El motor con código BRR pertenece a la legendaria serie EA188 de diésel de Volkswagen, específicamente adaptada para vehículos comerciales ligeros. Se montaba principalmente en el Volkswagen Transporter T5 (modelos restyling y series posteriores anteriores al facelift T5.1). Es la versión de acceso, el diésel más débil de la gama T5.
Su objetivo no es la velocidad, sino la durabilidad y un coste de mantenimiento más bajo en comparación con los más complejos motores 2.5 TDI que se montaban en los mismos modelos. Sin embargo, los compradores suelen subestimar el peso de la furgoneta T5 (que en vacío supera las 1,8 toneladas) frente a estos modestos 84 caballos de potencia.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Código de motor | EA188 / BRR |
| Cilindrada | 1896 c.c. (1,9 l) |
| Potencia | 62 kW (84 CV) a 3500 rpm |
| Par motor | 200 Nm a 2000 rpm |
| Sistema de inyección | Pumpe-Düse (PD) - Bomba-inyector |
| Sobrealimentación | Turbo (VNT) + intercooler |
| Normativa de emisiones | Euro 4 (con filtro DPF) |
Este motor utiliza correa de distribución. Es una solución clásica y fiable en VW, siempre que se cambie a tiempo. La rotura de la correa provoca el "choque" entre pistones y válvulas, lo que supone una avería catastrófica.
Aunque es robusto, el motor BRR tiene algunos puntos débiles específicos:
Se recomienda el cambio completo de distribución (correa, rodillos tensores, bomba de agua y anticongelante) cada 90.000 a 120.000 km, o cada 4 a 5 años. Dado que se trata de un vehículo de trabajo que a menudo circula cargado, es aconsejable ceñirse al intervalo de 90.000 km por seguridad.
En el motor caben aproximadamente 5,8 a 6,0 litros de aceite (siempre comprobar con la varilla). La elección del aceite es CRÍTICA para este motor:
Los motores PD son conocidos por "beber" algo de aceite. Un consumo de 0,5 a 0,8 litros cada 10.000 km se considera totalmente normal y aceptable. Si supera 1 litro por intervalo de servicio, conviene revisar el turbo (si deja pasar aceite) o las juntas de los inyectores.
El sistema utiliza elementos PD (bomba-inyector). Son extremadamente robustos y a menudo superan los 300.000 - 400.000 km sin problemas. No obstante, son sensibles a la mala calidad del combustible. Es posible su reparación, pero el coste es bastante elevado (muy caro). A menudo, el problema no son los propios inyectores, sino las juntas (O-rings) que llevan, que se degradan y permiten que el gasóleo entre en el cárter y diluya el aceite.
Sí, este modelo (aunque solo tiene 84 CV) lleva volante bimasa. La razón es la gran masa del vehículo y la necesidad de proteger la caja de cambios de las vibraciones del motor diésel. Los síntomas de fallo son ruidos metálicos al arrancar/apagar el motor y vibraciones en el pedal de embrague. El coste de sustituir el kit de embrague junto con el bimasa es muy alto.
El motor utiliza un turbo de geometría variable (VNT). Su vida útil es larga, a menudo supera los 250.000 km con cambios de aceite regulares. Los síntomas de fallo son silbidos (como una sirena de ambulancia) o la entrada del motor en "modo seguro" a velocidades altas (por bloqueo de las paletas de la geometría debido al hollín).
El modelo BRR viene de fábrica con filtro DPF. Este es su talón de Aquiles si la furgoneta se usa exclusivamente en ciudad (reparto "para-arranca"). El DPF no puede regenerarse de forma pasiva a bajas velocidades, lo que provoca el encendido del testigo y la necesidad de una regeneración forzada o limpieza química. La válvula EGR también es propensa a ensuciarse. Los costes de sustitución del DPF son muy elevados.
Este motor NO lleva sistema AdBlue. Cumple la norma Euro 4 únicamente con la ayuda del DPF y el catalizador, lo que supone una preocupación menos de mantenimiento en comparación con los modelos T6 más modernos.
Sinceramente, sí. 84 CV y 200 Nm son muy poco para la carrocería de la T5, especialmente si va cargada. La aceleración hasta 100 km/h lleva "una eternidad" (más de 20 segundos). Las cuestas exigen reducir marcha y subir de vueltas.
No es un vehículo para el carril izquierdo. La velocidad máxima ronda los 145 km/h. A 130 km/h, el motor gira a unas 3000+ rpm (debido a la caja de 5 marchas), lo que genera ruido en el habitáculo y eleva el consumo por encima de los 10 litros. La velocidad de crucero cómoda para este motor es de unos 100-110 km/h.
Esta es una de las mejores facetas de este motor. La versión BRR es en realidad una variante "capada" por software de otros 1.9 TDI más potentes (de 102 CV o 105 CV). Con una reprogramación segura (Stage 1), la potencia puede subir a 105 a 115 CV y el par a unos 250-260 Nm.
Resultado: El vehículo se transforma por completo, soporta mejor la carga e incluso puede reducir el consumo, ya que no es necesario pisar tanto el acelerador. Es muy recomendable, siempre que el motor y el embrague estén en buen estado.
El motor BRR va siempre asociado a una caja de cambios manual de 5 velocidades (familia 02Z). Las cajas automáticas (DSG o Tiptronic) no se montaban con esta versión menos potente del motor.
La caja manual es en general fiable, pero sufre debido al peso del vehículo. Los problemas más habituales son:
El aceite de la caja conviene cambiarlo de forma preventiva cada 100.000 km, aunque el fabricante a menudo indique que es "de por vida".
Al comprar un T5 con este motor, es imprescindible comprobar:
Conclusión: El VW Transporter 1.9 TDI (BRR) es una máquina de trabajo para quienes no dan prioridad a las prestaciones. Es ideal para repartos urbanos o como base para una camper que se vaya a conducir con calma. No es rápido, pero con una reprogramación se vuelve perfectamente utilizable. Si está bien mantenido, puede superar el medio millón de kilómetros sin abrir motor, pero hay que estar preparado para sustituir el bimasa y lidiar con el DPF en uso urbano.
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