El motor con denominación EA888 Generación 3 (códigos CHHA y CXDB) representa la cima de la ingeniería del Grupo Volkswagen en la categoría de motores de gasolina turbo de cuatro cilindros antes de la electrificación masiva. En concreto, la versión de 230 CV se montaba en el Golf 7 GTI restyling (conocido como 7.5), donde sustituyó a la base anterior de 220 CV, o como versión "Performance" en los modelos pre-restyling.
Este motor es importante porque corrigió la mayoría de los errores catastróficos de la generación anterior (como el consumo excesivo de aceite debido a segmentos defectuosos y la rotura de la cadena). Es un motor que ofrece prestaciones de coche deportivo y, aun así, se puede usar a diario para ir a la compra. Sin embargo, como toda máquina compleja, tiene sus “fallos” que hay que conocer antes de comprar.
| Característica | Datos |
|---|---|
| Cilindrada | 1984 cc (2.0 L) |
| Potencia | 169 kW (230 CV) |
| Par motor | 350 Nm a 1500–4600 rpm |
| Códigos de motor | CHHA, CXDB |
| Tipo de inyección | Directa (TSI) + indirecta (MPI) - combinada |
| Sobrealimentación | Turbocompresor (IHI IS20), intercooler |
El motor utiliza cadena de distribución. A diferencia de la tristemente célebre Generación 2, aquí el sistema está muy mejorado. Los tensores de la cadena han sido revisados y son más robustos. Sin embargo, la cadena no es eterna. Puede producirse estiramiento, normalmente a partir de los 150.000 - 200.000 km. El síntoma es un traqueteo al arrancar en frío (los primeros 2-3 segundos) o el testigo de "Check Engine" que indica desincronización entre el árbol de levas y el cigüeñal.
El problema más habitual con diferencia es el módulo del termostato y la bomba de agua. La carcasa está hecha de plástico, que con el tiempo se deforma por el calor y empieza a perder refrigerante. Esto suele ocurrir ya a los 60.000–80.000 km. Si notas olor a anticongelante o ves que el nivel en el vaso de expansión baja, este es el primer sospechoso.
El segundo problema frecuente es la válvula PCV (separador de vapores de aceite). Cuando se rompe la membrana, el motor empieza a funcionar de forma irregular, se oye un silbido agudo y puede llegar a haber fugas de aceite por los retenes debido al aumento de presión en el cárter.
Como el motor lleva cadena, no existe un “gran servicio” clásico (cambio de correa) con un intervalo fijo. Aun así, se recomienda cambiar la correa auxiliar (correa acanalada) y sus tensores alrededor de los 100.000 - 120.000 km. El estado de la cadena debe comprobarse con diagnosis (lectura del ángulo de fase) en cada revisión a partir de los 100.000 km.
En el cárter entran aproximadamente 5,7 litros de aceite. La viscosidad recomendada suele ser 5W-30 (norma VW 504.00) o, en las variantes más nuevas, 0W-20 (VW 508.00). Para nuestro clima y conducción deportiva, un buen 5W-30 o 5W-40 (si está fuera de garantía y lo permite la especificación) es una mejor elección para proteger el turbo.
La Generación 3 solucionó el problema del consumo extremo de aceite cambiando el diseño de los segmentos. Sin embargo, es un motor turbo de altas prestaciones. Un consumo de 0,5 a 1 litro cada 10.000 km se considera totalmente normal y aceptable, especialmente si se conduce a alto régimen. Si consume un litro cada 1.000 km, el motor necesita abrirse, aunque esto es raro en los códigos CHHA/CXDB.
Las bujías deben cambiarse cada 60.000 km. No obstante, si el coche está reprogramado ("Stage 1" o más), el intervalo se reduce a la mitad, a 30.000 km, y se recomienda usar bujías “más frías” (por ejemplo, de un Audi RS7) para evitar la detonación.
Sí, lleva volante bimasa (Dual Mass Flywheel), tanto en las versiones con cambio manual como con DSG. En las DSG, el volante suele durar más que en las manuales, pero cuando falla (se oye un golpeteo metálico al ralentí que desaparece al acelerar), la sustitución es cara (muy cara, según el mercado).
Este es uno de los grandes puntos fuertes de este motor. Muchas versiones del EA888 Gen 3 (incluida la CHHA) tienen doble inyección: directa (al cilindro) e indirecta (MPI, al colector de admisión). Los inyectores MPI funcionan a menor carga y “laván” la carbonilla de las válvulas de admisión. Por ello, este motor no sufre los problemas de depósitos de carbono (carbon buildup) de los TSI más antiguos. Los inyectores son, en general, fiables.
El motor utiliza un turbocompresor IHI IS20. Es muy capaz y carga rápido ("spool" rápido). Su vida útil es larga, normalmente por encima de los 200.000 km con cambios de aceite regulares. Un problema conocido es el "wastegate rattle": la palanca del actuador coge holgura y traquetea y, en casos más graves, el turbo no puede alcanzar la presión de soplado deseada (boost error).
Dado que es un motor de gasolina:
No hay que fiarse de los datos oficiales. En uso urbano real, el Golf VII GTI con este motor consume entre 9 y 12 litros a los 100 km, según el tráfico y lo pesado que seas con el pedal del acelerador. En invierno o en atascos constantes, puede llegar fácilmente a 13 l/100 km.
En absoluto. Con 350 Nm disponibles ya desde 1.500 rpm, el motor “tira” muy bien desde bajas vueltas. El Golf 7 es un coche relativamente ligero y este motor lo convierte en un coche explosivo. Las recuperaciones son fantásticas y los adelantamientos, pura rutina.
Es su hábitat natural. A 130 km/h en la marcha más larga (6ª en el manual o en el DSG), el motor gira en torno a 2.800 – 3.000 rpm (según la caja). El consumo en carretera a un ritmo normal (120-130 km/h) se sitúa alrededor de los 7 – 8 litros. Es muy silencioso y refinado.
Técnicamente es posible, pero financieramente poco rentable y complicado. Debido a la inyección directa, se necesita un sistema sofisticado (fase líquida o un sistema que siga inyectando un porcentaje de gasolina para refrigerar los inyectores). El coste de la instalación es “muy alto”. Teniendo en cuenta que se trata de un modelo deportivo, no se recomienda el GLP porque puede afectar a la fiabilidad a largo plazo de los inyectores de alta presión.
El EA888 Gen 3 es el rey del tuning. Solo con una repro de software (Stage 1), sin ningún cambio mecánico, este motor alcanza de forma segura 300 - 310 CV y más de 440 Nm. El motor soporta este aumento de potencia muy bien, siempre que se haya mantenido correctamente.
Con el 2.0 TSI (230 CV) restyling, lo más habitual es encontrar:
En las DSG (tanto DQ250 como DQ381), el aceite y el filtro se DEBEN cambiar cada 60.000 km. No es una recomendación, es una obligación si quieres que la caja dure.
Al comprar un Golf GTI con este motor, presta atención a lo siguiente:
Conclusión: El motor 2.0 TSI (CHHA/CXDB) es una obra de ingeniería fantástica. Ofrece prestaciones que superan su categoría, con un consumo razonable en conducción normal. Está pensado para conductores que buscan emociones, pero que están dispuestos a pagar por un mantenimiento de calidad. No es para quienes quieren ahorrar en aceite o en revisiones. Si encuentras una unidad con historial de mantenimiento claro y completo, cómprala y disfrútala: probablemente es el mejor “hot hatch” de su generación.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.