Cuando hablamos del grupo Jaguar Land Rover (JLR), el paso de los motores EcoBoost de Ford a su propia plataforma Ingenium fue un gran salto. La versión de la que hablamos hoy es la cúspide de la oferta de cuatro cilindros: un motor 2.0 litros turbo de gasolina con 290 caballos de potencia.
Este motor lleva las denominaciones Si4 (en nomenclaturas más antiguas) o P290 (en las más recientes, sobre todo en variantes MHEV). Se monta en SUV pesados y de prestigio como el Land Rover Discovery Sport y el Range Rover Evoque. Aunque sobre el papel parece un equilibrio perfecto entre potencia y cilindrada, en la práctica exige un propietario meticuloso y un bolsillo profundo para el mantenimiento. No es un motor para la filosofía de “echar combustible y conducir”.
| Parámetro | Datos |
|---|---|
| Nombre / Código de motor | Ingenium / PT204 / AJ200P (Si4 / P290) |
| Cilindrada | 1997 cc (2.0 L) |
| Potencia | 213 kW (290 CV) |
| Par motor | 400 Nm |
| Número de cilindros | 4 (en línea) |
| Tipo de inyección | Inyección directa (GDI) |
| Sobrealimentación | Turbo twin-scroll + intercooler (opción MHEV en los más recientes) |
| Accionamiento del árbol de levas | Cadena (Timing Chain) |
El motor utiliza cadena de distribución. En los motores Ingenium, la posición de la cadena y su calidad son tema frecuente de debate. Aunque las versiones de gasolina (PT204) son menos problemáticas que los temidos 2.0 diésel (donde la cadena se rompe con más frecuencia), los gasolina tampoco son inmunes.
Problema: Puede producirse estiramiento de la cadena o fallo del tensor hidráulico, normalmente después de 100.000 - 150.000 km.
Síntomas: Cascabeleo en el arranque en frío (sonido de metal contra metal) que desaparece tras unos segundos, o encendido del testigo "Check Engine" debido a la desincronización entre el árbol de levas y el cigüeñal.
Además de la cadena, los propietarios se encuentran con los siguientes problemas:
Como el motor lleva cadena, el “gran servicio” clásico se hace según necesidad (cuando se oye la cadena) o de forma preventiva alrededor de los 150.000 km. Sin embargo, la correa auxiliar (PK) y sus tensores se cambian antes, normalmente sobre los 100.000 km o cada 5-6 años.
Recomendación: No esperen a que la cadena empiece a sonar. Si compran un coche de segunda mano con más de 150.000 km, incluyan el cambio de cadena en el precio: es una intervención muy cara.
Los motores Ingenium tienen un cárter grande. En este motor entran aproximadamente 7 litros de aceite (el dato puede variar +/- 0,5 L según el filtro y el sistema 4WD).
Gradación: Exclusivamente 0W-20 con la especificación STJLR.51.5122. No experimenten con aceites más densos (5W-30) salvo que tengan confirmación de un especialista en JLR, ya que los conductos de aceite y los tensores de la cadena están diseñados para un aceite fluido, con menor fricción y un flujo más rápido en el arranque en frío.
Sí, el consumo de aceite es frecuente, especialmente con una conducción más agresiva. Se considera "normal" (según los estándares de fábrica) un consumo de hasta 0,5 L cada 1.000 km, pero en la práctica, un motor sano no debería consumir más de 1 litro cada 10.000 km.
Si consume más, normalmente el problema está en la válvula PCV (separador de vapores de aceite) o, en el peor de los casos, en los segmentos de los pistones.
Este motor siempre va asociado a un cambio automático (ZF 9HP). No lleva un volante bimasa clásico como los cambios manuales (que sufre por las arrancadas), sino que utiliza un convertidor de par (wandler) y una placa denominada "flexplate".
Coste: Aunque no tienen un volante bimasa que se cambie como elemento de desgaste, la reparación del convertidor de par es una avería cara que aparece si el aceite del cambio no se sustituye con regularidad.
El sistema es de inyección directa de gasolina (GDI) a alta presión. Los inyectores son muy precisos, pero sensibles a la mala calidad del combustible.
Problema: La acumulación de carbonilla en las válvulas de admisión es inevitable, ya que el combustible no las limpia. Los síntomas son un ralentí más tosco y una ligera pérdida de prestaciones con kilometrajes elevados. Se recomienda la limpieza de válvulas (chorreado con cáscara de nuez) cada 80.000-100.000 km. Los inyectores son caros de sustituir.
Sí, lleva un turbo twin-scroll. Su vida útil depende del mantenimiento. Si se apaga el motor inmediatamente después de una conducción exigente (autopista), el aceite en el turbo se quema y forma carbonilla, lo que destruye los cojinetes. Con cambios de aceite regulares y dejando enfriar el turbo antes de apagar el motor, puede durar más de 200.000 km. La reparación es posible, pero desmontar y montar el turbo en estos modelos (por el vano motor tan justo) resulta caro en mano de obra.
Es un motor de gasolina, por lo que no lleva DPF en el sentido clásico, pero los modelos fabricados a partir de 2018/2019 (incluyendo el Discovery Sport y el Evoque restyling) disponen de GPF (Gasoline Particulate Filter) para cumplir las normas Euro 6d-TEMP.
El GPF puede obstruirse si el coche se usa exclusivamente en ciudad, pero se regenera con más facilidad que un DPF diésel (basta con dejar que el motor retenga en bajadas o circular a velocidad constante). Existe válvula EGR, pero se obstruye mucho menos que en los diésel.
Prepárense para la realidad: de 12 a 16 litros a los 100 km en tráfico urbano denso. El Discovery Sport y el Evoque son coches pesados (casi 2 toneladas con pasajeros), tienen tracción a las cuatro ruedas (AWD) y la aerodinámica de un ladrillo. El sistema MHEV (mild hybrid) ayuda ligeramente (reduce unos 0,5 L), sobre todo suavizando el funcionamiento del sistema Start-Stop.
En absoluto. Con 290 CV y 400 Nm, es el motor 2.0 más potente de la gama. El coche “rebosa” potencia. Las recuperaciones son excelentes, los adelantamientos son seguros y rápidos. La sensación de peso desaparece en cuanto el turbo entra en acción. El 0-100 km/h suele estar por debajo de 7,5 segundos, lo que para un SUV de este segmento es un resultado casi deportivo.
En autopista este motor está “en su salsa”. Gracias al cambio de 9 velocidades, a 130 km/h gira a solo 2.000 - 2.200 rpm. El silencio en el habitáculo es sobresaliente. El consumo en carretera baja a unos aceptables 8-9 litros, siempre que se circule respetando los límites. En cuanto se superan los 140 km/h, el consumo aumenta drásticamente debido a la resistencia aerodinámica.
No es recomendable. Debido a la inyección directa, se necesita un equipo caro (sistema de gas líquido o sistema que utilice gasolina y gas a la vez para refrigerar los inyectores). El coste de instalación es muy alto (más de 1.000 EUR) y la rentabilidad es dudosa salvo que se recorran muchos kilómetros al año. Además, se pierde espacio en el maletero (que en la versión 5+2 del Discovery Sport ya de por sí no es muy generoso).
El motor ya sale de fábrica “apretado” a 290 CV (es la misma base que las versiones de 200 o 250 CV, pero con mapas distintos y, a veces, hardware diferente).
Una reprogramación Stage 1 puede sacar alrededor de 310-320 CV y 450 Nm.
Advertencia: No recomiendo reprogramar este modelo. El sistema de refrigeración y el turbo ya están cerca de su límite. Un esfuerzo adicional puede acortar drásticamente la vida útil del cambio y provocar sobrecalentamientos.
La versión de 290 CV lleva exclusivamente el ZF 9HP (cambio automático de 9 velocidades). No existe opción de cambio manual para esta potencia y nivel de equipamiento.
El ZF 9HP es un cambio compacto, pero tiene sus puntos débiles:
JLR suele indicar que el aceite del cambio es “fill for life” (de por vida). No se lo crean.
Cambien el aceite del cambio cada 60.000 a 80.000 km.
Se utiliza un aceite específico ZF Lifeguard. El procedimiento de sustitución requiere diagnosis para controlar la temperatura del aceite durante el nivelado. Si el cambio empieza a “golpear” al pasar de P a D o R, normalmente ya es tarde para que un simple cambio de aceite solucione el problema.
¿Qué revisar antes de comprar?
Conclusión:
El Ingenium 2.0 P290 es un motor potente y refinado que aporta al Discovery Sport y al Evoque el carácter premium que merecen (a diferencia de los diésel ruidosos). Sin embargo, es un juguete caro.
Este motor está pensado para clientes que recorren menos de 15.000 km al año (por el consumo), quieren buenas prestaciones y están dispuestos a pagar por un mantenimiento preventivo. Si buscan economía y recambios baratos, es la elección equivocada. Si desean disfrutar al volante y el silencio de un gasolina en un paquete de lujo, es el motor adecuado, pero solo con una comprobación rigurosa del historial de mantenimiento.
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