El motor con código B38B15A representa la entrada de BMW en el mundo del “downsizing” moderno. Apareció como sustituto de la generación anterior (N13) y aporta una arquitectura completamente nueva y modular con tres cilindros y 1,5 litros de cilindrada. Este motor se montó en una amplia gama de vehículos, desde la pequeña Serie 1 (F20/F21), pasando por los coupé y cabrio de la Serie 2 (F22/F23), hasta la berlina más seria de la Serie 3 (F30/F31) en sus versiones LCI (restyling).
Aunque muchos tradicionalistas fruncen el ceño al oír hablar de un tres cilindros en un BMW, el B38 es un propulsor tecnológicamente muy avanzado. Está construido en aluminio y utiliza la última generación de inyección, turbocompresor y distribución variable de válvulas (VANOS/Valvetronic) para extraer un máximo de 100 kW (136 CV) y 220 Nm de par. Su objetivo es claro: ofrecer una conducción suave en el día a día con menores emisiones y menor consumo.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1499 cc |
| Potencia máxima | 100 kW (136 CV) |
| Par máximo | 220 Nm (de 1250 a 4300 rpm) |
| Código de motor | B38B15A |
| Tipo de inyección | Inyección directa (High-Precision Injection) |
| Sobrealimentación | TwinPower Turbo (un solo turbo con tecnología twin-scroll) + intercooler |
En lo que respecta al mantenimiento, el B38 es un motor BMW moderno típico: exige rigurosidad y no tolera ahorrar en los servicios. El motor utiliza cadena de distribución, situada en la parte trasera del motor, hacia el tabique cortafuegos (es decir, junto a la caja de cambios). Debido a esta posición, la revisión mayor (sustitución de la cadena) requiere muchas horas de mano de obra y obliga a sacar el motor o desmontar muchos componentes, lo que la convierte en una intervención bastante cara (muy costosa, dependiendo del mercado).
El problema infantil más serio de este motor, sobre todo en los modelos fabricados antes de mediados de 2015 (antes del uso de componentes mejorados), es el fallo del cojinete axial del cigüeñal. Este problema afecta exclusivamente a los modelos con cambio manual, ya que al pisar el embrague se genera presión axial sobre el cigüeñal. Los síntomas son un pedal de embrague más duro y un golpe sordo procedente de la parte baja del motor. En el peor de los casos, esto llegó a requerir el cambio completo del motor. Si buscas modelos LCI de 2016 y 2017, este problema viene resuelto de fábrica.
Entre otras averías menores, es frecuente que se rompa la carcasa de plástico del termostato y el vaso de expansión del refrigerante, lo que provoca fugas de anticongelante. Es importante vigilar regularmente el nivel de líquido, ya que un sobrecalentamiento del bloque de aluminio puede ser fatal.
La revisión mayor (cambio de la cadena) no tiene un intervalo oficial de fábrica, pero en la práctica se cambia cuando empieza a hacer ruido en el arranque en frío (traqueteo), lo que suele ocurrir entre los 150.000 y 200.000 km. Para el cambio de aceite y filtro hay que contar con unos 4,25 litros de aceite de motor. Se recomienda un aceite totalmente sintético de grado 0W-20 o 5W-30 que cumpla las normas BMW Longlife-14 FE+ o Longlife-04. Debido a la sensibilidad del sistema Valvetronic, no se debe usar un aceite inadecuado.
En cuanto al consumo de aceite, el B38 no es un “tragón”. Es normal un consumo ligero (hasta 0,2 - 0,3 litros cada 1000 km) si se conduce de forma más agresiva. Cualquier valor por encima (por ejemplo, un litro cada 1000 km) indica un problema, normalmente en los retenes de válvulas o en el propio turbocompresor.
Al tratarse de una gasolina con inyección directa, las bujías trabajan bajo una carga elevada. Se recomienda cambiarlas cada 60.000 km, junto con la revisión de las bobinas de encendido, para evitar tirones en la marcha y los llamados misfire (fallos de encendido).
El sistema de inyección es directo y está alimentado por una bomba de alta presión. Los inyectores son muy precisos, pero también sensibles al combustible de mala calidad. Los inyectores obstruidos provocan un funcionamiento irregular, vibraciones al ralentí (que de por sí son algo más marcadas por ser un 3 cilindros) y un aumento del consumo. La sustitución de los inyectores se considera un gasto elevado (depende del mercado).
El nombre “TwinPower Turbo” suele confundir a los compradores: no, este motor no tiene dos turbos. Tiene un solo turbocompresor con tecnología “twin-scroll”, lo que significa que los conductos de escape están divididos para conseguir una respuesta más rápida. La vida útil del turbo es buena (a menudo más de 200.000 km) siempre que se cambie el aceite a tiempo y que el conductor deje el motor unos segundos al ralentí después de una conducción fuerte por autopista antes de apagarlo.
Como se trata de un motor de gasolina, no lleva sistema AdBlue ni un filtro DPF clásico típico de los diésel. No tiene una válvula EGR problemática que llegue a obstruir la admisión con hollín en la misma medida que lo hacen los diésel. (Nota: los modelos muy recientes, aproximadamente desde 2018, empezaron a montar OPF, el filtro de partículas para gasolina, pero en los modelos de 2015-2017 esto generalmente no es así, dependiendo de la fecha exacta de producción y del mercado).
Cuando se combina con coches del segmento C (Serie 1), el B38 ofrece unas prestaciones totalmente correctas. En condiciones reales, el consumo urbano se sitúa entre 8,0 y 9,5 l/100 km, dependiendo de lo pesado que seamos con el acelerador y del tráfico. En carretera secundaria puede bajar hasta unos 5,5 l/100 km.
¿Es un motor “perezoso”? En la Serie 1 (F20) y Serie 2 (F22) es ágil y divertido de conducir, ya que entrega los 220 Nm de par máximo desde solo 1250 rpm. Sin embargo, si miramos este motor en la Serie 3 (F30/F31 Touring), la cosa cambia. La carrocería de la Serie 3 es más pesada y, si cargamos el coche con equipaje y pasajeros, el motor tendrá que girar alto de vueltas en los adelantamientos, lo que empeora el confort acústico y aumenta el consumo. Para la Serie 3, este propulsor está más orientado a una conducción tranquila que deportiva.
En autopista el motor se comporta de forma bastante refinada. A una velocidad de crucero de 130 km/h en 8ª marcha (con la caja automática), el régimen de giro se mantiene bajo (alrededor de 2200 - 2400 rpm), lo que repercute positivamente en el ruido en el habitáculo y en el consumo, que a esa velocidad se sitúa en torno a 6,5 - 7,5 l/100 km.
¿Merece la pena instalar GLP en el B38? La respuesta breve es: no compensa. Debido al sistema de inyección directa, no es posible montar un equipo secuencial clásico, sino que se requiere un sistema especial que inyecte también cierta cantidad de gasolina a través de los inyectores de GLP (para que los inyectores de gasolina en el bloque motor no se quemen). El coste de instalación de estos sistemas es muy alto (depende del mercado) y solo se amortiza tras muchísimos kilómetros.
Dado que el motor está equipado con un turbocompresor moderno y un intercooler, existe potencial para una reprogramación. Un Stage 1 seguro suele aumentar la potencia desde los 136 CV de serie hasta unos 170 a 180 CV, mientras que el par sube hasta unos 280 Nm. El motor soporta bien esta modificación, ya que el bloque es robusto (esta arquitectura también se utiliza en los Mini Cooper más potentes), pero ten en cuenta que esto acorta la vida de las bujías y del turbo si se conduce de manera agresiva.
Este motor se ofrecía con dos opciones de cambio:
1. Caja manual de 6 velocidades.
2. Caja automática de 8 velocidades (ZF 8HP - Steptronic).
La caja manual de este modelo lleva volante bimasa (dual-mass flywheel), cuya función es absorber las vibraciones, especialmente marcadas en los motores tricilíndricos. La vida útil del embrague y del bimasa depende directamente del estilo de conducción: la circulación urbana con continuas paradas y arranques los desgasta más rápido. Los síntomas de desgaste son tirones al iniciar la marcha, pedal duro y golpeteos al apagar el motor. El coste de sustituir el kit de embrague y el volante bimasa se considera de alto a muy alto (depende del mercado). El aceite de la caja manual no es “de por vida” como a menudo afirma la marca; desde el punto de vista mecánico, se recomienda cambiarlo cada 80.000 a 100.000 km.
La automática es la conocida caja ZF con convertidor de par. Está considerada como una de las mejores y más fiables cajas de cambio del mercado actual. Es rápida, cambia de marcha de forma imperceptible y se adapta perfectamente a la curva de par del tricilíndrico. Las averías son extremadamente raras, siempre que se mantenga correctamente. El mantenimiento consiste en cambiar el aceite de la caja y el cárter con filtro integrado cada 80.000 a 100.000 km. Si se descuida este servicio, pueden aparecer cambios de marcha bruscos y tirones al pasar de 1ª a 2ª.
El BMW B38B15A (136 CV) es un propulsor ideal para conductores que buscan una sensación de conducción premium para uso urbano y periurbano, sin aspiraciones de batir récords de velocidad en autopista. Suena algo diferente (como la mitad de un seis en línea), pero es muy refinado para ser un tres cilindros.
La recomendación absoluta es para los modelos combinados con la caja automática ZF en las carrocerías de la Serie 1 o Serie 2. Si estás mirando una Serie 3, pruébala bien en subida y con carga para asegurarte de que esta dinámica de vehículo y sus 136 caballos te resultan suficientes, porque en una carrocería más grande las leyes físicas pasan factura.
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