El motor con código CSSA pertenece a la moderna familia de motores EA211 de Volkswagen. Aunque esta designación concreta se asocia con mayor frecuencia al modelo Volkswagen Lamando (destinado principalmente al mercado asiático, pero que también puede encontrarse en Europa mediante importación individual o en plataformas similares), la tecnología que hay bajo el capó es idéntica a la que conocemos en Europa en el Golf 7, Passat B8 u Octavia III.
Es un motor que devolvió la confianza en los pequeños gasolina de Volkswagen tras el fiasco de las cadenas de distribución que se rompían en los antiguos motores EA111. El CSSA es un 1.4 turbo gasolina que ofrece el equilibrio que muchos conductores buscan: la potencia de un 2.0 atmosférico con el consumo de un diésel (si se conduce con cabeza).
| Parámetro | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1395 cc (1,4 litros) |
| Potencia | 110 kW (150 CV) |
| Par motor | 250 Nm a 1750–3000 rpm |
| Código de motor | CSSA (familia EA211) |
| Sistema de inyección | Inyección directa (TSI) |
| Sobrealimentación | Turbo + intercooler (refrigerado por agua) |
| Número de cilindros | 4 en línea |
Esta es la pregunta más habitual, y hay buenas noticias. El motor CSSA (al igual que toda la serie EA211) utiliza correa dentada. Volkswagen aprendió la lección con las problemáticas cadenas del pasado. La correa de este motor está reforzada y diseñada para durar mucho tiempo, lo que hace que el funcionamiento sea más silencioso y fiable.
Aunque es fiable, el CSSA no es perfecto. Esto es lo que los mecánicos ven con más frecuencia:
Según los datos de fábrica para los motores EA211, el intervalo de sustitución de la correa de distribución suele indicarse como 210.000 km sin límite de tiempo (o con revisión a los 10 años). Sin embargo, como recomendación práctica, no conviene apurar tanto. Un intervalo realista y seguro para la distribución completa es entre 150.000 y 180.000 km, o cada 7–8 años (lo que ocurra antes).
En el motor caben aproximadamente 4,0 a 4,5 litros de aceite (compra siempre 5 litros). La graduación recomendada suele ser 5W-30 (norma VW 504.00) o la más moderna 0W-20 (VW 508.00) en las versiones más nuevas por motivos de emisiones. Para nuestros climas y motores con algunos años, un buen aceite 5W-30 es una elección ideal.
A diferencia de los antiguos 1.8 y 2.0 TSI que “bebían” aceite como si fuera combustible, el 1.4 TSI CSSA es mucho mejor en este aspecto. El consumo de aceite entre cambios suele ser despreciable (hasta 0,5 litros cada 10.000 km). Si consume más de 1 litro por intervalo de servicio, puede indicar problemas en los segmentos de los pistones, el turbo o fugas en retenes.
Al ser un gasolina turbo de inyección directa, las bujías trabajan bajo mucha carga. Se recomienda cambiarlas cada 60.000 km. Utiliza únicamente bujías de iridio o platino de buena calidad (NGK o Bosch) específicas para este motor.
Sí, este motor en versión de 150 CV lleva volante bimasa (Dual Mass Flywheel), tanto si va asociado a cambio manual como DSG. Su función es absorber vibraciones y proteger la caja de cambios. Su vida útil suele rondar los 150.000–200.000 km, según el estilo de conducción. El coste de sustitución es elevado (depende del mercado, pero hay que contar con un gasto importante).
El motor utiliza inyección directa de alta presión. Los inyectores son precisos y generalmente duraderos, pero sensibles a la mala calidad del combustible. Si un inyector falla, la sustitución es cara, ya que se trata de un componente sofisticado y no de una simple tobera. Los síntomas son tirones del motor y olor a gasolina sin quemar en el escape.
El CSSA lleva un solo turbo. El turbocompresor está integrado en el colector de escape (menos piezas, calentamiento más rápido) y el intercooler es refrigerado por agua. La vida útil del turbo suele ser similar a la del propio motor si se cambian los aceites a su debido tiempo. No es conocido por fallos catastróficos, salvo el problema mencionado del actuador de la wastegate, que muchas veces puede solucionarse sin cambiar todo el turbo.
Los modelos fabricados antes de 2018/2019 (según mercado) normalmente no llevan GPF (filtro de partículas para gasolina). Los más nuevos sí lo incorporan. En cuanto a la válvula EGR, los motores EA211 utilizan apertura variable de válvulas (VVT) para conseguir internamente el efecto de recirculación de gases, por lo que el clásico EGR externo que se obstruye no suele estar presente como en los diésel, lo cual es un gran punto a favor.
AdBlue: Este motor es de gasolina y no utiliza sistema AdBlue.
En absoluto. Con 150 CV y 250 Nm de par disponibles ya desde 1750 rpm, este motor mueve la carrocería del Lamando (y de coches similares como la Octavia) con mucha soltura. Las aceleraciones son lineales y convincentes, y los adelantamientos se hacen con seguridad.
Es un excelente “rutero”. A 130 km/h, el motor gira en la marcha más larga (normalmente 7ª en el DSG o 6ª en el manual) a unas 2.200–2.400 rpm. Esto se traduce en un habitáculo silencioso y un consumo contenido (alrededor de 6,5–7,0 l/100 km con control de crucero).
Al ser un motor de inyección directa, la instalación de GLP es compleja y cara. Requiere un sistema específico (Direct Liquid Injection o un sistema que mezcle gasolina y gas para refrigerar los inyectores).
La rentabilidad es discutible salvo que hagas muchos kilómetros (más de 20–30.000 km anuales), ya que el sistema sigue consumiendo cierto porcentaje de gasolina (10–15%) incluso funcionando a gas.
Este motor es muy agradecido para una reprogramación. Un Stage 1 seguro eleva la potencia a unos 170–180 CV y el par a unos 300–320 Nm. No obstante, hay que tener cuidado si llevas cambio DSG (DQ200), ya que su límite de par está precisamente en torno a 250–260 Nm. Aumentar demasiado el par puede acortar drásticamente la vida útil de los embragues de la caja.
Con el motor CSSA en el VW Lamando suelen montarse:
Manual: Muy fiable. Las averías se reducen al desgaste normal del kit de embrague y del volante bimasa.
DSG (DQ200): Es el punto sensible. Al usar embragues “secos”, es más propenso al sobrecalentamiento en atascos urbanos (avance lento en cola). Los fallos más frecuentes son:
- Desgaste de los discos de embrague: Los síntomas son vibraciones al iniciar la marcha o al cambiar de 1ª a 2ª.
- Mecatrónica: El “cerebro” de la caja. Una avería puede provocar el fallo total del cambio. La reparación es muy cara.
En la caja manual, el aceite se cambia de forma preventiva a kilometrajes altos (por ejemplo, 150.000 km), aunque VW a menudo dice que es “de por vida”.
En el DSG DQ200, el fabricante también indica que el aceite no se cambia (al ser embrague seco, el aceite es solo para engranajes y mecatrónica, en circuitos separados), pero los talleres con experiencia recomiendan revisar y, si es posible, sustituir el aceite hidráulico de la mecatrónica para alargar la vida de las electroválvulas.
Al comprar un VW Lamando de segunda mano o cualquier vehículo con motor CSSA, asegúrate de revisar:
El motor 1.4 TSI (CSSA) es una de las mejores opciones de su categoría. Ha superado con éxito los problemas iniciales de los antiguos TSI. Ofrece muy buenas prestaciones con un consumo bajo. Es ideal para conductores que recorren hasta 20–25 mil kilómetros al año y quieren el refinamiento que un diésel no puede ofrecer. Solo hay que ser cuidadoso al revisar el cambio DSG, ya que puede convertirse en un coste oculto.
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