El Honda Accord de quinta generación (modelo CC7), fabricado en el Reino Unido para el mercado europeo, trajo un motor que estaba un escalón por encima de los clásicos bloques 2.0, pero por debajo de las mecánicas deportivas Type-R o VTEC de altas prestaciones. Se trata del motor H23A3. Es un motor DOHC (Double Overhead Camshaft) de 2,3 litros que no tiene sistema VTEC, lo cual es una distinción importante. Se montaba principalmente en el modelo Accord 2.3 i SR. Es relevante porque representa la cúspide de la gama de Accord “civiles” de aquella época, ofreciendo una potencia y un par que permitían viajes muy cómodos en largas distancias, antes de que los diésel tomaran el protagonismo en ese segmento.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 2259 cc (2,3 L) |
| Potencia | 116 kW (158 CV) a 5800 rpm |
| Par máximo | 206 Nm a 4500 rpm |
| Código de motor | H23A3 |
| Tipo de inyección | PGM-FI (inyección indirecta multipunto) |
| Configuración | 4 cilindros en línea, DOHC, 16 válvulas |
| Sobrealimentación | Aspiración natural (Atmosférico) |
El motor H23A3 utiliza correa de distribución. Sin embargo, aquí se encuentra una de las particularidades técnicas más importantes de este motor: utiliza dos correas. Una mueve los árboles de levas (correa principal de distribución) y la otra mueve los ejes de equilibrado (correa de equilibrado). Los ejes de equilibrado sirven para reducir las vibraciones del gran cuatro cilindros.
Peligro: Si se rompe la correa pequeña de los ejes de equilibrado, a menudo se cuela debajo de la correa principal de distribución, provoca un salto de dientes y una avería catastrófica del motor (choque entre pistones y válvulas). Por eso SIEMPRE se cambian ambas correas junto con los tensores.
Es un motor robusto, pero los años pasan factura. Los problemas más habituales son:
1. Distribuidor de encendido: Honda de los 90. La junta tórica (O-ring) del distribuidor suele fallar y el aceite escurre por la caja de cambios. Además, el módulo de encendido interno o la bobina pueden averiarse, lo que provoca apagones en marcha o imposibilidad de arrancar.
2. Relé principal (Main Relay): Un clásico en las Honda de esa época. Las soldaduras del relé se agrietan por el calor. Síntoma: el coche gira de arranque pero no enciende cuando el habitáculo está muy caliente (verano), y arranca con normalidad cuando se enfría.
3. Junta del solenoide/Válvulas tipo VTEC (aunque no tenga VTEC): Aunque este motor no tiene VTEC, sí dispone de juntas similares en zonas de sensores o de la tapa de balancines que pueden fugar aceite.
4. Fugas en el retén del cigüeñal: Debido al envejecimiento del caucho.
La recomendación para el mantenimiento mayor (cambio de ambas correas, tensores y bomba de agua) es cada 80.000 a 100.000 km o cada 5 años, lo que ocurra antes. Dada la edad de estos vehículos, no conviene arriesgarse alargando los intervalos.
En el motor caben aproximadamente 4,3 a 4,5 litros de aceite con filtro. La viscosidad recomendada para el clima europeo es 5W-40 o 10W-40 (semisintético o sintético).
¿Consume aceite? Sí. Los motores H23 (al igual que los H22) utilizan camisas de cilindro FRM (Fiber Reinforced Metal). Son extremadamente duras y resistentes al desgaste, pero sensibles a la mala lubricación y a los choques térmicos. Si los segmentos están gastados, el motor consumirá aceite. Un consumo de 0,5 L a 1 L cada 2000-3000 km en unidades antiguas suele tolerarse como “normal”, aunque de fábrica no debería ser tan alto. Humo azul por el escape a altas revoluciones es señal de segmentos en mal estado.
Las bujías estándar de cobre (se recomiendan NGK ZFR6F-11) se cambian cada 20.000 a 30.000 km. Si utilizas bujías de iridio, pueden durar hasta 100.000 km, pero en motores antiguos las de cobre, más baratas, suelen ofrecer una chispa “más sana” a cambio de un cambio más frecuente.
Buena noticia: este motor utiliza volante de inercia fijo (sólido). No lleva un costoso volante bimasa que pueda averiarse. El kit de embrague (plato, disco y cojinete de empuje) es un consumible estándar y su precio es asequible (depende del mercado, pero entra dentro de la categoría de mantenimiento económico).
Utiliza el fiable sistema PGM-FI de Honda. Los inyectores son muy duraderos y rara vez dan problemas. Si aparece alguno, normalmente se debe a suciedad, que se soluciona con una limpieza por ultrasonidos. No son caros de sustituir o reparar.
No esperes milagros. Se trata de un 2,3 litros de los años 90.
Conducción urbana: En la práctica, entre 11 y 13 litros/100 km. En invierno o en atascos puede llegar a 14 litros.
Carretera abierta: Es donde el motor se siente mejor. Puede bajar a 7,5 a 8,5 litros/100 km con una conducción normal.
En absoluto. Con 206 Nm de par, este motor mueve muy bien la carrocería del Accord (que pesa alrededor de 1300 kg). A diferencia de otros motores Honda más pequeños que necesitan girar alto para “tirar”, el H23A3 tiene fuerza también a bajas revoluciones. La sensación de conducción es soberana y ágil, especialmente en los adelantamientos.
Este es el hábitat natural de este modelo. A 130 km/h el motor funciona con suavidad. En quinta marcha (en la caja manual), el régimen suele estar en torno a 3500 rpm a 130 km/h (depende de la relación exacta de la caja montada para cada mercado). El aislamiento acústico en el modelo CC7 es sólido para su época, por lo que la conducción es cómoda.
Sí, este motor es apto para GLP. El colector de admisión es metálico y la electrónica es sencilla. Sin embargo, hay una condición clave: Reglaje de válvulas.
Como el motor no tiene taqués hidráulicos y el juego de válvulas se ajusta mecánicamente (destornillador y llave), al funcionar con gas el juego se reduce más rápido (las válvulas se “asientan” en los asientos).
Recomendación: Revisar el juego de válvulas cada 20.000 km si circulas con gas. Además, el sistema de encendido (cables, bujías, tapa del distribuidor) debe estar en perfecto estado para evitar detonaciones.
En motores de gasolina atmosféricos, la “repro” suele ser tirar el dinero. La ganancia sería de quizá 5 a 8 CV, algo imperceptible en la conducción diaria. Lo que hacen los entusiastas con los motores H23 es la conversión “Frankenstein” (montar una culata VTEC de un H22), pero eso es una intervención mecánica seria, no una simple reprogramación. Para el usuario normal, es mejor olvidarse de la reprogramación.
Manual: Muy duradera. Con kilometrajes altos puede aparecer rascado al meter tercera (síncrono gastado) o fugas de aceite en el retén del palier. Se recomienda el cambio de aceite de la caja (aceite MTF de Honda) cada 60.000 - 80.000 km.
Automática: Las cajas automáticas antiguas de Honda son sólidas, pero lentas. La avería más habitual es el patinamiento de los discos internos o golpes al cambiar de marcha debido a aceite viejo. Requieren cambios regulares de aceite (ATF-Z1 o el más moderno DW-1) cada 40.000 - 60.000 km. La reconstrucción es muy cara (depende del mercado).
El Honda Accord 2.3i SR con motor H23A3 es un coche para amantes de la “vieja escuela”. No está pensado para quien solo busca un medio de transporte de A a B con la mínima inversión en combustible.
Este motor está dirigido a conductores que valoran la sofisticación mecánica, la respuesta directa al acelerador y la comodidad en largos viajes. Si encuentras una unidad que no esté “comida” por el óxido y cuyo motor no consuma demasiado aceite, obtendrás una berlina extremadamente fiable y divertida que, con el mantenimiento adecuado (aceite, válvulas, correas), puede recorrer kilometrajes enormes.
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