El motor 2.0 TDI de la familia EA189 representa un punto de inflexión para el grupo Volkswagen. Instalado en el Tiguan de primera generación (especialmente en el modelo restyling a partir de 2011), este motor supuso el paso del ruidoso sistema "bomba-inyector" al moderno sistema de inyección Common Rail. Las variantes de las que hablamos (CBAB como más temprana, y CFFB y CLJA como posteriores y más habituales en el restyling) con 140 CV representan el "punto ideal". No están tan exigidas como las versiones de 170/177 CV y ofrecen suficiente par para mover un Tiguan que no es precisamente ligero. Es un motor que, a pesar del escándalo del "Dieselgate", está muy bien valorado mecánicamente entre los mecánicos de toda Europa.
| Parámetro | Datos |
|---|---|
| Cilindrada | 1968 cc (2.0 L) |
| Potencia | 103 kW / 140 CV |
| Par motor | 320 Nm a 1750–2500 rpm |
| Códigos de motor | CBAB, CFFB, CLJA |
| Tipo de inyección | Common Rail (Bosch) |
| Sobrealimentación | Turbo de geometría variable (VGT) + intercooler |
| Accionamiento del árbol de levas | Correa de distribución dentada |
Todos los motores de esta serie (CBAB, CFFB, CLJA) utilizan correa de distribución para accionar los árboles de levas. Esto es una buena noticia porque el sistema es más silencioso y, en general, más predecible que las cadenas que dieron problemas en otros motores de VW.
El fabricante suele indicar para estos motores un intervalo optimista de cambio de correa de distribución de 210.000 km. Sin embargo, la experiencia de los mecánicos y la práctica indican que el mantenimiento mayor debe hacerse como máximo entre 160.000 y 180.000 km o a los 5 a 7 años de antigüedad, lo que ocurra antes. Durante el mantenimiento mayor es obligatorio cambiar la bomba de agua (que puede empezar a fugar o bloquearse), los tensores y los rodillos. La rotura de la correa provoca el "choque" entre pistones y válvulas, una avería que a menudo requiere sustituir todo el motor.
En el motor caben aproximadamente 4,3 litros de aceite de motor (con filtro). Es obligatorio utilizar aceite sintético de grado 5W-30 que cumpla la estricta norma VW 507.00. Este estándar es clave para preservar el filtro DPF (aceite Low SAPS).
En cuanto al consumo de aceite, los motores TDI son conocidos por "gustarles beber" un poco. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 5.000 - 7.000 km se considera aceptable, especialmente si el coche se conduce de forma más dinámica o por autopista. Si el motor consume un litro cada 1.000 km, apunta a un problema con el turbo o los segmentos. Es importante comprobar el nivel con la varilla con regularidad.
A diferencia de los antiguos elementos PD (especialmente los inyectores piezoeléctricos Siemens, que eran problemáticos), el sistema Common Rail de estos motores utiliza principalmente inyectores electromagnéticos Bosch (en los modelos CFFB). Han demostrado ser muy duraderos y a menudo superan los 250.000 km sin necesidad de reparación. Los síntomas de inyectores defectuosos son ralentí inestable, aumento del humo al acelerar y dificultad de arranque en frío.
Sí, este motor en combinación con caja manual y DSG lleva volante bimasa. Su vida útil suele estar entre 150.000 y 250.000 km, dependiendo del estilo de conducción (la conducción urbana de parar y arrancar lo desgasta más rápido). Los síntomas son ruido metálico (cascabeleo) al arrancar y apagar el coche, así como vibraciones en el pedal de embrague o en el habitáculo cuando el coche está al ralentí. La sustitución es cara (depende del mercado, pero cuente con que será uno de los gastos más elevados).
El motor lleva un solo turbo de geometría variable. El turbo es, en general, fiable y suele durar más que el propio motor si se respetan las normas: cambios de aceite regulares y dejar el motor al ralentí para que se enfríe después de una conducción rápida por autopista. Las averías suelen estar más relacionadas con la geometría sucia (las palas se atascan por el hollín y el coche "corta" potencia) que con una rotura mecánica del turbo en sí.
Los modelos Tiguan I (restyling) llevan tanto DPF (filtro de partículas) como válvula EGR.
DPF: Es sensible a la conducción urbana. Si solo hace trayectos cortos, el DPF no podrá regenerarse y se obstruirá. La sustitución es muy cara, mientras que la limpieza profesional es una opción más económica.
EGR: Como se ha mencionado, es un punto débil. En los motores CFFB, el módulo EGR está integrado con el enfriador de gases de escape y se encuentra en un lugar de difícil acceso (detrás del motor), lo que hace que su sustitución sea más complicada y cara por las horas de mano de obra.
La mayoría de los Tiguan I con motor EA189 (2.0 TDI 140 CV) no tienen sistema AdBlue (catalizador SCR), sino que se basan únicamente en el DPF y la EGR para cumplir la norma Euro 5. Esto es una ventaja desde el punto de vista del mantenimiento, ya que no hay bombas, calentadores ni inyectores de urea que se puedan averiar. Aun así, compruebe el ejemplar concreto, ya que algunas variantes para mercados específicos (por ejemplo, la denominación BlueTDI, aunque rara en la primera generación) podrían llevar AdBlue. Si no lo lleva, es una preocupación menos.
El Tiguan no es un coche ligero (más de 1600 kg) y tiene una silueta alta. En ciudad, con tracción 4MOTION y cambio automático, el consumo real se sitúa entre 8,5 y 10 litros a los 100 km. Con cambio manual y una conducción suave, se puede bajar a unos 7,5 - 8 litros, pero no espere milagros en atascos.
Aquí es donde el motor muestra su mejor cara. En carretera secundaria el consumo baja a 5,5 - 6,5 litros. A una velocidad de 130 km/h, el consumo suele estar alrededor de 7,0 - 7,5 litros, lo cual es muy bueno para un SUV. Debido a la aerodinámica tipo "ladrillo", cualquier aumento de velocidad por encima de 130 km/h eleva el consumo de forma notable.
Con 140 CV y 320 Nm, el Tiguan no es un coche deportivo, pero tampoco es perezoso. El par está disponible desde bajas revoluciones, lo que facilita los adelantamientos y la conducción en subida. Para un conductor familiar promedio, la potencia es más que suficiente. El crucero a 130 km/h se realiza de forma silenciosa y sin esfuerzo, normalmente a unas 2.200 - 2.400 rpm (en la marcha más larga), lo que contribuye al confort.
El motor EA189 es muy agradecido para la reprogramación (chip tuning).
Stage 1: De forma segura se puede aumentar la potencia hasta unos 170-175 CV y el par hasta 380-400 Nm.
Esto cambia significativamente el carácter del vehículo: el coche se vuelve mucho más vivo y el consumo en conducción normal incluso puede bajar ligeramente. No obstante, tenga en cuenta que el aumento de potencia somete a un esfuerzo adicional al volante bimasa y al embrague (en el manual) o a la caja DSG, por lo que solo se recomienda si estos componentes están en perfecto estado.
Con este motor en el Tiguan I restyling se ofrecen:
Manual: Las averías de la caja en sí son raras. El principal gasto es el kit de embrague con volante bimasa.
DSG: Requiere cambio de aceite y filtro estrictamente cada 60.000 km. Si no se hace, se avería la mecatrónica (la "centralita" de la caja) o el paquete de embragues. La reparación de la mecatrónica es muy cara (a menudo más de 1000 EUR). Un DSG en buen estado debe cambiar de marcha de forma imperceptible, sin tirones al arrancar desde parado o al detenerse.
Conclusión: El VW Tiguan 2.0 TDI (140 CV) con este motor es probablemente la compra más racional dentro de la categoría de SUV compactos de esos años. El motor es suficientemente potente, las piezas están disponibles en todas partes (comparte plataforma con el Golf y el Passat) y el confort es alto. Si encuentra una unidad con historial de mantenimiento claro (especialmente en lo referente al DSG y al mantenimiento mayor), este motor puede servirle durante cientos de miles de kilómetros.
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