El motor con la denominación M20C-FKS es el corazón de la oferta de gasolina para el Toyota Camry de última generación (XV80) en los mercados donde el híbrido no es la única opción (como algunas zonas de Europa del Este y Asia). Se trata de un propulsor atmosférico de dos litros de la serie Dynamic Force. Estos motores han sido diseñados con el objetivo de lograr una eficiencia térmica récord (alrededor del 40%), lo que en la práctica significa extraer el máximo de energía de cada gota de combustible con pérdidas mínimas. Aunque sobre el papel parezca un “gasolina normal”, bajo el capó esconde mucha tecnología avanzada que influye directamente en su uso diario.
| Característica | Datos |
|---|---|
| Código de motor | M20C-FKS |
| Cilindrada | 1987 ccm |
| Potencia | 127 kW (173 CV) @ 6600 rpm |
| Par motor | 206 Nm @ 4400-4900 rpm |
| Tipo de combustible | Gasolina |
| Sobrealimentación | Atmosférico (Sin turbo) |
| Inyección | D-4S (Directa + Indirecta) |
| Relación de compresión | 13.0 : 1 |
Con la serie Dynamic Force, Toyota ha mantenido su reputación de marca “que no se rompe”, pero con una tecnología bastante más compleja que hace 20 años.
El motor M20C-FKS utiliza cadena de distribución. La cadena es simple, pero de alta calidad. En la práctica ha demostrado ser extremadamente duradera y no está prevista su sustitución en un intervalo fijo. Solo se cambia si aparece el característico ruido metálico de traqueteo, algo poco habitual antes de los 250.000 – 300.000 km, siempre que el aceite se haya cambiado con regularidad.
El mantenimiento básico se recomienda cada 15.000 km o un año, lo que ocurra antes. Para un uso urbano exigente (taxi, reparto, tráfico intenso con paradas frecuentes), conviene acortar el intervalo a 10.000 km.
El llamado “gran mantenimiento” clásico (cambio de correas de distribución) aquí no existe debido a la cadena. No obstante, es necesario revisar y sustituir la correa auxiliar (correa estriada) que mueve los periféricos (como el compresor del aire acondicionado y el alternador) aproximadamente cada 100.000 km o según su estado. En los modelos más recientes, la bomba de agua suele ser eléctrica, lo que reduce la carga sobre el motor pero aumenta el coste de la pieza.
Este es un punto crítico. Debido a las tolerancias extremadamente ajustadas y al sistema de apertura variable de válvulas (VVT-iE), este motor requiere aceites muy fluidos.
La graduación recomendada es 0W-16 o, de forma alternativa, 0W-20. El uso de aceites más espesos (como 5W-30 o 10W-40) puede causar problemas en el sistema VVT y aumentar el consumo de combustible.
En el motor caben aproximadamente 4,2 a 4,5 litros de aceite (con filtro).
En cuanto al consumo de aceite, el M20C-FKS no es conocido por “quemar” aceite. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 10.000 km es aceptable, pero la mayoría de los propietarios no nota una bajada significativa del nivel entre revisiones. Si consume más, normalmente el problema está en los segmentos de los pistones obstruidos por haber alargado demasiado los intervalos de cambio de aceite.
El motor es mecánicamente robusto, pero hay algunos puntos periféricos a vigilar:
Dado que este modelo va asociado a una caja de cambios CVT, no tiene el típico volante bimasa que encontramos en los diésel con cambio manual. En su lugar utiliza un convertidor de par. Esto es una buena noticia para tu bolsillo, ya que elimina una de las averías más caras (sustitución de kit de embrague y volante bimasa).
El motor utiliza el avanzado sistema D-4S. Esto significa que tiene dos inyectores por cilindro: uno para la inyección directa (en la cámara) y otro para la inyección indirecta (en el colector de admisión).
¿Por qué es bueno esto? El inyector indirecto “lava” las válvulas de admisión con gasolina, solucionando el problema de la acumulación de carbonilla (carbon buildup) que daña los motores modernos con solo inyección directa. Los inyectores son en general fiables, pero si fallan, la sustitución es muy cara porque hay un total de 8 para 4 cilindros, y el sistema de alta presión es complejo.
El Camry es una berlina grande y pesada. Con 173 CV, el motor no es débil, pero el par motor de solo 206 Nm es modesto para los estándares actuales.
¿Es perezoso? En comparación con un diésel turbo o un gasolina turbo de potencia similar – sí. Hay que llevarlo alto de vueltas para que empuje con ganas. Sin embargo, gracias al sistema “Launch gear” de la caja de cambios, la salida desde el semáforo es sorprendentemente enérgica.
Consumo real en ciudad: Puedes esperar entre 8,5 y 10,5 l/100 km. En atascos muy fuertes puede subir hasta los 12 litros. No es un híbrido, así que no esperes milagros en entorno urbano.
Aquí es donde el M20C-FKS brilla. Gracias a su excelente eficiencia térmica y a las largas relaciones del CVT:
A 130 km/h el motor gira a un régimen bastante bajo (a menudo por debajo de 2.500 rpm), lo que se traduce en silencio y buena economía. El consumo en autopista se sitúa alrededor de 6,0 a 7,5 l/100 km, dependiendo del terreno y la carga.
No es recomendable ni rentable. Debido al sistema D-4S (8 inyectores), no es posible instalar un sistema secuencial de GLP convencional. Se necesitan equipos sofisticados para inyección directa que son muy caros (a menudo más de 1000-1200 EUR). Incluso con esos sistemas, el motor sigue consumiendo cierto porcentaje de gasolina para refrigerar los inyectores de gasolina. Teniendo en cuenta el consumo de este motor, el periodo de amortización de una instalación así es demasiado largo.
En motores atmosféricos, la reprogramación es tirar el dinero. La ganancia está en el rango de 5 a 8 CV, algo imperceptible en la conducción diaria. Es mejor invertir ese dinero en buenos neumáticos o en un mantenimiento riguroso.
En el Camry XV80 este motor va siempre asociado al Direct Shift CVT (código K120). No es “ese CVT antiguo” que aúlla como una batidora.
Antes de comprar un Camry con este motor, es imprescindible hacer lo siguiente:
El Toyota Camry con motor 2.0 M20C-FKS es un coche para el comprador racional. Está pensado para personas que recorren muchos kilómetros, buscan comodidad, silencio y fiabilidad, y no están obsesionadas con la conducción deportiva. Para taxistas y familias que quieren un coche que “dure para siempre” con averías mínimas, es una de las mejores opciones del mercado. Si lo que buscas es emoción y “que te pegue al asiento”, mejor elige otro modelo.
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