El motor L15B3 es la respuesta de Honda a la tendencia de reducción de cilindrada (downsizing) a la que se han sumado casi todos los competidores. Mientras otros montaban pequeños motores 1.0 turbo de tres cilindros, Honda instaló en el Jazz (tercera generación, restyling) este magnífico atmosférico de 1.5 litros y cuatro cilindros. Forma parte de la serie "Earth Dreams Technology", lo que significa que está enfocado en la eficiencia y la ecología, pero con 130 caballos en una carrocería ligera ofrece algo que es raro en este segmento: diversión al volante.
| Característica | Valor |
|---|---|
| Nombre del motor | L15B3 (i-VTEC Earth Dreams) |
| Cilindrada | 1498 cc (1.5 L) |
| Potencia | 96 kW (130 CV) a 6600 rpm |
| Par motor | 155 Nm a 4600 rpm |
| Tipo de sobrealimentación | Atmosférico (Naturally Aspirated) |
| Tipo de inyección | Inyección directa (GDI) |
| Número de cilindros/válvulas | 4 / 16 |
Los motores de gasolina de la serie L de Honda se consideran de los más fiables del mercado, y el L15B3 no es una excepción, aunque incorpora tecnologías más modernas que requieren un mantenimiento más cuidadoso que los motores antiguos de los años 90.
El motor L15B3 utiliza cadena de distribución. Es una excelente noticia para los propietarios, ya que la cadena en este motor suele durar lo mismo que el propio motor, siempre que se cambie el aceite con regularidad. No tiene un intervalo de sustitución previsto, sino que solo se cambia si aparecen síntomas de estiramiento (cascabeleo en frío o error en el sensor del árbol de levas/cigüeñal), algo poco habitual antes de los 200.000 km.
Aunque es muy fiable, presenta algunas particularidades:
Se recomienda hacer el servicio menor cada 10.000 a 12.000 km o una vez al año. No conviene seguir los intervalos extendidos “long-life” de más de 20.000 km, especialmente por la sensibilidad de la cadena y del sistema de inyección directa.
El motor lleva aproximadamente 3,3 a 3,5 litros de aceite (con filtro). Honda recomienda estrictamente la graduación 0W-20. Este aceite tan fluido es clave para el correcto funcionamiento del sistema VTEC y para un bajo consumo. En climas más cálidos se permite 5W-30, pero 0W-20 es el estándar de fábrica.
Los motores Honda modernos son algo más tolerantes, pero un consumo de hasta 0,5 litros cada 5.000 km puede considerarse aceptable, sobre todo si se conduce de forma más agresiva (zona VTEC). Por lo general no consumen aceite en cantidades alarmantes, pero conviene comprobar el nivel al menos una vez al mes.
Las bujías son de iridio y son más caras que las estándar. El intervalo de sustitución de fábrica suele ser de 100.000 o 120.000 km, pero en la práctica es mejor revisarlas y, si es necesario, cambiarlas a los 60.000 a 80.000 km para proteger las bobinas de encendido.
Volante bimasa: Las versiones con caja manual en el modelo Jazz generalmente no llevan volante bimasa, sino uno fijo clásico, lo que abarata mucho la sustitución del kit de embrague. Los modelos con cambio CVT llevan convertidor de par.
Sistema de inyección: El motor utiliza inyectores de alta presión para inyección directa. Son bastante más caros que los inyectores convencionales y más sensibles a la mala calidad del combustible. Si fallan, el coste es (muy alto) (depende del mercado).
Turbo y EGR/DPF:
Turbo: No tiene. Es un motor atmosférico, lo que elimina posibles averías costosas de turbina, intercooler y manguitos.
DPF/EGR: No lleva DPF (es para diésel), pero sí GPF (Gasoline Particulate Filter) en los modelos fabricados a partir de 2018 (norma Euro 6d-TEMP). El GPF rara vez se obstruye en los gasolina debido a la mayor temperatura de los gases de escape. La válvula EGR existe y en general es fiable, aunque puede ensuciarse con conducción urbana.
AdBlue: No lleva.
En absoluto. Con 130 CV en un coche del tamaño de un Honda Jazz, es un motor muy ágil. Acelera de 0 a 100 km/h en menos de 9 segundos (caja manual). Es un motor que disfruta de las altas revoluciones: la potencia real llega a partir de las 4000 rpm, algo característico del i-VTEC. A bajas vueltas es suave y dócil, pero no tiene el empuje explosivo de los turbo.
A 130 km/h en sexta (caja manual), el motor gira a unas 3200-3400 rpm. Es algo más que en un diésel turbo, por lo que puede ser más ruidoso, pero el aislamiento acústico en el modelo restyling se ha mejorado.
Debido a la inyección directa, la instalación de GLP es complicada y cara. Se necesita un equipo específico que o bien inyecte gas líquido directamente a través de los inyectores de gasolina (muy caro) o un sistema que use mezcla de gas y gasolina (para refrigerar los inyectores de gasolina). Teniendo en cuenta el bajo consumo de gasolina, la rentabilidad de montar GLP en este motor es dudosa salvo que se recorran muchísimos kilómetros (más de 30.000 km al año).
Al ser un motor atmosférico, la reprogramación no aporta grandes resultados. La ganancia está en el rango de 3 a 6 CV, algo imperceptible en la conducción. Es mejor invertir el dinero en buenos neumáticos y en un mantenimiento riguroso.
Con este motor en el Jazz hay dos opciones:
Antes de comprar un Honda Jazz con motor L15B3, presta atención a lo siguiente:
Conclusión: El motor 1.5 i-VTEC de 130 CV es una joya en la categoría de coches urbanos pequeños. Ofrece unas prestaciones que sacan una sonrisa, con un consumo de mechero. Es una compra ideal para quien busca un coche práctico y fiable, pero no quiere renunciar a buenas prestaciones en autopista y adelantamientos. Si cambias el aceite con regularidad y cuidas el cambio CVT (si lo eliges), este motor te puede durar cientos de miles de kilómetros.
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