El motor con código 4G93 forma parte de la legendaria evolución "Sirius" y "Saturn" de Mitsubishi, pero en concreto pertenece a la serie 4G9. La variante de la que hablamos hoy es la versión DOHC (Double Overhead Camshaft) con 16 válvulas y aspiración atmosférica, que desarrolla 140 caballos de potencia. Es más conocido por su montaje en el Mitsubishi Colt IV (CAO) GTi, un coche que en los noventa fue un serio competidor de modelos como el Honda CRX o el VW Golf GTI.
Es un motor de la época dorada de la ingeniería japonesa: diseñado para girar alto de vueltas, durar mucho con un mantenimiento adecuado y ofrecer una experiencia de conducción pura, sin demasiadas ayudas electrónicas.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1834 ccm |
| Potencia | 103 kW (140 CV) @ 6500 rpm |
| Par motor | 167 Nm @ 5500 rpm |
| Código de motor | 4G93 (versión DOHC MPI) |
| Tipo de inyección | Inyección multipunto (MPI) |
| Sobrealimentación | Aspirado atmosférico (Naturally Aspirated) |
| Disposición de cilindros | 4 en línea (R4) |
Este motor utiliza correa de distribución para accionar los árboles de levas. Es muy importante recalcar que, aunque se trate de un motor japonés, saltarse los intervalos de cambio no es una opción. Se recomienda hacer la distribución cada 60.000 a 90.000 km o cada 5 años, lo que ocurra antes. Al cambiarla, es obligatorio sustituir tensores, rodillos y la bomba de agua.
Aunque es robusto, el 4G93 en esta versión tiene varios puntos débiles característicos:
En el motor entran aproximadamente 3,8 a 4,2 litros de aceite (depende del tamaño del filtro y del cárter). El fabricante recomendaba originalmente graduaciones como 10W-40 o 5W-40. Para un clima normal y teniendo en cuenta el kilometraje de estos coches, la semisintética 10W-40 es la opción más habitual y recomendable. Cámbielo como máximo cada 10.000 km o una vez al año.
Consumo de aceite: En unidades más antiguas, un consumo de hasta 0,5 litros cada 1.000 km se considera aceptable si se conduce de forma agresiva. Si supera 1 litro, ha llegado el momento de refrescar el motor (segmentos y retenes de válvulas).
Buena noticia: este motor NO lleva volante bimasa. Utiliza un volante de inercia clásico y rígido, lo que abarata mucho el mantenimiento. El kit de embrague (plato, disco, collarín) es relativamente asequible, entra en la categoría de "no es caro".
Utiliza un sistema clásico MPI (Multi-Point Injection). Los inyectores son electromagnéticos, muy sencillos y rara vez dan problemas. No son tan sensibles al combustible de mala calidad como los modernos inyectores GDI. Una limpieza en cuba de ultrasonidos soluciona la mayoría de los problemas de funcionamiento irregular.
Este motor es atmosférico, es decir, no lleva turbocompresor. Además, por su año y tipo (gasolina), no lleva filtro DPF. La válvula EGR en el sentido moderno (que se obstruye y causa muchos problemas) aquí no es un elemento conflictivo. El sistema es mecánicamente sencillo, lo cual hoy en día es una gran ventaja.
No espere milagros de ahorro. Es un motor GTi.
En absoluto. Con 140 CV para el peso del Mitsubishi Colt (unos 1000-1100 kg), este coche es muy ágil. Al motor le gusta subir de vueltas: entrega la potencia de forma lineal, pero la verdadera diversión empieza a partir de las 4000 rpm. La respuesta al acelerador es inmediata.
Sí, este motor es un candidato excelente para GLP. Debido a la inyección indirecta (MPI), la instalación de un sistema de gas secuencial es sencilla y no requiere equipos caros. Sin embargo, al tratarse de un motor japonés con reglaje mecánico de válvulas (o taqués hidráulicos que pueden ser delicados), se recomienda instalar un sistema de lubricación de válvulas ("engrasador") o, como mínimo, realizar un mantenimiento muy estricto del sistema de encendido.
Al ser un motor atmosférico, la reprogramación no tiene mucho sentido. La ganancia sería insignificante (quizá 3-5 CV), algo que no se nota en la conducción. Es mejor invertir el dinero en un buen sistema de escape, una admisión de aire frío y, sobre todo, en devolver el motor a su estado original de fábrica (mantenimiento completo).
Lo más habitual es que vaya asociado a una caja manual de 5 velocidades (serie F5M22 o similar). Estas cajas son precisas y con un tacto deportivo. La avería más común son los síncronos de segunda y tercera marcha. Si la caja rasca al cambiar rápido de primera a segunda a altas revoluciones, los sincronizadores están desgastados.
Se recomienda cambiar el aceite de la caja cada 60.000 km (75W-90 GL-4).
Existe también una variante con cambio automático de 4 marchas. Sinceramente: mejor evitarlo en el modelo GTi. Es un tipo antiguo de automático (convertidor de par) que es lento, ahoga las prestaciones del motor y aumenta el consumo de combustible en 1-2 litros. Su fiabilidad es correcta si se cambia el aceite con regularidad (cada 40-50.000 km), pero mata por completo el carácter deportivo de este motor.
El Mitsubishi 4G93 (140 CV) es una joya del pasado. Está pensado para entusiastas que buscan un "hot hatch" rápido, económico de comprar y mecánicamente sencillo. No es para quien prioriza confort, silencio y bajo consumo. Si encuentra una unidad cuya carrocería no esté comida por el óxido, el motor, con cambios regulares de aceite y correas, le durará sorprendentemente mucho tiempo y le dará muchas satisfacciones al volante.
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