El motor con código DUCA pertenece a la generación más reciente de motores de gasolina de Volkswagen, conocida como EA211 evo2. No es un motor de gasolina cualquiera: es el corazón del avanzado sistema híbrido enchufable (eHybrid) que se monta en el nuevo Volkswagen Passat B9. A diferencia de los motores 1.5 TSI estándar, que suelen tener 150 CV, esta versión viene de fábrica “apretada” hasta 177 CV (130 kW) para, con ayuda del motor eléctrico, mover una carrocería pesada y ofrecer una potencia de sistema de nada menos que 272 CV. Es un motor que intenta conciliar ecología y prestaciones, pero que también conlleva cierta complejidad técnica que los futuros propietarios deben conocer.
| Parámetro | Dato |
|---|---|
| Código de motor | EA211 evo2 / DUCA |
| Cilindrada | 1498 cc (1,5 litros) |
| Potencia (motor térmico) | 130 kW (177 CV) |
| Potencia del sistema (híbrido) | 200 kW (272 CV) |
| Par motor (motor térmico) | 250 Nm |
| Tipo de inyección | Directa (TSI) - 350 bar |
| Sobrealimentación | Turbo VTG + intercooler |
| Accionamiento del árbol de levas | Correa dentada |
Este motor utiliza correa dentada. Es una diferencia importante respecto a los antiguos y problemáticos EA111, que montaban cadena. La correa dentada de la serie EA211 evo2 está reforzada y diseñada para durar mucho tiempo. Aunque el fabricante suele indicar que la correa es “LongLife” o que basta con revisarla a partir de los 200.000 km, la práctica y el sentido común recomiendan hacer la distribución entre 150.000 km y 180.000 km, o cada 8 a 10 años, lo que ocurra antes. La bomba de agua también forma parte de este sistema y se sustituye de forma preventiva junto con la correa.
Aunque la evo2 es una versión mejorada, hay puntos específicos a los que conviene prestar atención:
En el motor caben aproximadamente 4,3 litros de aceite (siempre hay que comprobar el dato exacto en el manual, ya que los componentes híbridos pueden influir en la forma del cárter). La graduación recomendada es un aceite extremadamente fluido 0W-20 (norma VW 508.00 / 509.00). Este aceite es clave para el funcionamiento del turbo y la lubricación en los arranques en frío, de los que un híbrido tiene muchos.
Consumo de aceite: Los TSI modernos son algo más tolerantes, pero un consumo de hasta 0,5 litros cada 10.000 km se considera normal. Si consume más de 0,5 litros cada 1.000 km (como suele matizar el fabricante), indica un problema con los segmentos o con el turbocompresor.
Al ser un motor de gasolina, las bujías son un elemento de desgaste. Debido al alto voltaje de encendido y a la mezcla pobre, se recomienda cambiarlas cada 60.000 km (o 4 años). No conviene ahorrar en bujías: use exclusivamente bujías de iridio o las especificadas por VW, ya que una bujía de mala calidad puede dañar la bobina.
Sí, este motor lleva volante bimasa. Teniendo en cuenta que va acoplado a una caja DSG y que soporta encendidos y apagados frecuentes del motor térmico durante la marcha (transición de eléctrico a gasolina), el volante bimasa sufre bastante estrés. Los síntomas de fallo son golpes metálicos al apagar el motor o vibraciones en ralentí. El coste de sustitución es elevado (depende del mercado), pero es necesario para mantener el confort de marcha.
El sistema de inyección trabaja a presiones de hasta 350 bar. Los inyectores son muy precisos pero sensibles al combustible de mala calidad. No suelen fallar de forma masiva, pero su sustitución es cara.
El motor lleva un solo turbocompresor, pero es especial: utiliza tecnología VTG (geometría de turbina variable), algo que antes estaba reservado a diésel y a motores de gasolina de Porsche. Esto permite una respuesta excelente al acelerador, pero el propio turbo es más caro de reparar o sustituir que un turbo clásico con “wastegate”. Con un buen mantenimiento, su vida útil supera los 200.000 km.
Este motor de gasolina no lleva DPF (eso es para diésel), pero sí GPF (Gasoline Particulate Filter) u OPF. Rara vez se obstruye porque los gases de escape de un gasolina son más calientes. Sin embargo, si se conduce el híbrido de forma que el motor térmico se encienda solo 2 minutos y se vuelva a apagar, es posible que se obstruya. Conviene sacar el coche de vez en cuando a carretera abierta para que el motor “se limpie”. La válvula EGR existe y sirve para reducir emisiones; tiende a ensuciarse, pero menos que en los diésel.
No. Este motor es de gasolina y no utiliza AdBlue.
El consumo del 1.5 TSI eHybrid depende enormemente de si se recarga la batería:
En absoluto. La unidad de gasolina de 177 CV es suficiente por sí sola, pero con el “boost” del motor eléctrico el coche alcanza 272 CV de potencia de sistema. Las recuperaciones son fulgurantes gracias al par instantáneo del motor eléctrico. La sensación al volante es similar a conducir un motor de 3,0 litros, y no un 1,5.
No es recomendable. Técnicamente es posible (GLP líquido o sistema con inyección directa), pero es muy caro y complicado. Se trata de un motor con inyección directa, turbo, sistema ACT de desactivación de cilindros y un conjunto híbrido. La instalación de GLP probablemente alteraría el funcionamiento del sistema híbrido, restaría espacio al maletero (donde ya van las baterías) y anularía cualquier ventaja económica.
El motor térmico (177 CV) se puede reprogramar, pero no se recomienda en un híbrido enchufable. El motivo es la caja de cambios y su sincronización con el motor eléctrico. La caja está diseñada para soportar un determinado par del sistema. Aumentar la potencia del motor de gasolina puede sobrecargar la transmisión o generar problemas en el “handover” (transición) de eléctrico a gasolina.
Con este motor en el Passat B9 se monta exclusivamente una caja automática DSG (normalmente de 6 velocidades, especializada para eHybrid, con códigos similares a la serie DQ400e). No existe caja manual en esta configuración.
Este DSG es de tipo “baño de aceite” (los embragues trabajan en aceite). Es una buena noticia para su durabilidad.
Antes de comprar un Passat B9 con motor 1.5 TSI eHybrid (DUCA), preste atención a lo siguiente:
Conclusión: El 1.5 TSI evo2 (DUCA) es una maravilla tecnológica que ofrece lo mejor de dos mundos: la potencia de un GTI y el consumo de un diésel (si se recarga). Está pensado para profesionales y familias que disponen de garaje con enchufe, recorren a diario 50-80 km en modo eléctrico, pero quieren un coche potente para viajes largos sin preocuparse por la autonomía. El mantenimiento es más caro que en un gasolina convencional debido a su complejidad, pero el confort y las prestaciones compensan ese sobrecoste.
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