El motor con código CAVD pertenece a la famosa, pero también controvertida familia de motores Volkswagen EA111. Es una mecánica que en su momento ganó premios al "Motor del Año" gracias a su innovadora tecnología "Twincharger" (combinación de compresor y turbocompresor), logrando 160 CV a partir de solo 1,4 litros de cilindrada. Sin embargo, en la práctica ha demostrado ser un arma de doble filo. Por un lado, ofrece prestaciones fantásticas para su cubicaje, y por otro lado conlleva el riesgo de averías muy costosas si no se ha mantenido con sumo cuidado.
Se montaba en carrocerías más pesadas como el Volkswagen Eos y el Volkswagen Tiguan, donde tenía que demostrar toda su fuerza para ofrecer la dinámica que los clientes esperan.
| Parámetro | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1390 ccm (1,4 l) |
| Potencia | 118 kW (160 CV) |
| Par motor | 240 Nm a 1500–4500 rpm |
| Código de motor | CAVD |
| Tipo de inyección | Inyección directa (TSI / FSI) |
| Tipo de sobrealimentación | Twincharger (Compresor mecánico + turbocompresor) |
| Número de cilindros / válvulas | 4 / 16 |
El motor CAVD utiliza cadena de distribución. Lamentablemente, este es uno de los puntos débiles de este motor. La cadena de origen tiende a estirarse ya a partir de 60.000 a 100.000 km. Los síntomas son un ruido metálico de traqueteo (como si rodaran piedrecitas) en el arranque en frío que dura unos segundos. Si se ignora, puede producirse un salto de la cadena y el choque entre pistones y válvulas, lo que significa la destrucción total del motor. Se recomienda sustituir preventivamente el kit completo de cadena, patines y tensor en cuanto se escuche el primer ruido sospechoso.
El problema más grave en los motores CAVD es la rotura de pistones y segmentos. Esto ocurre debido a la gran carga térmica y a la aparición de combustión detonante (knocking) o LSPI (Low Speed Pre-Ignition). Los síntomas son pérdida de potencia, funcionamiento irregular al ralentí (funciona en 3 cilindros) y humo azul por el escape. Es una avería costosa que requiere abrir el motor y sustituir los pistones (a menudo se montan pistones reforzados, forjados).
También es un problema frecuente el acoplamiento magnético de la bomba de agua. Este acoplamiento conecta y desconecta el compresor. Cuando falla, el coche pierde fuerza a bajas revoluciones y pueden aparecer chirridos en la zona de las correas.
Aunque el fabricante indica intervalos "Long Life" (hasta 30.000 km), para este motor eso es absolutamente nefasto. El cambio de aceite y filtros debe hacerse como máximo cada 10.000 a 12.000 km o una vez al año.
Sí, este motor es conocido por consumir aceite. Un consumo de 0,3 a 0,5 litros cada 1.000 km se considera a menudo "aceptable" según las especificaciones de fábrica, pero en la práctica significa que hay que revisar la varilla con regularidad. Si el consumo supera 1 litro cada 1.000 km, indica un problema con los segmentos, retenes de válvulas o el turbo.
Debido al funcionamiento específico del sistema Twincharger, las bujías trabajan bajo un gran estrés. Se recomienda cambiarlas con más frecuencia de lo que indica el fabricante: idealmente cada 30.000 a 40.000 km. Es imprescindible usar únicamente las bujías especificadas en el catálogo (de iridio), ya que unas bujías incorrectas pueden provocar el sobrecalentamiento del electrodo y la destrucción del pistón.
Sí, los modelos con caja manual, así como algunos con caja DSG, llevan volante bimasa. Su vida útil depende del estilo de conducción, pero en coches pesados como el Tiguan y el Eos suele fallar entre 150.000 y 200.000 km. El coste de sustitución es relativamente elevado (depende del mercado).
El motor utiliza inyección directa de combustible a alta presión. Los inyectores son en general precisos, pero sensibles al combustible de mala calidad. El problema no es tanto la avería de los propios inyectores, sino la acumulación de carbonilla en las válvulas de admisión, ya que el combustible no las limpia. Esto provoca pérdida de prestaciones y la necesidad de una limpieza mecánica (arenado con cáscara de nuez o limpieza química).
Este es el corazón del sistema. El motor tiene un compresor mecánico (tipo Roots) que trabaja a bajas revoluciones (desde el ralentí hasta unas 2400 rpm) y un turbocompresor convencional que entra en acción a regímenes más altos.
La vida útil del turbo es media (unos 200.000 km con buen mantenimiento), pero el sistema de regulación (mariposas, sensores de presión, válvula N75) puede ser problemático y difícil de diagnosticar. Las averías se manifiestan como "vacíos" en la aceleración.
Este motor de gasolina lleva una válvula EGR para reducir las emisiones de NOx. Puede obstruirse con carbonilla, lo que enciende el testigo de "Check Engine". Afortunadamente, a menudo es posible limpiarla. No lleva filtro DPF (eso es en los diésel), sino un catalizador convencional. Este motor no tiene sistema AdBlue.
No esperes milagros. Aunque el motor es de pequeña cilindrada (1,4), mueve carrocerías pesadas (el Tiguan y el Eos pesan alrededor de 1,5 toneladas).
El consumo real en ciudad se sitúa entre 9 y 11 litros a los 100 km. En tráfico muy denso ("para y arranca") en el Tiguan puede llegar hasta 12 l/100 km.
En absoluto. Gracias al compresor, que entrega par de forma inmediata desde abajo, este motor se comporta como si fuera un 2.5 litros. No hay "lag" de turbo. El Tiguan y el Eos con este motor son muy ágiles y briosos, algo que sorprende positivamente a muchos conductores.
En autopista el motor está en su salsa. Circular a 130 km/h es cómodo, y el régimen (gracias a la 6ª marcha o la 7ª en el DSG) suele estar en torno a 2.800 – 3.000 rpm. El consumo en carretera baja a unos 6,5 – 8 litros, dependiendo de la velocidad y la aerodinámica del vehículo (el Tiguan consume más por la resistencia al aire).
La instalación de GLP en el motor 1.4 TSI CAVD es posible, pero cara y complicada. Debido a la inyección directa, es necesario un sistema específico. Existen dos opciones:
1. Sistema que inyecta gas pero también una pequeña cantidad de gasolina para refrigerar los inyectores (opción más económica, pero sigues consumiendo gasolina durante la marcha).
2. Sistema de inyección líquida de gas a través de los inyectores de gasolina (muy caro, pero la mejor solución).
Dada la sensibilidad del motor, muchos especialistas recomiendan prudencia a la hora de hacer la conversión.
Aunque a nivel de software este motor puede subirse fácilmente a 200 CV, NO se recomienda salvo que estés dispuesto a asumir el riesgo. Los pistones ya trabajan de serie al límite de su resistencia. Aumentar aún más la presión y la temperatura incrementa drásticamente la probabilidad de rotura de pistones. Si se hace, debe ser únicamente en manos de un especialista de primer nivel y utilizando siempre gasolina de 98 o 100 octanos.
Con el motor CAVD suelen venir:
Esta caja es conocida por los problemas en la mecatrónica (la "centralita" de la caja) y el desgaste prematuro del kit de embragues, especialmente en conducción urbana. Los síntomas son tirones al iniciar la marcha, dudas al cambiar de marcha o deslizamientos. Las reparaciones son costosas. Requiere calibraciones y revisiones periódicas, y es necesario cambiar el aceite de la mecatrónica y de los engranajes, aunque el procedimiento es específico.
Al comprar un Eos o un Tiguan de segunda mano con motor 1.4 TSI (160 CV), hay que extremar las precauciones. No es un motor de “echar gasolina y conducir” si no se conoce bien su historial.
Qué hay que comprobar sí o sí:
Conclusión:
El motor CAVD está destinado a entusiastas que buscan grandes prestaciones de un motor pequeño y están dispuestos a pagarlo con un mantenimiento meticuloso y más caro. Si lo que buscas es máxima fiabilidad y bajo coste de uso para el día a día en ciudad, motores más sencillos (como el 2.0 TDI o gasolina atmosféricos sin compresor) son una mejor elección. Sin embargo, un 1.4 TSI de 160 CV en buen estado ofrece una de las experiencias de conducción más divertidas de su categoría.
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