arrizo GX (y modelos relacionados en determinados mercados), donde representa la opción básica o intermedia de motorización.
A diferencia de los modernos motores turbo “downsized”, este propulsor se basa en una tecnología atmosférica ya probada. Esto lo hace atractivo para compradores que temen averías caras de turbo y volante bimasa, y que están dispuestos a sacrificar explosividad en la conducción a cambio de durabilidad.
| Cilindrada | 1499 cc (1.5 L) |
| Potencia | 85 kW (116 CV) |
| Par motor | 143 Nm |
| Código de motor | SQRE4G15C |
| Tipo de inyección | MPI (Multi-Point Injection) |
| Alimentación | Atmosférico (Naturally Aspirated) |
| Número de cilindros/válvulas | 4 cilindros / 16 válvulas (tecnología DVVT) |
El motor SQRE4G15C utiliza cadena de distribución. Es una excelente noticia para los propietarios, ya que no existe un intervalo fijo de sustitución como en el caso de la correa dentada. La cadena está diseñada para durar lo mismo que el motor, pero en la práctica se recomienda revisarla alrededor de los 150.000 km o si se escucha un traqueteo en el arranque en frío. El estado de la cadena depende directamente de los cambios regulares de aceite de motor.
Aunque el motor es mecánicamente robusto, hay algunos puntos a los que conviene prestar atención:
Mantenimiento menor: Aunque el fabricante pueda indicar intervalos más largos, para una mayor vida útil (especialmente por la cadena y el sistema DVVT) se recomienda cambiar el aceite cada 10.000 a 12.000 km o una vez al año.
Cantidad y tipo de aceite: En el motor entran aproximadamente 4,0 a 4,5 litros de aceite (siempre comprobar con la varilla). La graduación recomendada suele ser 5W-30 o 5W-40 (totalmente sintético), dependiendo de las condiciones climáticas.
En general, este motor no es conocido por un consumo elevado de aceite. Entre dos servicios, un consumo de 0,5 a 0,8 litros puede considerarse aceptable, especialmente si se circula mucho por autopista a altas revoluciones. Si consume más de 1 litro cada 10.000 km, puede indicar un problema con los retenes de válvulas o los segmentos.
Al tratarse de un motor de gasolina, las bujías son clave. Si utiliza bujías estándar (níquel/cobre), deben cambiarse cada 30.000 km. Si se usan bujías de iridio, el intervalo de sustitución puede llegar a 80.000 - 100.000 km. Se recomienda utilizar bujías de buena calidad para mejorar la combustión y proteger las bobinas.
Buena noticia: Este motor, en su versión con caja manual, suele utilizar volante rígido. Eso significa que el kit de embrague es mucho más barato de sustituir en comparación con los diésel o los gasolina turbo más potentes. Las versiones con caja CVT tienen un sistema de transmisión diferente (convertidor de par) y no disponen de un volante bimasa clásico como pieza de desgaste que se cambie como en los manuales.
El SQRE4G15C utiliza un sistema de inyección indirecta MPI (Multi-Point Injection). Es una tecnología antigua y fiable. Los inyectores son robustos, no son tan sensibles a la mala calidad del combustible como en los motores GDI (inyección directa) y su sustitución o limpieza no es costosa (depende del mercado).
Este motor no tiene turbo. Esto elimina posibles averías costosas relacionadas con el turbocompresor, el intercooler y los manguitos de alta presión.
Al ser un motor de gasolina, no lleva filtro DPF ni utiliza AdBlue (reservado a los diésel). Sin embargo, dispone de catalizador, que debe estar en buen estado para superar la inspección técnica. A menudo incorpora válvula EGR por motivos de emisiones; si se obstruye por la carbonilla, el coche puede dar tirones a bajas revoluciones, pero la limpieza suele ser sencilla.
No espere milagros de un motor 1.5 atmosférico en una carrocería bastante pesada como la del Arrizo GX. El consumo real en ciudad se sitúa entre 8,5 y 10,5 litros a los 100 km. Si conduce la versión CVT en atascos (para y arranca), el consumo puede alcanzar fácilmente la parte alta de ese rango.
Hablando claro: sí, es algo perezoso. Con 143 Nm de par disponibles sólo a regímenes altos (normalmente por encima de 3500-4000 rpm), el motor pide que lo “estire” para que empuje bien. Los adelantamientos requieren planificación y reducir una marcha. No está pensado para conducción deportiva, sino para un viaje tranquilo del punto A al punto B.
En autopista se comporta correctamente mientras se mantenga una velocidad constante. A 130 km/h, el motor gira alrededor de 3500 a 3800 rpm (con caja manual), lo que puede generar cierto ruido en el habitáculo. La caja CVT suele mantener un régimen algo más bajo en crucero, lo que reduce el ruido. El consumo en carretera abierta ronda los 6,5 - 7,5 l/100 km.
Este es un motor ideal para instalar un sistema de GLP. Debido al sistema de inyección MPI, la instalación es sencilla, más económica (sistemas secuenciales estándar) y el motor tolera muy bien el gas. No hace falta recurrir a costosos kits de “Direct Injection”. Con un buen ajuste, la pérdida de potencia es imperceptible y el ahorro es significativo.
En los motores atmosféricos, el “chipado” suele ser tirar el dinero. Es posible ganar quizá 5 a 8 CV y una respuesta al acelerador ligeramente mejor, pero no notará una diferencia drástica como en los motores turbo. La recomendación es no tocar el mapa de fábrica, ya que la ganancia no compensa el coste y el riesgo.
Con este motor normalmente se ofrecen:
Caja manual: Muy fiable. Las averías son raras y suelen estar relacionadas con el kit de embrague (disco, plato, collarín). El coste de sustitución del kit de embrague es asequible (no es caro).
Caja CVT: Es el punto más delicado. Los síntomas de problemas incluyen “patinamiento”, zumbidos o retraso al iniciar la marcha.
Mantenimiento: El aceite de la caja CVT se DEBE cambiar cada 40.000 a 60.000 km (junto con los filtros). Si se descuida, la cadena interna de la caja (no confundir con la cadena de distribución del motor) puede dañar los conos, lo que lleva a una reparación muy costosa (a menudo no rentable).
El motor SQRE4G15C está destinado a conductores que valoran la economía de mantenimiento por encima de las prestaciones. No es un deportivo, pero es una herramienta de trabajo que, con cambios de aceite regulares, puede recorrer muchos kilómetros. Si compra la versión con caja manual, los riesgos son mínimos. Si elige una CVT, busque una unidad con historial claro de cambios de aceite en la transmisión.
Es ideal para taxistas (por el GLP) y para familias que conducen de forma tranquila. Para quienes buscan emociones al volante o arrastran cargas pesadas a menudo en pendiente, la versión turbo (1.5T) es una mejor opción.
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