El motor 1.6 TDI de 110 CV (códigos CRKB, CXXB, DBKA) pertenece a la más reciente familia EA288 del grupo Volkswagen. No es solo una versión “reprogramada” del motor antiguo, sino un diésel moderno diseñado para cumplir la normativa Euro 6 y ofrecer un mejor refinamiento de funcionamiento.
Este propulsor es de facto el estándar para clientes de flotas en Europa. Se monta en todo, desde el Audi A3, pasando por el Golf 7, hasta el familiar Octavia Combi. Su objetivo es el equilibrio: suficiente potencia para no ir lento y un consumo tan bajo que te olvides de cuándo fue la última vez que paraste en la gasolinera. Sin embargo, como todo diésel moderno, trae consigo ciertos riesgos de mantenimiento caro de los que hablaremos en detalle.
| Característica | Datos |
|---|---|
| Cilindrada | 1598 cc |
| Potencia | 81 kW (110 CV) |
| Par motor | 250 Nm a 1500–3000 rpm |
| Códigos de motor | CRKB, CXXB, DBKA |
| Tipo de inyección | Common Rail (inyectores de alta presión) |
| Sobrealimentación | Turbocompresor de geometría variable (VGT) + intercooler |
| Accionamiento del árbol de levas | Correa dentada |
Este motor utiliza correa dentada. La recomendación de fábrica para el cambio suele ser optimista (hasta 210.000 km en algunos mercados), pero la práctica ha demostrado otra cosa. Recomendación: Haz la correa de distribución (servicio grande) como máximo cada 160.000 a 180.000 km o cada 5 a 7 años, lo que ocurra antes. La rotura de la correa provoca la destrucción total del motor.
El motor es mecánicamente robusto, pero los periféricos dan dolores de cabeza:
El cambio de aceite y filtros debe hacerse cada 10.000 a 15.000 km (o una vez al año). Olvídate de los intervalos “Long Life” de 30.000 km si quieres que el motor dure. En el motor entran unos 4,6 a 4,7 litros de aceite (compra siempre 5 L).
Grado: Únicamente aceite sintético 5W-30 que cumpla la especificación VW 507.00 (por el filtro DPF).
A diferencia de los antiguos motores bomba-inyector (PD), los motores Common Rail (CR) de nueva generación no deberían consumir una cantidad significativa de aceite. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 10.000 km puede considerarse aceptable, pero cualquier cifra superior indica un problema con el turbo o los segmentos. Si tienes que rellenar a menudo, algo no va bien.
La vida útil de los inyectores suele superar los 200.000 - 250.000 km con combustible de calidad. Estos motores son sensibles al gasóleo de mala calidad. Los síntomas de inyectores defectuosos son: ralentí inestable (arranque en frío), mayor consumo y “carranqueo” al acelerar.
Sí, la versión de 110 CV (81 kW) lleva volante bimasa. Sirve para absorber las vibraciones del motor y proteger la caja de cambios. Su vida útil ronda los 150.000 - 200.000 km, según el estilo de conducción (la conducción urbana lo castiga más).
Coste: La sustitución del kit de embrague con volante bimasa es una inversión cara (depende del mercado, pero cuenta con un gasto importante).
El motor tiene un solo turbocompresor de geometría variable. El turbo es fiable si se cambia el aceite con regularidad y si no se apaga el motor inmediatamente después de una conducción exigente. Su vida suele ser similar a la del motor, aunque el actuador (la parte electrónica) puede fallar antes.
Como motor Euro 6, este propulsor viene cargado de sistemas anticontaminación:
Con 250 Nm de par, el motor no es perezoso para un uso normal en un Golf, León o A3. Empuja de forma lineal. Sin embargo, en una Škoda Octavia Combi (familiar), especialmente cargada con pasajeros y equipaje, se nota la falta de potencia al adelantar en subida. No es un deportivo, pero para el 90 % de los conductores es más que suficiente.
A 130 km/h el motor va silencioso y relajado.
Las revoluciones dependen de la caja de cambios:
- Con caja manual de 5 marchas, el motor gira en torno a 2.300 - 2.400 rpm, lo que resulta algo más ruidoso.
- Con manual de 6 marchas o DSG de 7 marchas, las revoluciones están sobre 2.000 - 2.100 rpm, ideal para viajar.
Chip Tuning (Stage 1): Este motor es muy agradecido para una reprogramación. Se puede subir con seguridad a 135 - 145 CV y alrededor de 300-320 Nm de par.
Beneficios: El coche se vuelve mucho más vivo, los adelantamientos son más seguros y el consumo en conducción normal incluso puede bajar ligeramente. No obstante, esto incrementa el esfuerzo sobre el volante bimasa y el embrague.
Manual: Muy fiables. Solo requieren cambio periódico de aceite a altos kilometrajes (aunque la fábrica diga que es “de por vida”).
DSG (DQ200): Este es un punto delicado.
Problemas: Desgaste del kit de embrague (después de 150.000-200.000 km), avería de la mecatrónica (la “unidad de mando” de la caja), que puede provocar pérdida de marchas.
Mantenimiento: Aunque es una caja “seca”, se recomienda cambiar el aceite de la mecatrónica y del tren de engranajes cada 60.000 km como prevención, aunque no siempre figure en el plan oficial de mantenimiento.
El motor 1.6 TDI (110 CV) es una opción racional. No es emocionante, pero es tecnológicamente moderno y extremadamente ahorrador. Está pensado para conductores que recorren muchos kilómetros, principalmente en carretera.
Si pasas la mayor parte del tiempo en ciudad (tráfico de “para y arranca”), el DPF y la EGR te darán problemas. En ese caso, un gasolina (TSI) es mejor opción. Pero para el conductor europeo medio que quiere una berlina o compacto fiable con bajos costes de combustible, este motor sigue siendo el rey de la economía, siempre que se mantenga con regularidad y se haya solucionado el problema de la bomba de agua.
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