El motor con código CAAD es un propulsor diésel TDI de 2,0 litros que se montó principalmente en el Volkswagen T5 restyling (Facelift / GP) desde 2009 hasta 2015. Llega como sustituto de los antiguos motores “bomba-inyector” (PD), aportando la tecnología más moderna Common Rail.
Con sus 114 caballos de potencia (84 kW), este motor se posiciona como un “término medio” ideal para flotas y familias que buscan fiabilidad y no están dispuestas a pagar el sobreprecio de las versiones de 140 o 180 CV. Es importante destacar que este motor es estructuralmente muy similar a la versión más potente de 140 CV (CAAC), lo que le otorga cierta robustez, ya que sus componentes no trabajan al límite.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1968 ccm |
| Potencia | 84 kW (114 CV) a 3500 rpm |
| Par motor | 250 Nm entre 1500–2500 rpm |
| Código de motor | CAAD |
| Tipo de inyección | Common Rail (inyección directa) |
| Sobrealimentación | Turbo de geometría variable (VGT) + intercooler |
| Norma | Euro 5 |
| Bloque motor | Hierro fundido (Cast Iron) |
El motor CAAD utiliza correa de distribución para accionar los árboles de levas. Es una buena noticia, ya que las correas de esta generación de motores VW han demostrado ser una solución más silenciosa y predecible que las cadenas, que dieron problemas en otros propulsores del grupo. La bomba de aceite se acciona mediante una correa independiente dentro del cárter (la llamada “correa húmeda” o mediante engranajes, según la subversión del módulo de la bomba de aceite), algo a tener en cuenta en kilometrajes elevados.
Aunque el CAAD es en general fiable, los propietarios se encuentran con mayor frecuencia con los siguientes problemas:
La fábrica para los mercados de Europa occidental suele indicar unos optimistas 210.000 km. Sin embargo, teniendo en cuenta el peso del Multivan y la carga del motor, cualquier mecánico experimentado te dirá que es demasiado. Recomendación: Realiza el mantenimiento mayor a un máximo de 150.000 a 160.000 km o cada 5 a 7 años (lo que ocurra antes). La bomba de agua debe cambiarse siempre en esa intervención.
Esta es una particularidad de la serie T5/Transporter: el cárter es mayor que en los turismos con motor 2.0 TDI. En el motor CAAD caben unos 7,0 litros de aceite. La viscosidad recomendada es 5W-30. Imprescindible: El aceite debe cumplir la especificación VW 507.00 debido al filtro DPF. Usar aceite sin esta especificación dañará el DPF de forma irreversible.
A diferencia de las versiones Bi-Turbo (CFCA), famosas por su alto consumo de aceite, el motor CAAD es mucho más estable en este aspecto. Aun así, un consumo de 0,5 a 1 litro cada 10.000 km se considera aceptable y normal, especialmente si se circula por autopista con carga. Si consume más, primero sospecha del turbo o de los segmentos de los pistones.
El CAAD utiliza inyectores Common Rail (normalmente Bosch o Continental, según el año). Son mucho más duraderos que los antiguos elementos bomba-inyector. Su vida útil esperada supera los 250.000 - 300.000 km con combustible de calidad. Síntomas de inyectores en mal estado: Ralentí inestable (especialmente en frío), aumento del consumo y humo negro al acelerar con fuerza. Es posible repararlos y el coste es moderado (según mercado), pero no barato.
Sí, lo lleva. Incluso con 114 CV, Volkswagen monta un volante bimasa (Dual Mass Flywheel - DMF) para compensar las vibraciones del diésel y proteger la caja de cambios, dada la gran masa del vehículo. Es una pieza de desgaste cara.
El sistema es Common Rail de alta presión. El único peligro potencial, aunque poco frecuente, es la bomba de alta presión (CP4). Si se desgasta (normalmente por combustible de mala calidad o por circular con el depósito casi vacío), puede enviar limaduras metálicas a todo el sistema, lo que obliga a sustituir el conjunto completo de inyección (inyectores, raíl, bomba, depósito). Es el “peor escenario posible”, pero ocurre. El cambio regular del filtro de combustible es la clave para prevenirlo.
El motor CAAD tiene un solo turbocompresor de geometría variable. Es una gran ventaja frente a los modelos Bi-Turbo (180 CV), extremadamente propensos a averías. El turbo del CAAD es duradero y, con cambios de aceite regulares y dejando enfriar el motor tras una conducción rápida, puede durar tanto como el propio motor (más de 300.000 km).
Sí, lleva ambos. DPF: Es sensible a la conducción urbana. El T5 es un vehículo pesado y el motor tarda en calentarse al ralentí. Si se usa exclusivamente para trayectos cortos, el DPF se saturará rápidamente. EGR: Como ya se ha mencionado, el enfriador de la EGR es un punto débil. A menudo se rompe la membrana interna o el panel de nidos de abeja, dejando pasar anticongelante al cilindro. El recambio es caro (según mercado) porque la pieza es de difícil acceso y además compleja.
La mayoría de los T5 Facelift (2009-2015) con motores 2.0 TDI Euro 5 (incluido el CAAD) NO llevan sistema AdBlue. Cumplen la norma Euro 5 mediante DPF y EGR. Sin embargo, la denominación BlueMotion en el T5 suele implicar sistema Start-Stop, frenada regenerativa (alternador inteligente) y neumáticos de baja resistencia a la rodadura, y no necesariamente un catalizador SCR (AdBlue). El AdBlue se generalizó con la llegada del T6 (Euro 6). Aun así, comprueba siempre si hay tapón de llenado junto al tapón de combustible: si no lo hay, no tendrás que preocuparte por el sistema AdBlue.
En un Multivan pesado no esperes milagros. El consumo real urbano se sitúa entre 8,5 y 10,5 litros a los 100 km, según el tráfico y si el aire acondicionado está encendido. El sistema Start-Stop (si lo lleva) puede reducir ligeramente esta cifra, pero la masa del vehículo se hace notar en cada arrancada.
Sinceramente: Sí, un poco. El Multivan T5 pesa más de 2 toneladas (en vacío). Con 114 CV y 250 Nm, el vehículo es perfectamente válido para ciudad y carreteras llanas. Sin embargo, si lo cargas con pasajeros y equipaje, los adelantamientos se vuelven arriesgados y en las subidas tendrás que reducir marcha y pisar a fondo. La sensación de “falta de aliento” está presente por encima de 100 km/h.
Depende de la caja de cambios, pero como el CAAD suele montar una caja manual de 5 velocidades, el motor gira a un régimen más alto. A 130 km/h, el motor suele ir a unas 2.800 a 3.000 rpm. Esto se traduce en mayor ruido en el habitáculo y un consumo que sube a unos 9-10 l/100 km a esa velocidad. Le falta una 6ª marcha para viajar relajado por autopista.
Aquí reside el mayor secreto de este motor. El CAAD (114 CV) es, a nivel de hardware, casi idéntico al CAAC (140 CV). Esto significa que está limitado por software de fábrica. Repro Stage 1: Puede aumentar la potencia con seguridad hasta 140 CV e incluso 170 CV y el par motor hasta 350-400 Nm. Esta modificación cambia drásticamente el carácter del vehículo, reduce el consumo en conducción normal (porque el motor sufre menos) y hace los adelantamientos mucho más seguros. El embrague suele soportar esta potencia sin problemas si está en buen estado.
Con el CAAD (114 CV) lo más habitual es encontrar una caja de cambios manual de 5 velocidades. Existen variantes con caja de 6 marchas, pero son menos frecuentes con esta potencia. La caja automática DSG (DQ500 - 7 velocidades) se asoció muy raramente a esta versión menos potente; el DSG se reservaba por lo general para los motores de 140 y 180 CV.
Las cajas de 5 velocidades del T5 son robustas, pero tienen sus puntos débiles:
Como ya se ha dicho, lleva volante bimasa. Síntomas de volante bimasa en mal estado: Ruido metálico (golpeteo) al apagar el motor, vibraciones en el pedal de embrague y traqueteo al ralentí que desaparece al pisar el embrague. El coste de sustituir el kit de embrague con volante bimasa es elevado (según mercado) y se encuentra entre las intervenciones más caras. Existen kits de conversión a volante rígido, pero no se recomiendan, ya que las vibraciones pueden dañar la caja de cambios y el cigüeñal.
Para la caja manual, VW suele decir que el aceite es “de por vida”. No te fíes. Se recomienda cambiar el aceite de la caja manual cada 80.000 a 100.000 km. Esto preservará los rodamientos y sincronizadores, y el cambio de marchas será más suave, especialmente en invierno.
El Volkswagen T5 con motor 2.0 TDI (CAAD) de 114 CV es una elección sensata. No es rápido ni deportivo, pero es mucho menos arriesgado para tu bolsillo que las potentes versiones Bi-Turbo. Es ideal para autónomos, familias que no tienen prisa o como base para una conversión a “camper”.
Si echas en falta potencia, una simple repro “Stage 1” soluciona el mayor defecto de este vehículo. Con un mantenimiento regular y prestando atención a la válvula EGR y al DPF, este motor puede recorrer kilometrajes muy elevados.
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