El motor con código B37C15A representa la respuesta de BMW a la necesidad de unidades de potencia compactas, eficientes y limpias. Forma parte de la familia modular de motores (comparte arquitectura con el cuatro cilindros B47, pero le "falta" un cilindro). Se monta en posición transversal, principalmente en vehículos basados en la plataforma UKL (tracción delantera o total). Lo encontramos en una amplia gama de modelos, desde la BMW Serie 1 (F40) y el Serie 2 Gran Coupé (F44), hasta prácticamente toda la gama moderna de vehículos Mini (Hatch, Clubman, Convertible, Countryman).
No es un motor para correr, pero con sus 116 caballos y un par motor sólido ofrece un excelente compromiso entre costes de matriculación, consumo y usabilidad diaria. Gracias al menor peso del bloque de aluminio, este propulsor también carga menos el tren delantero del vehículo en comparación con las versiones de dos litros más pesadas.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1496 cc |
| Potencia | 85 kW (116 CV) |
| Par motor | 270 Nm |
| Código de motor | B37C15A |
| Tipo de inyección | Inyección directa Common Rail |
| Sobrealimentación | Turbo (geometría variable), intercooler |
Este motor, fiel a la tradición de BMW, utiliza cadena de distribución. La cadena está situada en la parte trasera del motor (lado de la caja de cambios), lo que complica su sustitución. La buena noticia es que el B37 es incomparablemente más fiable en este aspecto que la tristemente célebre serie N47. No existe un intervalo fijo de “distribución” en el sentido de cambiar la cadena a un kilometraje concreto. El cambio se hace según necesidad, normalmente de forma preventiva entre 200.000 y 250.000 km, o antes si en el arranque en frío se oye un característico traqueteo metálico (síntoma de cadena estirada o tensor debilitado).
En el motor entran aproximadamente 4,4 litros de aceite. Se recomienda exclusivamente aceite totalmente sintético con viscosidad 5W-30 o 0W-30 que cumpla la especificación BMW Longlife-04 (LL-04) o LL-12FE, especialmente por la presencia del filtro DPF. El intervalo fijado de fábrica suele estar entre 25.000 y 30.000 km, pero cualquier buen mecánico le dirá que eso es demasiado. Para alargar la vida del turbo y de la cadena, cambie el aceite cada 10.000 a 15.000 km. En general los motores B37 no consumen mucho aceite; un consumo de 0,2 a 0,5 litros cada 10.000 km se considera totalmente normal y depende del estilo de conducción.
En cuanto a los inyectores diésel, este motor utiliza un moderno sistema Bosch Common Rail con inyectores de solenoide. Han demostrado ser muy duraderos. Usando combustible de calidad y cambiando el filtro de combustible con regularidad, los inyectores superan sin problemas los 250.000 km. Los síntomas de inyectores desgastados son un ralentí inestable, mayor “golpeteo” en frío y la aparición de humo blanco o gris por el escape al arrancar por la mañana.
Sí, el motor B37C15A, combinado con caja manual (y también en algunas versiones automáticas de doble embrague), incorpora volante bimasa. Su vida útil suele situarse entre 150.000 y 200.000 km, y lo deterioran la conducción a muy bajas revoluciones y las aceleraciones bruscas desde bajas vueltas (el típico “acelerar a fondo” en una marcha larga). Sustituir el kit de embrague junto con el bimasa está catalogado como: caro a muy caro (según el mercado).
El sistema dispone de un solo turbocompresor de geometría variable (VGT). La vida útil del turbo es muy buena, a menudo supera los 200.000 km sin necesidad de reparación, siempre que se cambie el aceite con regularidad. Las averías se manifiestan en pérdida de potencia (el coche entra en “modo emergencia” o limp mode) y un silbido excesivo al acelerar.
Este es el punto más delicado de los motores B37. La válvula EGR y su radiador (EGR cooler) son propensos a ensuciarse y agrietarse. Si nota que el motor va perdiendo poco a poco líquido refrigerante (anticongelante) y no hay fugas visibles debajo del coche, a menudo el problema está en el radiador de la EGR, que deja pasar el refrigerante hacia la admisión (BMW ha llegado a realizar campañas de servicio por este motivo). El filtro DPF suele obstruirse si el coche se usa exclusivamente en ciudad con trayectos cortos, ya que el sistema no consigue alcanzar la temperatura de unos 600 °C necesaria para la regeneración. Las reparaciones o sustitución del DPF están catalogadas como: muy caras (según el mercado).
Las versiones más recientes de este motor (principalmente los Mini restyling a partir de 2018/2019 y el BMW F40) adaptadas a la normativa Euro 6d incorporan sistema AdBlue para la reducción de óxidos de nitrógeno. Este sistema suele dar problemas por la cristalización del líquido en el inyector del escape, o por fallos en el sensor de nivel del depósito y en los sensores NOx. Cuando el sistema detecta un fallo, en el cuadro de instrumentos aparece una cuenta atrás de kilómetros tras la cual ya no podrá arrancar el coche. El mantenimiento implica rellenar únicamente AdBlue fresco, y las reparaciones de averías son: muy caras (según el mercado).
El consumo real en ciudad (tráfico denso, parar y arrancar) se sitúa entre 6,0 y 7,5 l/100 km, dependiendo del peso del vehículo (un Mini Hatch gasta menos que un Countryman más pesado). Este motor se desenvuelve muy bien en entorno urbano, el turbo lag es mínimo y los 270 Nm de par están disponibles ya sobre las 1.750 rpm.
En modelos como el Mini 3-door/5-door (F55/F56) o el BMW Serie 1, los 116 CV son perfectamente suficientes para una conducción diaria ágil. Sin embargo, en el más grande Mini Countryman (F60), cuando el vehículo va cargado con pasajeros y equipaje, el motor puede parecer algo “perezoso” en adelantamientos en subida, por lo que exige planificar y reducir una marcha.
En autopista el motor es muy refinado para ser un tricilíndrico (gracias al eje de equilibrado y a unos soportes de motor muy logrados). A 130 km/h de crucero, en la marcha más alta (según sea de 6, 7 u 8 velocidades), el motor gira en torno a 2.000 a 2.200 rpm. El ruido es mínimo y el consumo en autopista se mantiene en unos excelentes 5,0 a 5,5 l/100 km.
Gracias a una base mecánica muy robusta (bloque y cigüeñal sobredimensionados), el B37C15A responde muy bien a una reprogramación tipo “Stage 1”. Se puede aumentar de forma segura hasta unos 140 a 150 CV, mientras que el par sube aproximadamente a 320 a 330 Nm. Esta modificación mejora de forma drástica las recuperaciones. No obstante, antes de reprogramar es absolutamente imprescindible comprobar el estado del filtro DPF y del turbo, ya que el aumento de presión de soplado acelera el desgaste de los componentes ya fatigados.
Con el B37C15A se ofrecieron diferentes cajas de cambios según el modelo y el año de fabricación:
Las cajas manuales rara vez dan dolores de cabeza. El mayor gasto suele ser la sustitución del kit de embrague y del volante bimasa cuando se desgastan. En cuanto a las automáticas, requieren mantenimiento. Si no se cambia el aceite con regularidad, en las DCT fallan la mecatrónica y los paquetes de embragues, mientras que en las Aisin aparecen tirones al cambiar de marcha debido a la obstrucción de válvulas en el bloque hidráulico. Intervalos de sustitución:
Al revisar un coche de segunda mano con motor B37, olvídese del aspecto estético y concéntrese en la mecánica:
El motor BMW B37C15A (116 CV) es una excelente opción para conductores que recorren bastantes kilómetros en carretera y vías rápidas, donde destacan su extraordinaria economía y su refinamiento en marcha. Si planea usar el coche exclusivamente para trayectos de dos kilómetros entre atascos urbanos, evite este diésel, porque los problemas con DPF, EGR y AdBlue vaciarán su cartera rápidamente. Con un mantenimiento regular (intervalos de cambio de aceite acortados) y algún que otro “estirón” en autopista para limpiarlo, este motor es un compañero de viaje muy fiable.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.