El 2.0 BiTDI de Volkswagen con código CUAA representa la cima de la ingeniería cuando se trata de motores diésel de cuatro cilindros. Este propulsor fue creado para llenar el vacío entre el clásico motor 2.0 TDI (150/190 CV) y el grande 3.0 V6 TDI, ofreciendo prestaciones de seis cilindros con menor peso y consumo. Sin embargo, el alto rendimiento extraído de una cilindrada pequeña trae consigo desafíos específicos de los que todo propietario de un Passat B8, Arteon o Tiguan debe estar informado.
| Código de motor | CUAA (serie EA288) |
| Cilindrada | 1968 cc |
| Potencia | 176 kW (240 CV) |
| Par motor | 500 Nm a 1750–2500 rpm |
| Tipo de inyección | Common Rail (inyectores piezoeléctricos hasta 2500 bar) |
| Sobrealimentación | Bi-Turbo (dos turbocompresores de distinto tamaño) |
| Tracción | Siempre 4MOTION (tracción a las cuatro ruedas) |
A diferencia de los motores 2.0 TDI menos potentes, que cuentan con bloque de hierro fundido, el motor CUAA utiliza un bloque de aluminio para ahorrar peso, reforzado con tirantes de acero. Es una solución tecnológicamente avanzada, pero conlleva ciertos riesgos.
Este motor utiliza correa de distribución para accionar los árboles de levas. Aunque VW establece el cambio incluso a los 210.000 km (en algunos mercados), la práctica y la experiencia de los mecánicos dicen otra cosa. Debido al enorme par motor y a la carga sobre la bomba de agua y los elementos auxiliares, se recomienda realizar la distribución a los 150.000 km, como máximo a los 180.000 km o cada 5-6 años, lo que ocurra antes. La rotura de la correa en un motor como este es catastrófica y suele implicar una avería total.
En el motor caben aproximadamente 4,7 a 5,0 litros de aceite (dependiendo de si se cambia también el filtro; comprobar siempre con la varilla). Es obligatorio utilizar aceite de viscosidad 5W-30 con la especificación VW 507.00.
¿Consume aceite? Por desgracia, este es uno de los puntos débiles del motor CUAA, especialmente en las primeras unidades (2015-2016). Debido a la alta presión en el interior de los cilindros y al bloque de aluminio, se producían deformaciones en los cilindros o problemas con los segmentos, lo que resultaba en un consumo de aceite superior a 0,5 l cada 1000 km. Si el motor consume 1–2 litros entre cambios de aceite (cada 15.000 km), se considera “aceptable” para este propulsor, pero cualquier valor por encima indica un problema con los segmentos o con los turbocompresores.
El motor utiliza avanzados inyectores piezoeléctricos que trabajan a una presión extrema de 2500 bar. Son muy precisos y permiten una gran potencia, pero son muy sensibles al combustible de mala calidad. Su vida útil suele rondar los 200.000 - 250.000 km, aunque pueden fallar antes. Los síntomas son ralentí inestable, aumento de humo o dificultad de arranque. La reparación de estos inyectores a menudo es imposible o poco fiable, por lo que normalmente se sustituyen por nuevos, lo que resulta caro (depende del mercado, pero hay que contar con un gasto importante por unidad).
Sí, este motor lleva volante bimasa. Teniendo en cuenta que soporta el empuje de 500 Nm de par, el bimasa es un elemento de desgaste. Aunque la caja DSG está programada para proteger el conjunto, una conducción agresiva (aceleraciones fuertes desde parado) puede acortar la vida del volante por debajo de los 150.000 km. El síntoma de un bimasa en mal estado es un ruido metálico de “golpeteo” al arrancar/parar el motor o vibraciones al ralentí.
El CUAA utiliza dos turbocompresores: uno más pequeño para bajas revoluciones (respuesta) y otro más grande para altas revoluciones (potencia). Funcionan en serie. Esto elimina el retraso de respuesta, pero significa que hay el doble de componentes susceptibles de averiarse. El turbo grande es más propenso al desgaste. Si uno de los dos falla, a menudo se recomienda la reparación o sustitución de todo el módulo, lo que es una intervención muy costosa.
Como motor Euro 6, este propulsor está muy condicionado por los sistemas anticontaminación:
¿Es un motor perezoso? En absoluto. Con 500 Nm disponibles ya desde 1750 rpm, este motor hace que un pesado Passat o Tiguan “salga disparado”. Las recuperaciones están al nivel de compactos deportivos.
Este motor ya viene de fábrica muy “apretado”, con una potencia específica elevada (120 CV por litro de cilindrada). Aunque las reprogramaciones Stage 1 pueden aumentar la potencia hasta 280-300 CV y el par hasta 580-600 Nm, hay que ser muy prudente.
El aumento de potencia carga aún más un bloque de aluminio ya muy exigido y los turbocompresores. Si decide dar este paso, acorte los intervalos de cambio de aceite a 8.000 - 10.000 km y no utilice toda la potencia hasta que el motor no haya alcanzado su temperatura de servicio ideal. El riesgo de sobrecalentamiento y de rotura de culata o bloque es mayor que en las versiones menos potentes.
Con este motor NUNCA se monta una caja de cambios manual. Solo viene con el DSG DQ500, un cambio automático de doble embrague y siete marchas.
El 2.0 BiTDI de Volkswagen es una joya de la ingeniería que ofrece un compromiso fantástico entre potencia y eficiencia, pero no está exento de defectos.
Conclusión: Este motor está pensado para conductores que pasan mucho tiempo en carretera abierta y quieren aceleraciones contundentes sin pagar el coste de registro y consumo de un 3.0 V6. Si va a comprar uno de segunda mano, busque unidades con el menor kilometraje posible (por debajo de 150.000 km) y con un historial de mantenimiento impecable. Esté preparado para un mantenimiento periódico más caro: es el precio a pagar por disponer de 240 caballos extraídos de 2 litros de cilindrada.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.