Cuando BMW presentó la serie modular de motores B, una de las tareas más importantes fue mejorar la reputación de los gasolina de dos litros, seriamente dañada por el anterior N20. El motor con código B48B20A representa la variante “menos potente” del dos litros turbo gasolina con 184 CV, aunque ese término es bastante relativo, ya que en la práctica se ha demostrado como un propulsor extremadamente vivo y elástico. Se montó en prácticamente toda la gama de la marca: desde la Serie 1, pasando por las populares Series 3 y 4, hasta las voluminosas Serie 5, X3 y X4. Lo que lo distingue es su versatilidad; sirve como unidad de propulsión independiente, pero también como base de gasolina en los híbridos enchufables (modelos con la denominación “e”, donde con ayuda de un motor eléctrico entrega 252 CV o 292 CV). Es el motor que devolvió la confianza de los conductores en los cuatro cilindros gasolina bávaros.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1998 cc |
| Potencia | 135 kW (184 CV) |
| Par máximo | 290 Nm |
| Código de motor | B48B20A |
| Tipo de inyección | Inyección directa de gasolina (High Precision Injection) |
| Sobrealimentación | TwinPower Turbo (turbocompresor twin-scroll) |
La buena noticia para todos los posibles compradores es que el B48 no tiene el tristemente célebre problema de estiramiento rápido y rotura de la cadena que destruía los motores N20. El B48 lleva la cadena situada en la parte trasera del motor (hacia el cortafuegos y la caja de cambios). Debido a esta posición, el clásico “mantenimiento mayor” que incluye el cambio completo de la distribución es extremadamente laborioso, ya que suele implicar sacar el motor o desmontar seriamente por la parte inferior, lo que hace que esta intervención sea bastante cara: entre 1000 y 1500 euros (según el mercado). Sin embargo, la cadena en este motor es mucho más robusta y rara vez requiere sustitución antes de los 200.000 a 250.000 km. El traqueteo en el arranque en frío es el primer síntoma de que la cadena está para cambiar.
El mantenimiento periódico incluye el cambio de aceite y de todos los filtros. En este motor entran 5,2 litros de aceite, y BMW recomienda aceite sintético de grado 0W-20 o 5W-30 (norma BMW Longlife-14 FE+ o Longlife-04, según la región). Aunque los intervalos oficiales de cambio de aceite están fijados entre 25.000 y 30.000 km, cualquier mecánico con experiencia le dirá que hay que reducirlos a la mitad. Cambiar el aceite cada 10.000 a 15.000 km es la única manera de que este motor dure. En cuanto al consumo de aceite, el B48 no es conocido por “beber aceite”. Se considera normal un consumo de unos 0,2 a 0,5 litros entre servicios. Si consume más de un litro cada 10.000 km, indica un problema con los segmentos o con el turbo.
Al tratarse de un turbo gasolina de altas prestaciones, las bujías son extremadamente importantes. Se recomienda sustituirlas estrictamente cada 60.000 km. Si se descuida este mantenimiento, se produce una combustión irregular que puede sobrecargar las bobinas y provocar tirones al acelerar.
El motor, mecánicamente, “no revienta”, pero alrededor de él hay periféricos vulnerables. El mayor punto débil del B48 es el sistema de refrigeración. La bomba de agua y la carcasa del termostato, fabricadas en plástico compuesto, tienden a perder líquido a partir de los 100.000 km. Además, el manguito de purga de aire del sistema de refrigeración (retorno al vaso de expansión) puede volverse quebradizo y romperse, lo que provoca una pérdida instantánea del anticongelante y riesgo de sobrecalentamiento. Otro problema conocido y costoso es la grieta en la carcasa del filtro de aceite, que puede provocar mezcla de aceite y refrigerante o fugas externas debajo del colector de admisión.
Como moderno gasolina, el B48 se basa en la inyección directa. Los propios inyectores son fiables y rara vez fallan si se utiliza combustible de calidad, pero el problema surge debido al propio diseño del motor. El combustible no lava las válvulas de admisión, por lo que con el tiempo se forman depósitos de carbón en ellas. Después de 120.000 km, los conductores pueden notar ligeras oscilaciones del régimen al ralentí o pérdida de potencia. La solución es el llamado “walnut blasting” (limpieza de los conductos de admisión con cáscaras de nuez proyectadas a presión), que no es excesivamente caro (depende del mercado), pero es necesario para que el motor vuelva a funcionar fino.
El B48B20A utiliza un único turbo twin-scroll (por eso BMW lo comercializa como TwinPower Turbo, aunque no tenga dos turbos). La vida útil del turbocompresor suele ser excelente; supera con facilidad los 200.000 km sin necesidad de reparación si se cambia el aceite con regularidad. A veces puede fallar el actuador (la válvula electrónica que controla la presión del turbo), lo que hace que el coche entre en “modo protección” con pérdida de potencia, pero esto se puede solucionar sin sustituir todo el turbo.
Dado que se trata de un motor de gasolina, obviamente no tiene filtro DPF ni sistema AdBlue, que tantos problemas dan en los diésel. Sin embargo, debido al endurecimiento de las normas medioambientales, los modelos fabricados después del verano de 2018 (norma Euro 6d-TEMP) están equipados con filtro OPF/GPF (Gasoline Particulate Filter). Este filtro recoge las partículas de hollín en los gasolina. Es menos problemático que el DPF en los diésel, ya que los gases de escape de un gasolina son más calientes y permiten una regeneración más fácil, pero una conducción exclusivamente urbana y en trayectos cortos puede llegar a obstruirlo. La válvula EGR en este motor funciona en sinergia con los complejos sistemas VANOS/Valvetronic y no se ensucia en la misma medida que en los propulsores diésel.
Para un coche que pesa más de 1,5 toneladas (como un BMW Serie 3 G20), 184 CV suenan a mínimo absoluto, pero los 290 Nm de par disponibles desde apenas 1350 rpm hacen que este motor vaya muy desahogado y sea rápido en conducción urbana. No se queda “corto” en carrocerías de las Series 1, 2, 3 y 4. Sin embargo, en una voluminosa Serie 5 o en SUV como X3 y X4, se notará cierta falta de aliento en adelantamientos fuertes en carreteras secundarias a velocidades altas.
El consumo real es uno de los puntos fuertes del B48. En ciudad pura, se puede esperar entre 8,5 y 10,5 l/100 km, dependiendo del estilo de conducción y del peso del modelo. Por otro lado, el B48 es brillante en carretera abierta. Asociado al cambio de ocho relaciones, en autopista a 130 km/h el motor “cruza” en octava a apenas 2000 rpm. El consumo entonces baja a impresionantes 6,0 a 7,5 l/100 km, con lo que compite seriamente con los diésel en términos de economía.
Si está pensando en comprar este coche con la idea de instalarle GLP, lo mejor es desistir a tiempo. El sistema de inyección directa, combinado con el sofisticado sistema Valvetronic de alzada de válvulas, hace que la instalación de gas sea tecnológicamente complicada y que el equipo resulte muy caro. El motor tendría que seguir inyectando también cierta cantidad de gasolina para refrigerar los inyectores de gasolina en la cámara, por lo que la rentabilidad económica de dicha conversión es mínima, mientras que el riesgo de avería del motor es enorme.
En lo que respecta a la reprogramación (“chiptuning”), el B48B20A es una auténtica estrella. Dado que comparte la misma arquitectura de bloque con las versiones más potentes 30i (aunque existan diferencias en la compresión y en los pistones), este motor dispone de reservas de potencia muy serias. Un Stage 1 estándar de reprogramación de la centralita eleva con total seguridad la potencia de 184 CV a espectaculares 250 a 260 CV, y el par puede superar los 400 Nm. La diferencia en la conducción es drástica: el motor “respira” a pleno pulmón y cambia por completo el carácter del coche.
La mayoría de los modelos con este motor están asociados al famoso cambio automático ZF de ocho velocidades (Steptronic). Es, sin duda, una de las mejores cajas de cambios del mercado, con transiciones de marcha extremadamente rápidas y suaves. Las averías son realmente raras, siempre que se mantenga correctamente. El automático ZF utiliza un convertidor de par (“convertidor hidráulico”) y no lleva un volante bimasa clásico ni doble embrague en el sentido en que lo hacen los cambios DSG, por lo que se evitan esas preocupaciones. La marca (BMW) afirma que el aceite de la caja es “de por vida”, pero el propio fabricante de la transmisión (ZF) especifica que el aceite y el filtro (se cambia todo el cárter de la caja porque el filtro va integrado) deben sustituirse cada 80.000 a 100.000 km. Es una intervención que no es excesivamente cara y puede salvar la caja.
Aunque es poco frecuente, en el mercado también se puede encontrar una caja manual de 6 velocidades, principalmente en la Serie 1 o en las primeras versiones de las Series 3 y 4. Los modelos con cambio manual llevan volante bimasa. Si llega al final de su vida útil, los síntomas son golpes al apagar y encender el motor, así como fuertes vibraciones en el pedal de embrague. La sustitución del kit de embrague y del volante bimasa es costosa (depende del mercado).
Al comprar un coche de segunda mano con motor B48, el diagnóstico y la inspección visual lo son todo. ¿Qué debe hacer exactamente?
Conclusión: El BMW B48B20A es un excelente motor gasolina de dos litros. Está pensado para conductores que buscan la finura, el silencio en el habitáculo y el bajo consumo que ofrecen los gasolina modernos, y que, por otro lado, están preocupados por las duras restricciones que pesan sobre los diésel en las ciudades. Si encuentra una unidad con historial de mantenimiento claro, en la que se haya cambiado el aceite a tiempo, obtendrá un motor fiable cuya aceleración y elasticidad rara vez dejan indiferente a nadie. Es especialmente recomendable para conductores jóvenes y para quienes quieran una base sólida para un futuro tuning y aumento de potencia.
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