El motor con código DJKA pertenece a la conocida familia EA211 de motores de Volkswagen. No se trata del antiguo 1.4 TSI con mala fama por rotura de cadena; es una unidad completamente rediseñada que utiliza correa dentada y bloque de aluminio. Se monta en un gran número de modelos del grupo VAG, pero resulta especialmente interesante en el Volkswagen Taos (restyling 2024), donde es la opción de acceso y también la más habitual. Su papel es claro: sustituir a los motores atmosféricos de mayor cilindrada, ofreciendo más par a bajas revoluciones con un consumo inferior. Para conductores que vienen de coches más antiguos, este motor supone un salto enorme en refinamiento de funcionamiento.
| Característica | Datos |
|---|---|
| Código de motor | DJKA (familia EA211) |
| Cilindrada | 1395 cc (1,4 litros) |
| Potencia | 110 kW (150 CV) a 5000 rpm |
| Par motor | 250 Nm entre 1500 y 4000 rpm |
| Tipo de combustible | Gasolina (recomendado 95 o 98 octanos) |
| Sistema de inyección | TSI - Inyección directa de gasolina |
| Sobrealimentación | Turbocompresor con intercooler (agua-aire) |
A diferencia de los antiguos motores EA111, que daban muchos dolores de cabeza a los propietarios, el EA211 DJKA utiliza correa dentada. Es una excelente noticia. El sistema es robusto y silencioso. El intervalo de sustitución que marca la fábrica suele ser “revisión a los 240.000 km”, pero no conviene tentar a la suerte. Los mecánicos con experiencia recomiendan hacer la distribución completa (kit de correa y bomba de agua) a más tardar entre 160.000 y 180.000 km o cada 6–7 años, lo que ocurra antes. La rotura de la correa provoca una avería grave del motor (colisión de pistones y válvulas).
En este motor caben aproximadamente 4,0 litros de aceite. VW recomienda para los modelos más recientes la graduación 0W-20 (especificación VW 508.00) por motivos ecológicos y de menor consumo. Sin embargo, en climas más cálidos o con kilometrajes elevados, pasar a 5W-30 (VW 504.00) puede ofrecer una mejor protección, pero es imprescindible consultarlo con el servicio oficial, ya que depende del año y del mercado.
En cuanto al consumo de aceite, estos motores son mucho mejores que sus predecesores. Aun así, el turbo y la inyección directa implican que exista cierto consumo. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 10.000 km es completamente normal y aceptable. Si supera los 0,5 litros cada 1.000 km, hay un problema (normalmente segmentos de pistón o retenes de válvulas, aunque esto es raro con pocos kilómetros en la serie DJKA).
Al ser un motor de gasolina con inyección directa, el sistema de encendido trabaja bajo mayor esfuerzo. Las bujías se cambian cada 60.000 km (utilizar exclusivamente bujías de iridio según especificación de fábrica). Si notas tirones al acelerar, a menudo se debe a una bujía o a una bobina (hay una por cilindro).
El talón de Aquiles de este motor es la carcasa del termostato con la bomba de agua. Está fabricada en plástico y con el tiempo se deforma por los ciclos térmicos, lo que provoca fugas de anticongelante. El síntoma es la bajada del nivel en el vaso de expansión o el olor a refrigerante bajo el capó. Además, el actuador del turbocompresor (wastegate) puede quedarse atascado, lo que se traduce en pérdida de potencia y encendido del testigo "Check Engine".
Volante bimasa: Depende del tipo de cambio. Como el VW Taos en versión "Tiptronic" (a menudo para el mercado americano) utiliza un cambio automático clásico con convertidor de par (Aisin de 8 velocidades), NO LLEVA volante bimasa en el sentido tradicional de un DSG o un manual. Lleva un llamado "flexplate", mucho más barato y duradero. Si la versión equipa cambio DSG (a menudo con tracción 4Motion), entonces sí lleva volante bimasa, que es caro (muy caro, según el mercado).
Sistema de inyección: El motor utiliza inyectores de alta presión (inyección directa). En general son fiables, pero sensibles al combustible de mala calidad. No son tan problemáticos como en un diésel, pero sustituir el juego completo es caro. La mejor prevención es el uso regular de aditivos limpiadores del sistema de combustible.
Turbocompresor: Lleva un turbo pequeño de respuesta rápida. Su vida útil suele ser equivalente a la del motor si se realizan los cambios de aceite a tiempo. El intercooler está integrado en el colector de admisión (refrigerado por agua), lo que acorta el recorrido del aire y reduce el “lag” del turbo, pero si se perfora (raro), la reparación es complicada porque se sustituye todo el conjunto de admisión.
GPF/EGR: Sí, los modelos a partir de 2018, incluido el Taos 2024, cuentan con filtro GPF (OPF) (equivalente de gasolina al DPF diésel). Rara vez se obstruye, ya que las temperaturas de los gases de escape en los gasolina son más altas. La función EGR suele resolverse mediante la apertura variable de las válvulas (VVT), de modo que no hay una válvula EGR clásica que se llene de hollín como en los diésel. Este motor NO UTILIZA líquido AdBlue.
Consumo real: No te fíes de los datos de catálogo. En una carrocería pesada como la del Taos (SUV compacto), la realidad es la siguiente:
- Conducción urbana: Espera entre 8,5 y 10 l/100 km, según el tráfico y lo “pesado” que seas con el acelerador.
- Carretera: Aquí es donde este motor brilla. El consumo baja a 6,0–7,0 l/100 km.
¿Es “perezoso”? En absoluto. Con 250 Nm disponibles desde solo 1500 rpm, el coche empuja con decisión. No es un deportivo, pero para uso familiar, adelantamientos y subidas, tiene potencia más que suficiente. La sensación es mejor que con los antiguos 2.0 atmosféricos.
Autopista: Gracias al cambio de 8 marchas (en la versión Tiptronic), el motor va muy desahogado. A 130 km/h gira en torno a 2.200–2.400 rpm, lo que se traduce en silencio en el habitáculo y un consumo razonable.
Instalación de GLP: ¿Es posible? Sí. ¿Es rentable? Cuestionable. Debido a la inyección directa, se necesita un equipo caro (sistema de inyección líquida o sistema que utilice mezcla de gasolina y gas para refrigerar los inyectores – por ejemplo, 20 % gasolina, 80 % gas). El coste de la instalación es elevado (a menudo por encima de 1000 EUR, según el mercado), por lo que solo compensa si haces muchísimos kilómetros.
Reprogramación (Stage 1): Este motor tiene margen de potencia. Un mapa “seguro” (Stage 1) suele elevar la potencia a unos 170–180 CV y el par a 300 Nm. Sin embargo, hay que tener en cuenta que un mayor par somete a más esfuerzo al cambio y al turbo. Si el coche está en garantía (como probablemente lo esté un Taos 2024), la reprogramación no es recomendable, ya que se detecta fácilmente en el servicio oficial.
Este punto es clave en el Taos. Mientras que los modelos europeos (Tiguan) utilizan DSG (cambio de doble embrague), el Taos para el mercado americano y otros, en combinación con el 1.4 TSI y tracción delantera (FWD), monta un cambio automático de 8 velocidades (Aisin serie AQ300).
Si estás pensando en comprar un Taos con este motor, presta atención a lo siguiente:
Conclusión: El VW 1.4 TSI (DJKA) combinado con el cambio Tiptronic de 8 marchas es una de las compras más racionales de su segmento. Obtienes un motor que ya ha superado las “enfermedades infantiles” de los antiguos TSI, asociado a un cambio prácticamente “indestructible” con un mantenimiento regular. Está pensado para conductores que buscan confort, silencio y buena potencia, y que están dispuestos a aceptar un consumo urbano algo más alto a cambio de unos costes de mantenimiento del cambio inferiores a los de las versiones DSG.
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