El motor con código DKNA pertenece a la conocida y muy extendida familia de motores VW/Audi EA888 (tercera generación, transición hacia la cuarta, también conocida como Gen 3B). Se montó principalmente en los modelos restyling (facelift) del Audi A4 (B9) y A5 (F5) a partir de 2018 y 2019. Con sus 180 kW (245 CV), este propulsor representa un “punto medio dorado”: ofrece prestaciones que se adentran seriamente en el territorio de las berlinas deportivas, y al mismo tiempo mantiene un consumo razonable gracias a la integración del sistema de Mild Hybrid (MHEV) de 12 V. Ya sea en berlina, familiar (Avant) o Cabriolet, el DKNA es un motor diseñado tanto para rodar suave por autopista como para ofrecer aceleraciones contundentes cuando hace falta.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Código de motor | DKNA (EA888 Gen 3B/4) |
| Cilindrada | 1984 cc (2.0L) |
| Potencia | 180 kW (245 CV) |
| Par motor | 370 Nm |
| Tipo de combustible | Gasolina (recomendado 98+ octanos) |
| Tipo de inyección | Inyección directa (TFSI) |
| Sobrealimentación | Turbo (IHI) + intercooler |
El motor DKNA utiliza cadena para la distribución. En las primeras generaciones de los EA888, la cadena fue una auténtica pesadilla, pero en esta especificación (a partir de 2018) el sistema de distribución está muy mejorado. Los patines son más gruesos y de mejor calidad, al igual que el tensor de la cadena. Aun así, la cadena no es eterna. No existe un intervalo de sustitución estrictamente fijado (no hay “distribución” clásica con correa), pero se recomienda una inspección visual y comprobar el ángulo del árbol de levas mediante diagnosis alrededor de los 150.000 km. Si en el arranque en frío escuchas un traqueteo metálico agudo que dura más de 2-3 segundos, ha llegado el momento de cambiar el kit completo de cadena, lo cual es caro (Depende del mercado).
Este propulsor es mecánicamente bastante robusto, pero tiene sus “gremlins” particulares:
En este motor entran 5,2 litros de aceite. Debido a las estrictas normas y al sistema MHEV, el fabricante exige un aceite muy fluido de grado 0W-20 (norma VW 508.00), aunque muchos expertos recomiendan pasar a 5W-30 (VW 504.00) si se conduce en climas más cálidos, a costa de un ligero aumento del consumo de combustible y de las emisiones.
¿Consume aceite? Sí, consume. Un consumo de 0,1 a 0,2 litros cada 1.000 km se considera totalmente normal para este motor turbo de altas prestaciones. Si consume más de 0,5 litros, indica un problema (a menudo la válvula PCV antes mencionada o, en el peor de los casos, segmentos de aceite agarrotados). Haz el cambio de aceite estrictamente cada 10.000 a 15.000 km y olvídate del intervalo “LongLife” de 30.000 km si quieres que el motor dure.
Al ser un motor de gasolina, las bujías se cambian cada 60.000 km. Si el motor está reprogramado (tuning), conviene reducir el intervalo a 30.000 km para evitar fallos de bobinas.
Sí, este modelo equipa volante bimasa (Dual-Mass Flywheel), diseñado para absorber vibraciones de torsión y normalmente integrado con el cambio automático S tronic. Su vida útil ronda los 150.000 - 200.000 km, según el estilo de conducción. Los síntomas de un volante bimasa desgastado son golpeteos metálicos al pasar por badenes, tirones al iniciar la marcha y vibraciones al ralentí. La sustitución es muy costosa (Depende del mercado).
El motor cuenta con un único, pero muy eficiente turbo IHI (refrigerado por agua). Su vida útil suele ser larga, a menudo supera los 200.000 km sin necesidad de reparación, siempre que se cambie el aceite con regularidad y no se apague el motor inmediatamente después de exigirle mucho en autopista. Ocasionalmente pueden aparecer problemas con el actuador electrónico del wastegate, que puede quedarse atascado y hacer que el coche entre en “Limp mode” (pérdida de potencia).
El sistema de inyección trabaja a una presión enorme (más de 200 bares). Los inyectores de gasolina rara vez fallan por sí solos, pero son sensibles al combustible de mala calidad. Se recomienda repostar gasolina de 98 o 100 octanos para evitar la detonación (knocking).
Como el DKNA es un motor de gasolina, no lleva filtro DPF ni utiliza AdBlue (eso queda reservado a los diésel). El sistema EGR tampoco es una válvula externa clásica que se ensucie de hollín, sino que la recirculación de gases se realiza internamente mediante la gestión variable de las válvulas (VVT).
IMPORTANTE: Debido a las normas Euro 6d-TEMP, este motor dispone de OPF/GPF (Gasoline Particulate Filter), es decir, un filtro de partículas para gasolina. A diferencia del DPF diésel, el OPF se obstruye con mucha menos facilidad, ya que los motores de gasolina trabajan a temperaturas de escape más altas y el filtro se regenera con mayor facilidad. Aun así, un uso exclusivamente urbano puede “ahogarlo”, y los sensores de presión antes del OPF fallan de vez en cuando.
Con un par de 370 Nm disponible ya desde unas bajas 1.600 rpm, este motor se comporta como un diésel potente a bajo régimen, pero mantiene la entrega de potencia hasta casi 7.000 rpm. No es en absoluto perezoso; al contrario, mueve con facilidad el peso de la carrocería del A4 o A5 (que con tracción quattro supera los 1.600 kg). Las aceleraciones son contundentes y los adelantamientos, seguros y rápidos.
¿Es el DKNA adecuado para instalar GLP? Respuesta corta: No. La inyección directa, el filtro OPF en el escape y el complejo sistema MHEV hacen que la calibración de un equipo de GLP sea extremadamente complicada. Incluso los sistemas con inyección líquida directa de gas son extremadamente caros, y el riesgo de dañar las válvulas o de que se encienda el testigo de “Check Engine” es alto. Si compras este coche para ahorrar combustible mediante GLP, estás eligiendo el motor equivocado.
Los motores EA888 son conocidos como unos de los mejores propulsores para modificaciones. Solo con una reprogramación segura de la centralita (software Stage 1), este motor pasa fácilmente y sin riesgo de los 245 CV de serie a unos 300 a 310 CV, y el par supera los 420 Nm. La caja de cambios (DL382) puede soportar este par sin problemas, pero notarás que el ESP interviene con más frecuencia debido al enorme aumento de potencia a bajo régimen.
Es casi imposible encontrar un motor DKNA asociado a una caja de cambios manual en los modelos más recientes; Audi lo combina de serie con el S tronic de 7 velocidades (código DL382), un cambio automático de doble embrague bañado en aceite (wet clutch). Las variantes con tracción a las cuatro ruedas utilizan el llamado sistema “quattro ultra”, que desconecta electrónicamente el eje trasero para ahorrar combustible.
Esta caja es extremadamente rápida y precisa, pero no perdona el descuido. El aceite del S tronic debe cambiarse estrictamente cada 60.000 km. Si se omite, las virutas metálicas procedentes de los embragues obstruirán los conductos internos de la mecatrónica (el cerebro electrohidráulico del cambio). La reparación o sustitución de la mecatrónica es muy costosa (Depende del mercado).
Los síntomas más frecuentes de fallo del cambio son tirones al iniciar la marcha (especialmente en cuesta), golpes al cambiar de 1ª a 2ª o una clara falta de respuesta del cambio al pisar el acelerador a fondo (kickdown). La sustitución del kit de embragues y del volante bimasa en un S tronic entra dentro de las reparaciones grandes y muy caras (Depende del mercado).
El Audi 2.0 TFSI (DKNA) de 245 CV es una opción fantástica para conductores que hacen muchos kilómetros por carretera, buscan una dinámica de conducción seria y quieren sensaciones de coche premium rápido sin pagar impuestos de motores V6 más grandes. No es ideal para trayectos cortos y urbanos (donde el OPF y la inyección directa sufren), ni está pensado para quienes esperan un mantenimiento barato como el de un 1.9 TDI de otra época. Mantener esta tecnología tiene su coste, pero a cambio obtienes uno de los cuatro cilindros más modernos y elásticos de la actualidad.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.