El Honda D16B2 es un motor de gasolina atmosférico de cuatro cilindros en línea de la conocida serie D de Honda. Este modelo concreto se encuentra con más frecuencia en el Honda Civic de sexta generación, específicamente en la variante “Fastback” (MA/MB) que se fabricaba en el Reino Unido (proyecto desarrollado en colaboración con Rover). Con sus 116 caballos de potencia, este motor representa el “punto medio” de la gama de aquella época: es más potente que los modelos básicos 1.4, y más económico y sencillo que las versiones VTI.
Es importante mencionar que se trata de un motor SOHC (un solo árbol de levas), lo que contribuye a su sencillez y compacidad. Aunque en esta variante específica no lleva la famosa denominación VTEC (depende del mercado, pero el D16B2 suele ser non-VTEC), sigue teniendo ese carácter típico de Honda que pide revoluciones para entregar su potencia.
| Característica | Datos |
|---|---|
| Cilindrada | 1590 ccm (1.6 L) |
| Configuración | 4 cilindros en línea, 16 válvulas (SOHC) |
| Potencia | 85 kW (116 CV) a 6300 rpm |
| Par motor | 143 Nm a 4800 rpm |
| Código de motor | D16B2 |
| Tipo de inyección | PGM-FI (inyección multipunto) |
| Sobrealimentación | Atmosférico (sin turbo) |
| Accionamiento del árbol de levas | Correa de distribución |
Los motores Honda de la serie D están considerados como unos de los gasolina más fiables de los años 90. Aun así, el tiempo no perdona y hay puntos específicos a los que hay que prestar atención.
Este motor utiliza correa de distribución. Es un elemento crítico del mantenimiento. Se recomienda hacer la distribución cada 100.000 km o 5 años, lo que ocurra antes. Si la correa se rompe, los pistones golpean las válvulas (motor de interferencia), lo que significa una avería grave. Junto con la correa se deben cambiar siempre el tensor y la bomba de agua.
Aunque la parte mecánica interna (pistones, cigüeñal) es extremadamente duradera, los periféricos pueden dar problemas:
En el motor D16B2 entran unas 3,3 a 3,6 litros de aceite (incluido el filtro). La viscosidad recomendada es 10W-40 semisintético para la mayoría de climas de Europa, aunque se puede usar 5W-40 si el motor está en muy buen estado.
¿Consume aceite? Sí, es algo esperable en los Honda de esos años, especialmente si se conducen a altas revoluciones. Un consumo de 0,3 a 0,5 litros cada 1.000 km en unidades viejas suele considerarse aceptable, pero por encima de eso conviene pensar en cambiar retenes de válvulas o segmentos. Humo azul por el escape al acelerar es señal clara de segmentos gastados, mientras que humo al arrancar en frío indica retenes de válvulas en mal estado.
En este motor de gasolina las bujías se cambian cada 20.000 a 30.000 km si se usan bujías estándar (níquel/cobre) – NGK o Denso son la recomendación de fábrica y funcionan mejor. Si se usan bujías de iridio, el intervalo puede llegar a 100.000 km, pero en un motor tan sencillo las bujías estándar son más que suficientes y baratas.
Buena noticia: Este motor NO lleva volante bimasa. Utiliza un volante de inercia fijo clásico que no se suele averiar. El kit de embrague (plato de presión, disco y collarín) es relativamente barato (entra en la categoría de “no es caro”) y se cambia solo cuando el disco se desgasta.
Utiliza el sistema PGM-FI de Honda con cuatro inyectores (multipunto). Los inyectores son muy robustos y rara vez se estropean. Si aparece algún problema, suele deberse a combustible de mala calidad o suciedad, y se soluciona con una limpieza por ultrasonidos, que es un procedimiento económico.
Este motor es el ejemplo perfecto de la sencillez:
El consumo real en ciudad se sitúa entre 8,5 y 10 litros a los 100 km. Depende del estilo de conducción. En invierno o en atascos pesados puede llegar a 11 litros, algo normal para la tecnología de los años 90.
¿Es un motor perezoso? Depende de cómo se conduzca. El Honda Civic VI Fastback es un coche relativamente ligero (unos 1150 kg). Hasta las 3.000 rpm el motor es suave y puede parecer “adormilado” en subida. Sin embargo, el par máximo está a 4.800 rpm y la potencia a 6.300 rpm. Para que este coche ande bien, hay que “estirarlo”. Si no te asustan las revoluciones altas, el coche resulta bastante ágil y divertido.
Quizá este sea su punto más débil en cuanto a confort. El cambio está desarrollado con relaciones relativamente cortas para mejorar la aceleración. A 130 km/h el motor gira alrededor de 3.800 a 4.000 rpm en quinta. Esto significa que en el habitáculo se nota claramente el ruido del motor. El consumo en carretera ronda los 6,5 a 7,5 litros.
Este motor es un candidato excelente para GLP. El colector de admisión suele ser metálico y la electrónica es sencilla. Sin embargo, hay una regla clave: los motores Honda no tienen taqués hidráulicos. Eso significa que el juego de válvulas debe ajustarse mecánicamente. Al funcionar con gas, este reglaje debe hacerse con más frecuencia (cada 20.000 - 30.000 km) para evitar que las válvulas se “hundan” y acaben dañando la culata. Si se respeta esto, el motor con GLP puede hacer cientos de miles de kilómetros.
En un gasolina atmosférico de esta cilindrada, una reprogramación es tirar el dinero. Como mucho se pueden ganar 3 a 5 CV, algo que no se nota en la conducción. Es mejor invertir en buenos neumáticos, aceite y filtros nuevos: eso influirá más en las prestaciones que el software.
Con el D16B2 suele ir asociado un cambio manual de 5 velocidades (código S40 o similar). También existe una opción de cambio automático clásico de 4 velocidades, aunque en Europa es menos común.
Al comprar un Honda con motor D16B2, céntrate en lo siguiente:
Conclusión: El Honda Civic con motor D16B2 es un ejemplo de libro de coche fiable de los años 90. Está pensado para conductores que valoran la sencillez de ingeniería y los bajos costes de uso, y que no se preocupan por un interior espartano y algo más de ruido en autopista. Si encuentras una unidad que no esté atacada por el óxido, el motor, con un mantenimiento mínimo, te servirá durante muchos años.
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