El motor con código LFB16 representa la evolución más reciente de los motores de dos litros de Honda destinados a sistemas híbridos. Se monta principalmente en la sexta generación del Honda CR-V (e:PHEV). A diferencia de los motores convencionales, su función principal la mayor parte del tiempo no es mover directamente las ruedas, sino servir como generador de electricidad para el motor eléctrico o cargar la batería.
Sin embargo, Honda aquí ha aplicado algo de magia de ingeniería: a velocidades más altas (crucero en autopista), este motor se conecta mediante un embrague directamente a las ruedas, saltándose la propulsión eléctrica para lograr una mayor eficiencia. Es un motor que combina lo mejor del mundo de los gasolina atmosféricos con la electrificación moderna.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1993 cc (2,0 litros) |
| Potencia (solo motor de gasolina) | 109 kW (148 CV) a 6100 rpm |
| Par motor (gasolina) | 189 Nm a 4500 rpm |
| Potencia del sistema (híbrido) | 135 kW (184 CV) – gracias al motor eléctrico |
| Par motor (motor eléctrico) | 335 Nm (disponibles de forma instantánea) |
| Código de motor | LFB16 |
| Tipo de inyección | Inyección directa (GDI) – Multietapa |
| Alimentación de aire | Atmosférico (Naturally Aspirated) |
| Ciclo de funcionamiento | Ciclo Atkinson (para alta eficiencia) |
El motor LFB16 utiliza cadena de distribución. Las cadenas de Honda en los motores 2.0 han demostrado ser muy duraderas y rara vez requieren sustitución antes de los 200.000 o 250.000 km, siempre que se cambie el aceite con regularidad. No es necesaria una sustitución preventiva como en algunos competidores europeos, salvo que se escuche un traqueteo en el arranque en frío.
Este motor es mecánicamente muy sencillo y robusto. Las averías mecánicas graves (pistones, cigüeñal, culata) son extremadamente raras.
Servicio menor: Se recomienda cada 10.000 km o una vez al año (lo que ocurra antes). Debido al funcionamiento híbrido, el motor tiene muchos “arranques en frío” durante la conducción, por lo que el aceite fresco es clave.
Cantidad y grado del aceite: En el motor entran aproximadamente 4,0 a 4,3 litros de aceite (siempre comprobar con la varilla). Honda recomienda estrictamente la graduación 0W-20. Este aceite tan fluido es necesario por las tolerancias ajustadas y la necesidad de lubricación instantánea por los frecuentes arranques del motor en marcha.
Consumo de aceite: En general, el LFB16 no consume aceite en cantidades preocupantes. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 10.000 km se considera aceptable, pero la mayoría de los propietarios no necesitan rellenar entre servicios.
Se utilizan exclusivamente bujías de iridio (por ejemplo NGK o Denso). El intervalo de sustitución suele ser cada 100.000 a 120.000 km. No experimentes con bujías baratas de cobre, ya que el acceso es complicado y las condiciones de trabajo en la cámara con inyección directa son exigentes.
Buena noticia: este motor no tiene un volante bimasa clásico que se estropee como en los diésel. En su lugar, lleva un amortiguador de vibraciones torsionales (damper) en el volante que conecta el motor con el generador/cambio e-CVT. Esta pieza es extremadamente duradera y rara vez se cambia durante la vida útil del vehículo. Coste: no es una preocupación para el propietario.
El LFB16 utiliza inyección directa (GDI). Los inyectores son precisos y trabajan a alta presión (hasta 350 bar). En general no son problemáticos, pero son sensibles al mal combustible. Si se obstruyen, la limpieza es difícil y la sustitución es cara (depende del mercado). Los síntomas son funcionamiento irregular y aumento del consumo.
Este motor NO tiene turbo. Es una enorme ventaja para la fiabilidad. No hay problemas con el turbocompresor, intercooler, manguitos que se rompen ni geometría variable.
Como gasolina moderno (Euro 6d y posteriores), este motor lleva GPF (Gasoline Particulate Filter), el equivalente en gasolina al DPF. También tiene válvula EGR.
¿Se obstruye? El GPF en los gasolina se calienta mucho más rápido que el DPF en los diésel y se regenera de forma pasiva. Los problemas son raros, salvo que el coche se use casi exclusivamente en modo EV y el motor de combustión se encienda solo unos segundos durante meses. Se recomienda sacarlo de vez en cuando a autopista para que el motor alcance buena temperatura.
No, este motor es de gasolina y no tiene sistema AdBlue.
Este es el terreno donde el Honda CR-V con este motor domina. El consumo real en ciudad, si cargas la batería con regularidad (PHEV), puede ser de 0 l/100 km (mientras haya carga). Cuando la batería se agota y el coche funciona como un híbrido clásico, el consumo se sitúa en torno a 5,0 - 6,5 l/100 km. Es un resultado impresionante para un SUV de casi 2 toneladas.
Sobre el papel, 148 CV parecen pocos para una carrocería pesada. Sin embargo, en la práctica, el coche no es perezoso. La razón es el motor eléctrico de 184 CV y 335 Nm que responde de forma instantánea al acelerador. Las salidas desde el semáforo son vivas. El motor LFB16 se oye a plena carga, pero es más el sonido de trabajar a altas revoluciones que falta de potencia.
En autopista la cosa cambia. A partir de unos 80 km/h, el embrague conecta el motor de gasolina directamente a las ruedas (porque es más eficiente que convertir energía).
A 130 km/h, el motor gira a unas 2500 - 3000 rpm (la relación de transmisión es fija, como si fuera la marcha más alta). El consumo en autopista sube a unos 7,5 - 9,0 l/100 km, porque la aerodinámica del SUV pasa factura y el sistema híbrido ayuda menos. Los adelantamientos son seguros, pero el ruido del motor se hace más notable.
No se recomienda. Aunque físicamente es posible instalar un sistema de inyección directa de GLP líquido, esto es: 1. Muy caro (depende del mercado, pero hablamos de sistemas de gama alta). 2. Técnicamente complicado debido al modo de funcionamiento híbrido (el motor se enciende y se apaga constantemente, lo que confunde a las centralitas de GLP). 3. Poco rentable porque el coche ya consume poco.
Olvídate del “chipeado”. Es un motor atmosférico ajustado para la máxima eficiencia (Atkinson). No hay turbo al que puedas subir la presión. Cualquier intento de reprogramación probablemente solo desajustará el sistema híbrido y aumentará el consumo, sin una ganancia de potencia apreciable.
Con el LFB16 siempre va asociado el e-CVT de Honda. Es importante saber que no es un CVT clásico con correa y poleas (como los de los scooters o algunos Nissan antiguos).
Es una caja con engranajes fijos y dos grandes motores eléctricos en su interior. No hay embrague convencional ni correas de fricción que patinen.
Averías: Mecánicamente es casi indestructible. Las únicas posibles averías están relacionadas con la electrónica del inversor o los rodamientos si no se cambia el aceite.
El aceite del cambio (Honda ATF DW-1 o aceite específico para e-CVT – comprobar en el manual) debe cambiarse cada 40.000 a 60.000 km. Aunque Honda a veces indica intervalos más largos, la experiencia demuestra que el aceite fresco protege los bobinados de los motores eléctricos y los rodamientos.
¿Coste de sustitución de embrague? No existe. El sistema utiliza un embrague húmedo solo para el “lock-up” a altas velocidades, que prácticamente no se desgasta porque se conecta solo cuando las velocidades del motor y de las ruedas están sincronizadas.
Antes de comprar un Honda CR-V de segunda mano con motor LFB16, presta atención a:
Conclusión: El motor LFB16 es un excelente ejemplo de la ingeniería japonesa. No es el más divertido de conducir (le falta sonido y el “golpe” del turbo), pero es un campeón de eficiencia y fiabilidad. Está pensado para familias que quieren tranquilidad, bajos costes de uso y comodidad, y que están dispuestas a pagar un precio de entrada más alto por ese privilegio.
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