El motor con código DNAA pertenece a la cuarta generación (Gen 4) de la famosa familia EA888 del grupo VAG. Se monta principalmente en la versión renovada (facelift) del Volkswagen Polo VI GTI, sustituyendo al anterior motor de 200 CV. Con sus 207 caballos en un coche del segmento B, esto no es solo un medio de transporte, sino una auténtica máquina deportiva.
A diferencia de los antiguos motores TSI, conocidos por su consumo de aceite y roturas de cadena, el DNAA aporta muchas mejoras, mayor presión de inyección y un sistema de control de emisiones más sofisticado. Sin embargo, las altas prestaciones conllevan requisitos de mantenimiento específicos que el conductor medio no debe ignorar.
| Característica | Valor |
|---|---|
| Código de motor | DNAA (EA888 Gen 4) |
| Cilindrada | 1984 c.c. (2.0 L) |
| Potencia | 152 kW (207 CV) |
| Par motor | 320 Nm a 1500–4500 rpm |
| Tipo de inyección | Inyección directa (TSI/FSI) - 350 bar |
| Inducción | Turbo + Intercooler |
| Norma de emisiones | Euro 6d (con filtro GPF) |
El motor DNAA utiliza cadena de distribución para accionar las válvulas. Se trata de la cuarta generación del motor EA888, en la que los problemas de estiramiento de la cadena (que destrozaban motores antes de 2012) se han resuelto en gran medida. La cadena está pensada para durar toda la vida útil del vehículo, pero en la práctica se recomienda revisar con detalle el ruido (cascabeleo en frío) y el estiramiento mediante diagnóstico a partir de los 150.000 km.
Aunque es más fiable que sus predecesores, el DNAA tiene sus “manías”:
El “gran servicio” en el sentido clásico (cambio de correa de distribución) no existe. Sin embargo, el mantenimiento de la correa de accesorios (correa PK), el tensor y la bomba de agua debe planificarse alrededor de los 100.000 - 120.000 km o antes si aparece una fuga en la bomba.
Las bujías, debido a las altas prestaciones y a la inyección directa, se cambian cada 60.000 km o cada 4 años. No conviene ahorrar en bujías; hay que usar exclusivamente NGK o Bosch según especificación de fábrica.
En el motor caben aproximadamente 5,7 litros de aceite. Debido a las estrictas normas medioambientales y al filtro GPF, Volkswagen recomienda de forma estricta para el motor DNAA el uso de aceite con viscosidad 0W-20 y especificación VW 508 00. Es un aceite poco común y de color verdoso.
Consumo de aceite: El EA888 Gen 4 es significativamente mejor en este aspecto que las versiones anteriores. Un consumo de 0,3 a 0,5 litros cada 5.000 km puede considerarse aceptable si se conduce de forma deportiva. Si llega a consumir más de 1 litro cada 2.000 km, hay un problema (normalmente la válvula PCV o, en casos más raros, los segmentos de los pistones).
Sí, este motor en combinación con la caja DSG lleva volante bimasa. Su vida útil depende del estilo de conducción (las aceleraciones bruscas lo acortan), pero suele superar los 150.000 km. La sustitución es cara (depende del mercado).
El sistema de inyección es de inyección directa a alta presión (hasta 350 bar). Los inyectores son precisos y, en general, duraderos, pero extremadamente sensibles a la mala calidad del combustible. Sustituir un solo inyector resulta muy costoso.
El motor utiliza un único turbocompresor muy eficiente (normalmente Continental o Garrett). La vida útil del turbo es larga si se cambia el aceite con regularidad y se deja enfriar correctamente tras una conducción exigente. No hay complicaciones de “twin-turbo” porque solo lleva uno.
Este modelo dispone de filtro GPF (OPF) (Gasoline Particulate Filter). Es el equivalente de gasolina al DPF. Rara vez se obstruye si el coche circula a menudo por carretera abierta, pero atenúa el sonido del motor. No lleva sistema AdBlue; eso queda reservado para los diésel.
¿Es un motor perezoso? En absoluto, no. Con 320 Nm de par disponibles desde solo 1500 rpm, el Polo GTI con este motor “tira” con mucha fuerza desde parado. La sensación de aceleración es lineal y contundente.
El consumo real en ciudad es el “punto doloroso” para quienes esperan un milagro. Hay que contar con 9 a 11 litros a los 100 km en tráfico urbano denso. Si te gusta pisar a fondo, fácilmente se puede ir a más de 12 litros.
En carretera abierta el motor muestra su verdadera cara. A una velocidad de 130 km/h en 7ª marcha, el motor gira a unas agradables 2.200 – 2.400 rpm (depende de la relación exacta del cambio y del tamaño de las ruedas). En ese momento el habitáculo es silencioso y el consumo baja a unos 6,5 – 7,5 l/100 km.
Debido a la inyección directa, la instalación de GLP es técnicamente compleja y muy cara (depende del mercado). Requiere sistemas “Liquid LPG” que utilizan los inyectores de gasolina o sistemas que consumen una mezcla de gasolina y gas. Teniendo en cuenta que se trata de un “hot hatch”, en general no se recomienda instalar GLP porque altera la termodinámica del motor y su compleja electrónica.
El EA888 Gen 4 es el sueño de cualquier preparador. El motor tiene un enorme margen de mejora. Una repro segura Stage 1 eleva la potencia a unos 245 – 260 CV y el par cerca de los 400 Nm, sin necesidad de cambiar componentes mecánicos. No obstante, hay que tener en cuenta que esto anula automáticamente la garantía y acelera el desgaste de los componentes del embrague.
Con el motor DNAA en el Polo GTI Facelift suele venir el DSG de 7 marchas con embrague húmedo (código DQ381). Es una mejora importante respecto a las cajas secas más antiguas (DQ200) o las antiguas de 6 marchas (DQ250).
Al comprar un Polo GTI de segunda mano con motor DNAA, presta atención a:
Conclusión: El DNAA 2.0 TSI es un motor fantástico que da al Polo el carácter de coches mucho más caros. Es más fiable que sus predecesores, pero exige un mantenimiento disciplinado. Está pensado para conductores que disfrutan al volante y están dispuestos a pagar algo más por el combustible y por servicios de calidad a cambio de una sonrisa cada vez que pisan el acelerador.
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