Durante años Honda fue sinónimo de motores atmosféricos de altas revoluciones, pero con la llegada de la 10.ª generación del Accord (y antes de él, del Civic), las reglas del juego cambiaron. El L15B7 es un motor turbo de cuatro cilindros y 1,5 litros que llegó como sustituto del famoso, pero “perezoso” a bajas revoluciones, 2.4 atmosférico (K24).
Este motor no es solo una “versión reducida”. Representa la respuesta de Honda a la tendencia global del “downsizing”, ofreciendo un par elevado desde bajas revoluciones, lo que lo hace extremadamente agradable de conducir en el día a día. Se monta principalmente en el Honda Accord X, pero variantes de este bloque también se encuentran en los modelos CR-V y Civic. Aunque ofrece un rendimiento excelente, su reputación se ha visto ligeramente afectada por los problemas de dilución de aceite, de los que hablaremos en detalle.
| Característica | Datos |
|---|---|
| Código de motor | L15B7 |
| Cilindrada | 1498 cc (1.5 L) |
| Potencia | 143 kW (192 CV) @ 5500 rpm |
| Par motor | 260 Nm @ 1600-5000 rpm |
| Tipo de combustible | Gasolina (sin plomo) |
| Sistema de inyección | Inyección directa (GDI) |
| Turbo / Atmosférico | Turbo (Single Scroll, MHI TD03) |
| Válvulas | 16V, DOHC, VTEC (en el lado de escape) |
El motor L15B7 utiliza una cadena de distribución para accionar las válvulas. Las cadenas de Honda son tradicionalmente fiables y están diseñadas para durar “toda la vida” del motor, lo que en la práctica suele significar más de 200.000 o 250.000 km, siempre que se cambie el aceite con regularidad. No es necesario sustituirla de forma preventiva como ocurre con la correa dentada, salvo que aparezca un característico traqueteo en el arranque en frío, lo que indicaría estiramiento de la cadena o un problema con el tensor hidráulico.
El “elefante en la habitación” de este motor es el problema conocido como Oil Dilution (dilución del aceite con combustible).
Síntomas: El nivel de aceite en la varilla supera el máximo y el aceite huele intensamente a gasolina.
Causa: Debido a su alta eficiencia, el motor tarda en coger temperatura. La inyección directa pulveriza el combustible a alta presión directamente en el cilindro. Mientras el motor está frío, parte de la gasolina se condensa en las paredes del cilindro y se escurre pasando los segmentos hasta el cárter, mezclándose con el aceite. Esto degrada las propiedades del aceite y puede provocar desgaste en los cojinetes del cigüeñal y del árbol de levas.
Solución: Honda lanzó actualizaciones de software (ECU update) que ayudan a que el motor se caliente más rápido. A usted, como propietario, le queda evitar trayectos muy cortos en los que el motor no alcanza la temperatura de servicio y cambiar el aceite con mayor frecuencia.
Otro problema habitual es la rotura de la junta de culata (head gasket) en unidades que han sido muy exigidas o reprogramadas, ya que el bloque es de diseño “open-deck”, lo que significa que los cilindros no están completamente reforzados en la parte superior del bloque para mejorar la refrigeración, pero eso reduce la rigidez a presiones muy altas.
Se recomienda realizar el servicio menor cada 10.000 km a 12.000 km, o una vez al año. Debido al problema de la dilución de aceite, la recomendación encarecida para este motor es acortar el intervalo a 8.000 km si conduce principalmente en ciudad.
Dado que se trata de un gasolina turbo con inyección directa, las bujías trabajan bajo mayor estrés. El intervalo de fábrica suele ser de 100.000 km, pero la experiencia demuestra que las bujías de iridio deben cambiarse cada 60.000 a 80.000 km para proteger las bobinas y asegurar una combustión óptima.
Aquí la respuesta depende de la caja de cambios.
Modelos CVT: No llevan un volante bimasa clásico como los manuales. Tienen un llamado “flexplate” o volante con amortiguador de vibraciones que es mucho más barato y rara vez se avería.
Cajas manuales (acabado Sport): Llevan volante bimasa (Dual Mass Flywheel). Su sustitución es cara (depende del mercado, pero hay que contar con un gasto importante), aunque normalmente dura más de 150.000 km.
Utiliza inyección directa (GDI). Los inyectores son en general fiables, pero sensibles a la mala calidad del combustible. El principal “efecto secundario” de este sistema es la acumulación de carbonilla (depósitos de carbón) en las válvulas de admisión, ya que el combustible no las limpia (como ocurre en los motores MPi).
Síntomas: Ralentí inestable, pérdida de potencia. Se recomienda limpiar las válvulas de admisión (con cáscara de nuez o químicamente) alrededor de los 100.000 km.
El motor lleva un solo turbocompresor (Mitsubishi TD03) con wastegate electrónico. Es un turbo de pequeñas dimensiones (baja inercia) para una respuesta rápida. Su vida útil suele ser larga, a menudo la misma que la del propio motor, siempre que se use aceite de calidad y no se apague el motor inmediatamente después de exigirlo en autopista. No es un punto débil conocido.
Al ser gasolina, no lleva DPF. Sin embargo, los modelos para el mercado europeo (a partir de 2018/2019 en adelante) están equipados con filtro GPF (Gasoline Particulate Filter) para cumplir la normativa Euro 6d. El GPF rara vez se obstruye porque las temperaturas de los gases de escape en los motores de gasolina son más altas, lo que facilita la regeneración pasiva.
La válvula EGR está presente y puede obstruirse por la carbonilla, pero no es un problema tan extendido como en los diésel.
AdBlue: Este motor NO lleva sistema AdBlue (eso se reserva para los diésel).
Absolutamente NO. Con 192 CV y 260 Nm de par disponibles ya desde 1600 rpm, este motor mueve la carrocería del Accord con mucha soltura. La aceleración de 0 a 100 km/h ronda los 7,5 - 8 segundos, lo que es más rápido que la mayoría de competidores con motores atmosféricos 2.0. La sensación de “pegarse al asiento” está presente.
Dado que el motor tiene inyección directa, la instalación de GLP es complicada y cara (depende del mercado, pero entra claramente en la categoría de “muy caro”). Se necesita un sistema que utilice GLP líquido directamente a través de los inyectores de gasolina, o un sistema que inyecte una mezcla de gasolina y gas (para refrigerar los inyectores de gasolina).
Veredicto: Debido a la complejidad, al coste de instalación y a los posibles problemas con la culata, no se recomienda instalar GLP salvo que recorra kilometrajes muy altos (más de 30-40.000 km al año).
Este motor tiene un enorme potencial para el tuning. Una repro Stage 1 (usando herramientas como KTuner o Hondata) puede aumentar con seguridad la potencia hasta unos 210-220 CV y el par por encima de los 300 Nm.
Precaución: Si lleva caja CVT, sea moderado con el aumento de par a bajas revoluciones, ya que la correa del CVT puede patinar. La caja manual aguanta más, pero el embrague se desgastará antes.
Con el motor 1.5 Turbo en el Accord X hay dos opciones:
El Honda Accord con motor L15B7 es un coche fantástico que ofrece un excelente compromiso entre potencia y economía. El motor es alegre, tecnológicamente avanzado y proporciona un placer de conducción que pocos motores 1.5 pueden ofrecer.
¿A quién va dirigido? A conductores que quieren una berlina fiable y están dispuestos a aceptar un régimen de mantenimiento algo más estricto. No es para quienes quieren simplemente “echar gasolina y conducir” sin abrir el capó en todo un año. Si conduce mayoritariamente trayectos urbanos cortos (hasta 5 km), quizá sea mejor buscar la versión híbrida (2.0) para evitar los problemas de gasolina en el aceite. Para todos los demás, recomendación muy calurosa.
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