El Honda B16A es más que un motor cualquiera; es uno de los propulsores más importantes en la historia de la industria del automóvil. Fue el primer motor producido en serie que superó la mítica barrera de 100 caballos por litro de cilindrada sin recurrir a un turbocompresor. Se montó en modelos de culto como el Honda CRX del Sol (VTi), Civic VTi (EG6, EK4) e incluso en las primeras Integras.
Su esencia es la tecnología DOHC VTEC (Variable Valve Timing and Lift Electronic Control). En la práctica, significa que tienes dos motores en uno: uno económico para la ciudad y otro agresivo, de carácter racing, que “despierta” a altas revoluciones y sube hasta unos impresionantes más de 8.000 rpm. Para los amantes de la mecánica “old school”, este es el santo grial.
| Característica | Valor |
|---|---|
| Códigos de motor | B16A, B16A1, B16A2 (los más comunes en Europa) |
| Cilindrada | 1595 cc |
| Potencia | 118 kW (160 CV) @ 7600 rpm |
| Par motor | 150 Nm @ 7000 rpm |
| Tipo de combustible | Gasolina (Recomendado 98/100 octanos para todo su potencial) |
| Alimentación | Atmosférico (Naturally Aspirated) |
| Sistema de inyección | PGM-FI (Multipoint) |
| Número de cilindros/válvulas | 4 cilindros / 16 válvulas (DOHC VTEC) |
El motor Honda B16A utiliza correa de distribución. Es un punto clave del mantenimiento. La rotura de la correa en un motor tan “revolucionado” provoca una colisión catastrófica entre pistones y válvulas (motor de tipo “interference”).
El cambio de correa (distribución completa) se recomienda cada 80.000 a 100.000 km o cada 5 años, lo que ocurra antes. Al sustituir la correa, es obligatorio cambiar también el tensor y la bomba de agua, ya que en este motor va movida por la propia correa de distribución. No ahorres en piezas aquí.
Aunque la mecánica interna (pistones, cigüeñal) es extremadamente robusta, los años y las altas revoluciones pasan factura:
En el motor entran aproximadamente 4,0 litros de aceite (con filtro). Para los motores B16A, se recomienda un buen aceite sintético de grado 5W-40 o 5W-30. Debido a las altas revoluciones, el aceite sufre una degradación térmica más rápida.
¿Consume aceite? Sí. Estos motores están diseñados para rodar a altas rpm, donde cierto consumo de aceite es inevitable. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 1.000 km en unidades antiguas suele considerarse aceptable si se conduce de forma agresiva (“yendo en VTEC”). Si consume un litro cada 1.000 km con una conducción normal, el motor está pidiendo una revisión (segmentos/retenes de válvulas).
Las bujías se cambian cada 20.000 a 30.000 km si usas bujías de cobre estándar (NGK BKR6E-11 es la referencia de fábrica y funcionan muy bien). Si usas bujías de iridio, el intervalo puede alargarse hasta 60.000 km, pero en un motor así suele ser mejor práctica cambiarlas más a menudo por unas de cobre más baratas.
Buena noticia: Este motor NO tiene volante bimasa. Utiliza un volante sólido clásico. Eso significa que cambiar el kit de embrague es mucho más barato que en los diésel modernos o en los gasolina turbo. Las averías de volante son prácticamente inexistentes, salvo que se dañe físicamente (sobrecalentamiento por abuso extremo).
Utiliza inyección multipunto PGM-FI. Los inyectores son muy robustos y rara vez dan problemas. Si surge algún fallo (ralentí inestable, tirones), suele bastar con una limpieza por ultrasonidos. No son caros ni de segunda mano ni como recambio nuevo.
Este motor es un vestigio de una época más sencilla.
Este es el motor del “Doctor Jekyll y Mister Hyde”.
Sí y no. Con 150 Nm de par disponibles solo a 7.000 rpm, el motor se siente “vacío” a bajas vueltas (por debajo de 3.500 rpm). En ciudad, para arrancar y seguir el tráfico es más que suficiente, ya que el Honda CRX (del Sol) es un coche relativamente ligero (unos 1.100 kg). Sin embargo, para adelantar con decisión sin reducir una marcha, se siente perezoso. La magia aparece a partir de las 5.500 rpm, cuando entra el VTEC.
A 130 km/h, en quinta, el motor gira a unas 4.000 a 4.200 rpm (según la caja, normalmente Y21). Eso significa que en el habitáculo hay bastante ruido. Al motor no le molesta, está hecho para girar alto, pero a ti sí puede cansarte en viajes largos. No es el mejor “crucero”, pero tiene potencia de sobra para adelantar si llevas la marcha adecuada.
Teóricamente, sí, se puede instalar GLP. Sin embargo, teniendo en cuenta que es un motor de altas prestaciones que sube por encima de 8.000 rpm, la instalación de gas es delicada. Requiere un sistema secuencial muy rápido y de gran calidad, y una calibración perfecta. Si la mezcla es pobre a altas revoluciones, fundirás válvulas o pistones muy rápido. La mayoría de los entusiastas evita el GLP en los motores B16A (“sacrilegio”), aunque técnicamente es posible con un sistema que incluya lubricación adicional de válvulas (engrase por goteo).
En motores atmosféricos, y más aún en uno tan optimizado como el B16A, una repro “Stage 1” prácticamente no aporta nada (quizá 3-5 CV, que no vas a notar). La verdadera ganancia llega solo con modificaciones mecánicas (admisión, colector de escape 4-2-1, árboles de levas) acompañadas de una buena puesta a punto en banco. El límite seguro sin abrir el motor ronda los 175-180 CV, pero requiere inversiones serias.
Con el B16A en el CRX del Sol (EG2) casi siempre viene una caja manual de 5 velocidades (códigos Y21 o S21). Existen versiones muy raras con automático de 4 marchas en el mercado japonés, pero matan por completo el carácter de este motor y conviene evitarlas si buscas prestaciones.
Las cajas de Honda son precisas y de recorridos cortos. El problema más habitual es el síncrono de 3ª (a veces de 2ª). Si al cambiar rápido de segunda a tercera oyes un “rascado” (grind), el sincronizador está gastado. La caja utiliza aceite Honda MTF (o aceite de motor 10W-40 de buena calidad en recomendaciones antiguas, aunque el MTF es mejor). El aceite de la caja debe cambiarse cada 40.000 a 60.000 km.
El coste de cambiar el embrague es razonable (depende del mercado, pero está entre los baratos comparado con coches modernos). Como ya se ha dicho, no hay volante bimasa, así que solo se cambia el kit (plato de presión, disco y collarín).
Al comprar un Honda con motor B16A, revisa lo siguiente:
El Honda B16A es un motor para gente a la que le gusta conducir. No es el más económico, no es silencioso y exige que lo lleves alto de vueltas para ir rápido. Pero ofrece un nivel de fiabilidad y diversión que hoy en día es raro. El mantenimiento es barato en cuanto a piezas, pero requiere constancia. Si encuentras una unidad que no haya consumido demasiado aceite y que haya sido mantenida con regularidad, cómprala. Es un pedazo de historia que todavía puede dejar en ridículo a muchos coches modernos en el semáforo.
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