El motor con código X20XEV, más conocido como 2.0 16V Ecotec, es uno de los propulsores más importantes en la historia de General Motors (Opel, Vauxhall, Chevrolet) durante los años noventa y principios de los dos mil. Fue desarrollado como sucesor del legendario motor "Redtop" C20XE. Aunque el X20XEV no ofrece la misma potencia bruta ni el carácter deportivo de su predecesor, fue diseñado con el objetivo de ser más limpio (cumple con normas de emisiones más estrictas para la época) y más refinado para la conducción diaria.
Este propulsor se montó en prácticamente toda la gama de vehículos: desde modelos compactos como el Astra F y G, pasando por berlinas familiares como el Vectra A y B, el elegante Calibra, hasta grandes cruceros con tracción trasera como el Omega B. Hoy en día rara vez se ve en estado perfecto, pero quienes lo poseen valoran su extraordinaria fiabilidad y la sencillez de su mecánica.
| Cilindrada | 1998 cc |
| Potencia | 100 kW (136 CV) a 5600 rpm |
| Par motor | 188 Nm a 3200 rpm |
| Código de motor | X20XEV |
| Tipo de inyección | Inyección secuencial multipunto (MPI) |
| Admisión | Atmosférico (Naturally aspirated engine) |
| Disposición de los cilindros | En línea, 4 cilindros, 16 válvulas (DOHC) |
En lo que respecta a la distribución, el X20XEV utiliza correa dentada y no cadena. El mantenimiento del sistema de distribución es crítico en este motor. El cambio de la distribución debe hacerse obligatoriamente cada 60.000 km o cada 4 años (lo que ocurra antes). ¿Por qué es tan importante? Si la correa de distribución se rompe, o si fallan los rodillos tensores, las válvulas chocarán con los pistones con total seguridad. Esto provoca una avería grave del motor, que exige desmontar la culata, sustituir válvulas y rectificar, una reparación que hoy en día puede superar el valor del propio vehículo.
Desde el punto de vista mecánico, la parte baja del motor (bloque, cigüeñal, pistones) es prácticamente indestructible. Sin embargo, los elementos periféricos y la electrónica sí dan problemas. El punto más débil son los sensores del cigüeñal y del árbol de levas. Cuando uno de estos sensores falla (por el calor y el envejecimiento del aislamiento de los cables), el conductor notará que el motor arranca peor, a veces se apaga en los semáforos, pero el síntoma más evidente es que la electrónica limita las revoluciones exactamente a 4500 rpm como protección (modo de emergencia), encendiendo el testigo de "Check Engine" en el cuadro de instrumentos.
Otro problema frecuente es el motor paso a paso (válvula de ralentí). Debido a la suciedad producida por los vapores de aceite, el régimen de ralentí empieza a oscilar (las revoluciones suben y bajan al ralentí) y, en casos más graves, el coche se apaga en cuanto se pisa el embrague al llegar a un cruce. Una limpieza soluciona el problema de forma temporal, pero al final la pieza debe sustituirse.
En este motor entran unos 4,5 litros de aceite incluyendo el filtro. Teniendo en cuenta las tolerancias de la época y la edad de los propulsores, lo más habitual es recomendar un aceite semisintético de viscosidad 10W-40, aunque algunos propietarios en climas más fríos han utilizado con éxito aceite sintético 5W-40. El cambio de aceite y filtro debe hacerse cada 10.000 a 15.000 km, según las condiciones de uso.
¿Consume aceite? Sí. El X20XEV es conocido porque con el tiempo se endurecen los retenes de válvulas y, no pocas veces, también se desgastan los segmentos de los pistones. Un consumo de 0,5 a 1 litro de aceite cada 1000 km en motores con más de 300.000 km se considera casi "normal" y no exige abrir el motor de inmediato mientras no haya otros síntomas de pérdida de compresión. Además, la junta de la tapa de balancines es una pieza de desgaste: suele fugar y llenar de aceite el hueco de las bujías, lo que provoca tirones en la marcha.
En cuanto al sistema de encendido, como en cualquier gasolina clásico, requiere cambiar las bujías cada 30.000 a 40.000 km. Si se montan bujías de mayor calidad con núcleo de iridio o platino, el intervalo puede alargarse, pero dado que las bujías estándar son muy baratas, lo más rentable es cambiarlas con regularidad.
La buena noticia para tu bolsillo es que este motor en la mayoría de sus aplicaciones (Astra, Vectra, Calibra) no lleva volante bimasa, sino un robusto volante de inercia fijo (monomasa). La excepción pueden ser algunas series tardías del Omega B, aunque incluso allí son poco frecuentes. El cambio del kit de embrague es sencillo y el precio del propio kit no es elevado (depende del mercado).
Se trata de un motor atmosférico, lo que significa que no tiene turbocompresor (ni uno ni dos), así que no hay preocupaciones sobre la refrigeración del turbo, ruidos de "silbido" ni costosas reparaciones. El sistema de inyección de combustible (Bosch o Simtec MPI) es extremadamente fiable. Los inyectores de gasolina rara vez se averían; los problemas aparecen únicamente si el vehículo se usa durante años casi exclusivamente a gas, sin utilizar gasolina, lo que puede hacer que los inyectores se agarroten. Es recomendable añadir de vez en cuando un aditivo limpiador y circular un rato con gasolina.
En cuanto a las emisiones, este motor no tiene filtro de partículas (DPF) ni sistema AdBlue (tecnologías reservadas para los diésel modernos). Sin embargo, sí tiene válvula EGR. En los motores X20XEV, la EGR suele fallar debido a la acumulación de carbonilla, especialmente si el coche se usa principalmente en ciudad. Los síntomas de una EGR obstruida son tirones al acelerar suavemente y pérdida de potencia. Muchos propietarios recurren al bloqueo de esta válvula, ya sea de forma electrónica (mediante software) o mecánica.
Otro fallo específico y muy habitual de este motor es la rotura del colector de escape. A causa de los choques térmicos, el hierro fundido se agrieta entre los cilindros. El conductor lo notará como un característico "tac-tac" cuando el motor está frío (un sonido similar al de taqués hidráulicos desgastados). A medida que el metal se calienta y se dilata, la grieta se cierra y el ruido desaparece. Los colectores de segunda mano suelen estar ya agrietados, por lo que se recomienda soldarlos en un taller especializado o montar colectores deportivos (aftermarket) más libres.
Si esperas la eficiencia de los motores modernos, te decepcionarás. En conducción urbana, el consumo real ronda los 10 a 12 litros cada 100 km en modelos como el Vectra B, mientras que en el más pesado Omega B no es raro llegar a 13 l/100 km. En carretera y vías rápidas, el consumo puede bajar a unos aceptables 7,5 litros.
¿Es un motor "perezoso"? Debido a desarrollos de transmisión largos y a las restricciones ecológicas (Ecotec), el motor se siente algo adormecido a bajas revoluciones en comparación con generaciones anteriores. Su zona más cómoda de funcionamiento está entre las 3000 y 5000 rpm. En un Astra F o G, más ligero, ofrece unas prestaciones muy correctas, mientras que en el grande Omega es simplemente "suficiente" para adelantamientos seguros, teniendo en cuenta el peso del vehículo.
En autopista, a una velocidad de 130 km/h, el motor en la última marcha (quinta velocidad en la caja manual) gira en torno a 3500 a 3700 rpm (según el modelo exacto de caja). Por ello, el aislamiento del habitáculo juega un papel importante; el ruido del motor a este régimen se oye claramente, aunque el propio propulsor no tiene ningún problema en mantener este ritmo durante largos periodos.
Sin duda, la mayor virtud de este motor es su compatibilidad con el gas (GLP/GNC). El X20XEV tiene asientos de válvula y taqués hidráulicos muy resistentes, por lo que no necesita sistemas adicionales de lubricación de válvulas. La instalación de un equipo de gas secuencial reduce drásticamente los costes de uso, y el motor soporta cientos de miles de kilómetros a gas sin problemas importantes en la culata.
En cuanto al aumento de potencia ("repro"), la situación es clara: es un motor atmosférico y un Stage 1 no compensa. Aumentando la presión de combustible y modificando el mapa de encendido se pueden ganar como máximo entre 7 y 10 caballos, algo prácticamente imperceptible en el uso diario. Para una preparación seria, algunos aficionados montaban otros árboles de levas o colectores de admisión Lexmaul, pero hoy en día esto no tiene sentido económico, dada la edad de estos motores.
Según el modelo de coche y el año de fabricación, el X20XEV se combinó con distintas cajas de cambios. En los vehículos de tracción delantera (Astra, Vectra, Calibra) lo más habitual son las cajas manuales de cinco marchas F18 y F23. La caja F18 tenía un defecto de fábrica en el diferencial: con una conducción agresiva podía romperse el pasador del diferencial, llegando a perforar la carcasa de la caja. La caja F23, con mando por cables, es bastante más robusta y soporta mejor los abusos. El Omega (tracción trasera) utilizaba cajas de la serie R (R25), extremadamente duraderas, con problemas puntuales de holguras en las varillas del selector.
Entre las cajas automáticas se ofrecían las conocidas automáticas japonesas Aisin de cuatro marchas (AF20/AF22 y AR25). Estos cambios automáticos son casi "indestructibles" si se mantienen correctamente, pero con solo 4 velocidades hacen el coche notablemente más lento y aumentan el consumo en ciudad.
Aunque de fábrica se llena la caja manual con aceite "de por vida", la experiencia ha demostrado que es necesario cambiar el aceite de la caja manual cada 80.000 km. Si tienes un automático, se recomienda cambiar el aceite ATF junto con el filtro de la caja cada 60.000 km, para que los discos de embrague internos se mantengan protegidos de las pequeñas partículas metálicas.
Al buscar un coche de segunda mano con motor X20XEV, hay que ser consciente de que se trata de vehículos con más de 20 años. Lo primero que hay que revisar no es el motor, sino la carrocería (la corrosión en pasos de rueda, bajos y alrededor de los soportes de amortiguadores es un problema serio en los Opel de aquella época). En cuanto al motor en sí, es imprescindible comprobar lo siguiente:
Conclusión: ¿Para quién es este motor?
El Opel 2.0 16V Ecotec (X20XEV) está pensado para conductores con presupuesto ajustado que buscan un propulsor potente, barato de mantener y sobradamente probado. Es ideal combinado con gas (GLP/GNC) para hacer muchos kilómetros con un coste de combustible mínimo. No es para quienes buscan prestaciones deportivas ni para los que necesitan las últimas tecnologías. Sus averías son previsibles y la mayoría de los mecánicos pueden repararlo "con los ojos cerrados". Hoy en día, el mayor reto no es encontrar un buen motor de este tipo, sino encontrar un coche a su alrededor que no esté completamente podrido por el óxido.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.