El motor con código CUKB es el corazón del popular “híbrido deportivo” de Volkswagen: el Golf 7 GTE. Aunque la arquitectura básica es conocida por los motores 1.4 TSI estándar (serie EA211), el CUKB ha sufrido modificaciones importantes para soportar las exigencias específicas de la conducción híbrida. Estos motores se encienden y apagan con frecuencia (el sistema start-stop funciona constantemente), a menudo suben a revoluciones altas estando aún fríos cuando el conductor acelera de golpe (kick-down), por lo que los cojinetes del cigüeñal y de las bielas están recubiertos con una capa polimérica especial para su protección.
Este motor es importante porque representa un puente entre las prestaciones clásicas de un GTI y la eficiencia ecológica, ofreciendo una potencia de sistema de 204 CV cuando ambos motores trabajan juntos.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1395 cc (1,4 litros) |
| Potencia (motor gasolina) | 110 kW (150 CV) |
| Potencia (sistema – gasolina + eléctrico) | 150 kW (204 CV) |
| Par motor (motor gasolina) | 250 Nm |
| Par motor (sistema) | 350 Nm |
| Código de motor | CUKB |
| Tipo de inyección | Inyección directa (TSI/GDI) |
| Sobrealimentación | Turbo (single-scroll) + intercooler |
| Accionamiento del árbol de levas | Correa dentada |
El motor CUKB pertenece a la familia EA211, lo que significa que utiliza correa de distribución. Esto es una gran ventaja respecto a los antiguos 1.4 TSI (EA111) que tenían una cadena problemática. La correa ha demostrado ser muy fiable, silenciosa y duradera.
Aunque es más fiable que su predecesor, el CUKB tiene sus puntos débiles:
1. Fugas de refrigerante: Principalmente en la carcasa del termostato y en la bomba de agua. La carcasa es de plástico y con el tiempo se agrieta por los ciclos térmicos.
2. Actuador del turbo: La palanca que controla la válvula “wastegate” puede quedarse atascada, lo que provoca pérdida de potencia y encendido del testigo “Check Engine” (fallo EPC).
3. Depósitos de carbono (carbon buildup): Como en cualquier motor de inyección directa, se acumula carbonilla en las válvulas de admisión, aunque menos que en generaciones anteriores.
4. Sistema de alto voltaje: En los modelos GTE puede haber problemas de corrosión en los conectores de la batería de alto voltaje o pérdida de capacidad de la propia batería tras muchos años.
El fabricante suele indicar un intervalo de 210.000 km para el cambio de la correa de distribución, lo cual es demasiado optimista. Los mecánicos con experiencia recomiendan cambiar el kit de distribución (correa, tensores, bomba de agua) entre 120.000 y 150.000 km o cada 5 a 7 años, lo que ocurra antes. La rotura de la correa provoca una avería grave del motor.
En el motor caben aproximadamente 4,0 litros de aceite. Se recomienda aceite totalmente sintético de graduación 5W-30 (norma VW 504.00 / 507.00) o el más moderno 0W-20 (VW 508.00) en los modelos más recientes para ahorrar combustible. Dado el modo de funcionamiento híbrido, en el que el motor a menudo trabaja frío y bajo carga, un aceite de calidad y cambios regulares (máx. 15.000 km o 1 año) son clave.
A diferencia de los conocidos 1.8 y 2.0 TSI de generaciones anteriores, el 1.4 TSI CUKB no tiene un consumo de aceite acusado. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 10.000 km se considera perfectamente aceptable. Si consume más (por ejemplo, 1 litro cada pocos miles de km), suele indicar un problema con los segmentos o con el turbo, aunque esto es raro con kilometrajes bajos.
Las bujías se cambian cada 60.000 km o cada 4 años. Esto es especialmente importante en los modelos GTE. Cuando pisas el acelerador a fondo en modo “GTE”, el motor de gasolina se enciende al instante y debe entregar potencia de inmediato. Unas bujías en mal estado pueden provocar detonaciones (knocking) y dañar el motor en esos momentos.
Sí, lo lleva. La configuración es específica porque entre el motor y la caja de cambios también se encuentra el motor eléctrico. El volante bimasa tiene que absorber las vibraciones del motor de gasolina antes de que la potencia se transmita más allá. Su sustitución es cara (entra en la categoría de: muy caro, según el mercado) porque exige desmontar la caja de cambios y es una intervención más complicada que en un Golf normal.
Utiliza inyección directa de combustible en los cilindros a alta presión. Los inyectores suelen ser duraderos y no fallan tanto como en los diésel, pero son sensibles a la mala calidad del combustible. Los síntomas de inyectores en mal estado son un ralentí inestable (cuando funciona el motor de gasolina) y un aumento del consumo.
Lleva un solo turbo. Es relativamente pequeño para que cargue rápido (menos turbo lag). El motor eléctrico ayuda en las salidas, por lo que el turbo sufre menos estrés a bajas revoluciones que en un gasolina convencional. Con cambios de aceite regulares, el turbo supera sin problemas los 200.000 km.
Al ser de gasolina, no lleva DPF (filtro de partículas diésel). Los modelos fabricados antes de 2018 en general tampoco llevan OPF (Otto Particulate Filter). En cuanto a la EGR, los motores EA211 a menudo utilizan un sistema de apertura variable de válvulas para conseguir internamente el efecto de recirculación de gases, por lo que la clásica válvula EGR que se obstruye con hollín no es aquí el problema principal como en los diésel.
No. El AdBlue se utiliza exclusivamente en motores diésel para reducir las emisiones de NOx. Este motor solo utiliza gasolina sin plomo y electricidad.
Esta es la pregunta más complicada para un PHEV porque depende de si cargas la batería:
– Con la batería cargada: Los primeros 30–40 km los puedes recorrer con 0 l/100 km de gasolina (solo eléctrico).
– Con la batería “vacía” (funcionando como híbrido): Espera un consumo entre 6,0 y 7,5 l/100 km en ciudad. El sistema seguirá utilizando la regeneración de la frenada para recargar la batería para las salidas y maniobras.
El Golf GTE es pesado (debido a las baterías y los dos motores ronda los 1600 kg), pero el motor en absoluto es perezoso. La razón es el par del motor eléctrico, disponible desde cero revoluciones. La aceleración de 0 a 100 km/h es de unos 7,6 segundos, lo cual es muy respetable. La sensación al conducir es que el coche “tira” con decisión en cuanto tocas el acelerador.
En autopista el motor eléctrico ayuda menos, así que el 1.4 TSI soporta la mayor parte del trabajo. Aun así, 150 CV son más que suficientes para mantener altas velocidades de crucero. A 130 km/h en 6ª marcha, el motor gira en torno a 2600–2800 rpm. El habitáculo está bien insonorizado y el motor es silencioso. El consumo en autopista ronda los 7–8 l/100 km porque hay pocas oportunidades de regenerar energía.
Técnicamente es posible, pero económica y prácticamente es cuestionable. Debido a la inyección directa, se necesita un equipo de GLP caro (uno que también consuma gasolina para refrigerar los inyectores, o un sistema de inyección líquida de gas). Además, se pierde espacio en el maletero, que ya está reducido por las baterías (en los GTE el depósito de combustible va bajo el maletero y la batería bajo los asientos, el espacio es limitado). No se recomienda.
El propio motor CUKB soporta un aumento de potencia hasta unos 170–180 CV. Sin embargo, en los modelos GTE, la potencia total del sistema tras una repro (Stage 1) puede llegar a 240–250 CV y más de 400 Nm de par.
Cuidado: La caja DQ400e tiene un límite de par. Un exceso de reprogramación puede provocar deslizamiento de los embragues o avería de la mecatrónica. Es imprescindible hacer la repro de la caja (TCU tune) junto con la del motor.
Con el motor CUKB en el Golf GTE se monta exclusivamente la caja automática DSG con código DQ400e. No existe opción de caja manual porque la electrónica tiene que coordinar el funcionamiento del motor de gasolina, el motor eléctrico y las ruedas.
La DQ400e es una caja de 6 velocidades con embragues “húmedos”. Es específica porque tiene tres embragues (dos para las marchas y uno para desacoplar el motor del motor eléctrico).
– Mecatrónica: La avería más cara. Puede producirse una caída de presión hidráulica o fallos electrónicos.
– Tirones: Al cambiar de eléctrico a gasolina, la transición debe ser imperceptible. Si hay tirones, suele indicar un problema con el embrague de desacople (embrague K0) o la necesidad de una calibración.
Como ya se ha mencionado, lleva volante bimasa. El kit de embrague para la DQ400e es específico y su sustitución es cara (depende del mercado, pero hay que contar con un rango alto de precios de las piezas). No es el mismo que en un TDI normal.
Esto es crítico: El aceite de la caja DQ400e debe cambiarse cada 60.000 km. ¡No te saltes este mantenimiento! El aceite viejo pierde sus propiedades, lo que lleva al sobrecalentamiento de la electrónica y al desgaste de los embragues.
Al comprar un Golf GTE de segunda mano con motor CUKB, revisa lo siguiente:
Conclusión: El 1.4 TSI CUKB es un motor excelente y tecnológicamente avanzado. Si tienes dónde cargarlo, conducirás barato en ciudad y rápido en carretera. Si no tienes punto de carga y piensas usarlo solo con gasolina, es mejor que compres un 2.0 TDI o un 1.5 TSI normal, porque en este caso solo estarás moviendo el peso extra de las baterías sin el beneficio de un bajo consumo, y con el riesgo de un mantenimiento más caro del sistema híbrido.
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