El motor con código DTRD pertenece a la última generación de diésel de Volkswagen (EA288 Evo). Su aparición en modelos como el VW T-Roc restyling (desde 2022) marcó el final de la era del popular motor 1.6 TDI. VW decidió que el "downsizing" (reducción de cilindrada) no siempre es la mejor solución para las emisiones de gases de escape en condiciones reales, por lo que volvió a la probada cilindrada de 1968 cc, pero con la potencia reducida a 116 CV.
Es un propulsor técnicamente muy avanzado, diseñado para cumplir con las estrictas normas Euro 6d, ofreciendo al mismo tiempo una mejor respuesta al acelerador que su predecesor de menor cilindrada.
| Característica | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1968 cc (2.0 l) |
| Potencia | 85 kW (116 CV) |
| Par motor | 300 Nm a 1600-2500 rpm |
| Código de motor | DTRD (serie EA288 Evo) |
| Tipo de inyección | Common Rail (inyectores solenoides) |
| Sobrealimentación | Turbo de geometría variable (VGT) |
| Accionamiento del árbol de levas | Correa de distribución |
El motor DTRD utiliza correa de distribución para accionar los árboles de levas. Esto es una buena noticia, ya que las correas modernas son más silenciosas y baratas de sustituir que las cadenas, que dieron problemas en generaciones anteriores de motores VW. Sin embargo, hay que prestar atención a la bomba de agua, que se cambia dentro del llamado “kit de distribución”.
La recomendación de fábrica para el cambio de la correa de distribución suele ser optimista y menciona intervalos de hasta 210.000 km. No obstante, los mecánicos con experiencia aconsejan realizar el cambio completo de distribución a un máximo de 150.000 a 160.000 km o cada 5 a 6 años, lo que ocurra antes. El motivo es la fatiga de los materiales del tensor y de la bomba de agua, cuyo fallo puede provocar una avería grave del motor (rotura de la correa y choque entre pistones y válvulas).
Estos nuevos motores "Evo" están diseñados para aceites de baja viscosidad con el fin de reducir la fricción interna y el consumo de combustible. En el motor caben aproximadamente 5,5 a 5,7 litros de aceite.
Recomendación: Utilizar exclusivamente aceite con especificación VW 509.00 (grado 0W-20). No usar aceites más densos (como 5W-30) salvo que el fabricante permita explícitamente una alternativa (VW 507.00), ya que los conductos de aceite y la bomba están optimizados para el aceite fluido "Longlife IV".
A diferencia de los antiguos motores PD (Pumpe-Düse), los DTRD son motores bastante "cerrados". El consumo de aceite entre servicios suele ser despreciable (por debajo de 0,5 litros cada 10.000 km). Si el motor consume más de 1 litro cada 10.000 km, puede indicar un problema con los segmentos, el turbo o fugas en retenes.
Este motor utiliza modernos inyectores solenoides que han demostrado ser muy duraderos y fiables. Su vida útil suele superar los 250.000 km con combustible de calidad. Los síntomas de problemas son un ralentí inestable ("tirones") o aumento de humo, pero esto es poco frecuente con kilometrajes bajos.
Aunque mecánicamente (pistones, cigüeñal) es muy robusto, los problemas suelen venir de los periféricos:
Sí, este motor lleva volante bimasa (Dual Mass Flywheel). Aunque tiene "solo" 116 CV, el par de 300 Nm es elevado y requiere un volante bimasa para neutralizar las vibraciones típicas del diésel. La sustitución suele ser inevitable entre los 180.000 y 250.000 km. El precio del kit de embrague con volante es elevado (depende del mercado), pero es un coste estándar en los diésel modernos.
El motor utiliza un solo turbo de geometría variable. No trabaja al límite, ya que el motor funciona con presiones más bajas que las versiones de 150 o 200 CV. Con cambios de aceite regulares y dejando enfriar el turbo tras una conducción rápida, el turbocompresor suele durar lo mismo que el motor.
El modelo equipa filtro DPF y válvula EGR. La EGR es de baja presión y está integrada en un sistema de refrigeración complejo. Puede obstruirse si el coche se utiliza únicamente en ciudad y en trayectos cortos (por debajo de 10 km). Los síntomas son pérdida de potencia y encendido del testigo de los calentadores.
Este es un punto clave. El T-Roc con motor DTRD utiliza líquido AdBlue y el avanzado sistema "Twin Dosing". Esto significa que hay dos catalizadores y dos inyectores de AdBlue. Esto reduce drásticamente los NOx, pero complica el mantenimiento. Si el sistema falla (por ejemplo, sensor de NOx o bomba), el coche a menudo se niega a arrancar después de un cierto número de kilómetros hasta que se solucione la avería. El mantenimiento implica rellenar regularmente con AdBlue de calidad; no espere a que el depósito se vacíe por completo.
Este es el punto fuerte del motor DTRD. En una carrocería como la del T-Roc:
¿Son pocos 116 CV para el T-Roc? En la práctica, no. Gracias a los 300 Nm disponibles ya desde 1600 rpm, el coche acelera con soltura en ciudad y en adelantamientos en carretera. La sensación de "pereza" aparece solo por encima de 140 km/h o cuando el coche va cargado con muchos pasajeros y equipaje en subida. Para un conductor medio, la potencia es más que suficiente.
A 130 km/h en la última marcha (6ª en el manual o 7ª en el DSG), el motor gira a agradables 2000 a 2200 rpm (según la caja de cambios). Esto garantiza silencio en el habitáculo y bajo consumo.
Este motor es una "mina de oro" para los preparadores. Como el DTRD es básicamente el mismo bloque 2.0 que se utiliza en las versiones de 150 CV (con pequeñas diferencias en periféricos), está limitado de fábrica por software. Un aumento de potencia seguro (Stage 1) puede elevar la potencia a 150 CV e incluso hasta 160 CV, y el par a más de 360 Nm. Esto cambia drásticamente el carácter del vehículo sin afectar de forma significativa a la durabilidad, siempre que se mantenga correctamente.
Con este motor suele montarse un cambio manual de 6 velocidades (código MQ281). Es muy preciso y robusto. Las averías son poco frecuentes, y el problema más habitual es el desgaste del kit de embrague. Es recomendable cambiar el aceite del cambio manual alrededor de los 150.000 km, aunque la marca diga que es "de por vida".
Si el vehículo equipa cambio automático, se trata de un DSG de 7 velocidades (DQ381). Es una caja con doble embrague bañado en aceite ("wet clutch"). Esto supone una gran ventaja respecto a las antiguas cajas "secas" (DQ200) que se montaban en motores menos potentes.
El VW 2.0 TDI (DTRD) de 116 CV es una de las opciones más racionales para el T-Roc. Ofrece la fiabilidad y longevidad de un bloque 2.0 litros con unos costes de matriculación y consumo propios de motores pequeños. Su mayor desventaja es el complejo sistema de tratamiento de gases de escape (AdBlue), que es el precio de la ecología moderna.
¿Para quién está pensado? Es ideal para conductores que recorren más de 20.000 km al año, valoran la fiabilidad y el bajo consumo, y no son adictos a la conducción deportiva. Si en algún momento echa en falta potencia, una simple reprogramación ("remap") soluciona el problema.
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