Si buscas un motor de gasolina “indestructible” en un SUV moderno, probablemente te hayas encontrado con el Honda CR-V de tercera generación con el emblema 2.0 i-VTEC. Detrás de esa denominación se esconde el motor con nombre en clave R20A2. No se trata de un motor deportivo como las antiguas series K (que se montaban en los modelos Type R), sino de una unidad diseñada para la eficiencia, la durabilidad y una conducción tranquila.
En un mundo dominado por diésel complicados y gasolina turbo sensibles, este atmosférico japonés parece un vestigio del pasado, en el mejor sentido posible. Sin embargo, no es perfecto, y sus mayores inconvenientes tienen que ver con la relación potencia/peso, así como con ciertos requisitos específicos de mantenimiento.
| Característica | Datos |
|---|---|
| Código de motor | R20A2 |
| Cilindrada | 1997 cc (2.0 L) |
| Potencia | 110 kW (150 CV) a 6200 rpm |
| Par motor | 192 Nm a 4200 rpm |
| Configuración | 4 cilindros en línea, SOHC (un solo árbol de levas), i-VTEC |
| Tipo de inyección | Multipunto (inyección indirecta) |
| Sobrealimentación | Atmosférico (sin turbo) |
| Accionamiento del árbol de levas | Cadena |
El Honda R20A2 es un ejemplo de libro de ingeniería orientada a la longevidad. A diferencia de la anterior serie K20, que tenía dos árboles de levas (DOHC), la serie R utiliza un diseño SOHC (un solo árbol de levas) para reducir la fricción y el peso.
¿Correa de distribución o cadena?
Este motor utiliza cadena de distribución. Es de gran calidad y, por lo general, no requiere sustitución durante toda la vida útil del motor, salvo que aparezcan síntomas de estiramiento (cascabeleo, errores del sensor de cigüeñal), algo poco frecuente antes de los 250.000–300.000 km con cambios de aceite regulares.
Averías más frecuentes:
Mecánicamente el motor es muy robusto, pero tiene algunos puntos débiles específicos:
1. Actuador VTC (polea de distribución variable): Es el problema más conocido. Se manifiesta como un fuerte ruido metálico, un “crrr” o “rascado” muy breve justo después de arrancar el motor en frío (dura 1–2 segundos). Aunque suena alarmante, rara vez provoca una avería catastrófica, pero debe sustituirse si se vuelve habitual.
2. Tensor de la correa auxiliar: El tensor hidráulico puede fallar, generando vibraciones y ruido.
3. Sensor de nivel de aceite: A veces puede enviar información errónea al cuadro de instrumentos.
Gran mantenimiento y aceite:
Como el motor lleva cadena, no existe el típico “gran mantenimiento” (cambio de correa de distribución). En su lugar, alrededor de los 100.000 - 120.000 km se revisa el estado de la cadena, se cambia la correa auxiliar (acanalada), tensores, bomba de agua y líquido refrigerante.
Aceite: El motor lleva unos 3,7 a 4,0 litros de aceite (compra siempre 4 L o 5 L). Honda recomienda estrictamente aceites fluidos para la eficiencia del sistema i-VTEC. La graduación recomendada es 0W-20 o 5W-30. El uso de aceites más espesos (10W-40) puede dañar el sistema VTEC.
Consumo de aceite:
En general, los motores R20A2 no consumen aceite en cantidades preocupantes. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 10.000 km es aceptable, especialmente si se circula a menudo a altas revoluciones (autopista). Si consume más de 1 L entre cambios de aceite, puede indicar segmentos agarrotados debido a un mal mantenimiento en el pasado.
Bujías y válvulas:
Utiliza bujías de iridio (NGK o Denso). El intervalo de sustitución es largo, normalmente entre 100.000 y 120.000 km.
IMPORTANTE: El motor no tiene taqués hidráulicos. El juego de válvulas debe revisarse y ajustarse mecánicamente (tornillo y contratuerca) cada 40.000 km (obligatorio si se circula con GLP) o cada 100.000 km (si solo se usa gasolina). Ignorar este punto puede provocar la quema de válvulas.
El mantenimiento de este motor entra en la categoría de: No es caro (depende del mercado), ya que no tiene conjuntos complejos.
Volante bimasa:
Es una duda muy habitual. Los motores de gasolina R20A2 acoplados a caja de cambios manual en el CR-V normalmente llevan un volante motor rígido clásico o un volante muy sencillo y resistente que rara vez se estropea. A diferencia de los diésel (i-CTDi / i-DTEC), donde el bimasa es un consumible caro, aquí no es una preocupación. El embrague es convencional y el coste de sustitución es medio.
Sistema de inyección:
Utiliza inyección clásica MPI (Multi-Point Injection) en el colector de admisión. Los inyectores son muy duraderos, baratos de limpiar y prácticamente nunca se averían. Es una gran ventaja frente a la inyección directa (GDI), que sufre por la acumulación de carbonilla en las válvulas.
Turbo, DPF, EGR, AdBlue:
- Turbo: NO TIENE. Una preocupación menos.
- Filtro DPF/FAP: NO TIENE.
- AdBlue: NO TIENE.
- Válvula EGR: Sí lleva válvula EGR. Puede ensuciarse por el uso urbano, lo que provoca funcionamiento irregular o tirones, pero se limpia fácilmente y no es cara de sustituir.
Aquí llegamos al mayor compromiso. El CR-V III es un coche pesado (alrededor de 1,5 - 1,6 toneladas), y el atmosférico de gasolina entrega su par máximo de 192 Nm bastante arriba (a 4200 rpm).
Conducción urbana:
No esperes milagros. El consumo real en ciudad se sitúa entre 10 y 13 litros a los 100 km. Si tienes el pie pesado y cambio automático, puede llegar a 14 litros en invierno.
¿Es un motor “perezoso”?
Subjetivamente, sí, a bajas revoluciones. Para que este coche empuje de verdad, hay que llevarlo por encima de 3500-4000 rpm. Es una característica típica de los motores i-VTEC. Para una conducción tranquila es más que suficiente, pero los adelantamientos en carretera requieren reducir una (o dos) marchas y pisar a fondo.
Autopista:
A 130 km/h, el motor gira en torno a 3000-3500 rpm (según sea manual de 6 marchas o automático de 5). El consumo en carretera abierta va de 7,5 a 9 litros. A esas velocidades el motor se oye, pero funciona suave.
Instalación de GLP:
Es un candidato ideal para GLP. Gracias a la inyección indirecta, el sistema es sencillo y más barato de instalar (no se necesita un sistema caro para inyección directa). El motor admite muy bien el gas.
ADVERTENCIA: Como ya se ha mencionado, los motores Honda a GLP requieren revisión del juego de válvulas cada 30.000 - 40.000 km sin excepción. También se recomienda un sistema de lubricación adicional (valve saver) para las válvulas, aunque las opiniones de los mecánicos sobre su necesidad varían.
Reprogramación (Stage 1):
No malgastes el dinero. En un atmosférico de esta cilindrada, con una repro obtendrás quizá 3–5 CV, algo imperceptible en la conducción. Es mejor invertir ese dinero en buenos neumáticos o en un mantenimiento de calidad.
Con el R20A2 en el Honda CR-V se ofrecen dos opciones:
1. Caja de cambios manual (6 marchas):
Las cajas manuales de Honda son de las mejores del mundo. Precisas, con recorridos cortos. Las averías son extremadamente raras. Se recomienda cambiar el aceite de la caja cada 60.000 - 80.000 km (utilizar exclusivamente aceite Honda MTF).
2. Caja de cambios automática (5 marchas):
Es un cambio automático hidráulico clásico con convertidor de par. No es tan rápido como las cajas modernas DSG/DCT, “roba” algo de potencia y aumenta el consumo en aproximadamente 1 litro. Sin embargo, es prácticamente indestructible con un mantenimiento regular. El cambio de aceite es obligatorio cada 60.000 km (cambio parcial, exclusivamente aceite Honda ATF-Z1 o DW-1). Los síntomas de problemas son tirones al cambiar o retraso al iniciar la marcha.
Al buscar un CR-V de segunda mano con este motor, presta atención a lo siguiente:
Conclusión:
El Honda CR-V 2.0 i-VTEC (R20A2) es un coche para un comprador racional. No es un deportivo, consume algo más de combustible, pero ofrece una tranquilidad de uso sobresaliente en lo que respecta a fiabilidad. Si recorres hasta 15.000 km al año o planeas instalar GLP, probablemente sea el mejor SUV de gasolina de esa generación que puedes comprar. Evítalo solo si para ti el consumo bajo en ciudad es una prioridad absoluta o si remolcas a menudo cargas pesadas (en cuyo caso un diésel es mejor opción por el mayor par motor).
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