El motor con código M51D25, conocido entre los conductores simplemente como “tds”, representa uno de los puntos de inflexión en la historia de los motores diésel. Montado durante los años noventa, este seis cilindros en línea de 2,5 litros se encontraba bajo el capó de los modelos E36 (Serie 3), E34 y E39 (Serie 5), e incluso en la lujosa Serie 7 (E38). En su época, el 2.5 tds fue uno de los motores diésel de serie más rápidos del mundo. Su construcción con inyección indirecta (precámaras) le da un sonido específico y reconocible que muchos aficionados describen como el más parecido al de los seis cilindros de gasolina. Sin embargo, los años no pasan en vano, y este motor tiene requisitos muy específicos en lo que respecta al mantenimiento.
| Cilindrada | 2497 cc |
| Potencia máxima | 105 kW (143 CV) |
| Par motor | 280 Nm |
| Código de motor | M51D25 (M51D25T, M51D25TU según el año y el colector de admisión plástico/aluminio) |
| Tipo de inyección | Inyección indirecta (precámaras), bomba rotativa |
| Sobrealimentación | Turboalimentador + intercooler (denominación tds) |
Es un motor que requiere un propietario dedicado. El sistema de distribución no utiliza correa dentada, sino cadena (en realidad, dos cadenas). Aunque muchos piensan que la cadena es “eterna”, en el M51 tiene tendencia a estirarse con el tiempo. Cuando la cadena se estira, se desplaza el calado de la inyección, lo que afecta directamente al funcionamiento de la bomba de alta presión, dificultando el arranque y aumentando el consumo. El cambio completo de la distribución (cadenas, patines, tensores) suele hacerse entre los 250.000 y 300.000 km, y el procedimiento es caro y requiere herramientas especiales (depende del mercado).
El enemigo absoluto de este motor es el sobrecalentamiento. El sistema de refrigeración es su talón de Aquiles; la bomba de agua (a menudo con rodete de plástico que se rompe), el ventilador viscoso y el termostato deben estar en perfecto estado. Si la aguja de temperatura pasa de la mitad, la culata de aluminio corre un enorme riesgo de agrietarse o deformarse. Los síntomas son exceso de presión en los manguitos del agua, pérdida de refrigerante y humo blanco por el escape.
En cuanto a la lubricación, el M51D25 lleva unos 6,7 a 7,0 litros de aceite. La graduación recomendada para las generaciones más antiguas de este motor suele ser 10W-40 (semisintético) o 5W-40 en climas fríos. El consumo de aceite es algo normal debido a la edad y al diseño del motor. Un consumo de 0,5 a 1 litro cada 10.000 km se considera totalmente aceptable, pero si el motor consume más de 1 litro cada 1.000 km, el problema suele estar en los segmentos de los pistones, los retenes de válvulas o el propio turbo, que mete aceite en la admisión.
A diferencia de los diésel modernos “Common Rail”, el M51 utiliza un sistema de inyección indirecta más antiguo. En el corazón del sistema se encuentra la bomba de inyección rotativa Bosch VE de alta presión (VP37). Este es probablemente el problema más conocido de este motor. El síntoma principal de fallo es el mal arranque en caliente: el motor arranca a la primera cuando está frío, pero una vez a temperatura de servicio, el motor de arranque tiene que girar durante mucho tiempo. La causa suele ser el desgaste de la cabeza hidráulica de la propia bomba, debido a la mala calidad del combustible o simplemente a un kilometraje muy elevado. La reparación de la bomba es inevitable y supone un coste medio-alto o alto (depende del mercado).
En cuanto a los inyectores, son totalmente mecánicos y muy duraderos; a menudo duran tanto como el propio motor, con cambios puntuales de los insertos (que no son caros). Sin embargo, existe el primer inyector (el llamado inyector con sensor de alzada de aguja), que envía señal a la unidad de control del motor. Suele fugar o fallar su parte electrónica, lo que provoca pérdida de potencia y un funcionamiento irregular. Un inyector nuevo con sensor es una pieza bastante cara (depende del mercado).
El turbocompresor (normalmente Garrett o Mitsubishi) es de construcción bastante robusta y rara vez es lo primero que falla, salvo que lo mate la falta de lubricación o el aceite sucio. Su vida útil suele superar los 300.000 km.
Una de las mejores noticias para los posibles compradores es la ausencia de sistemas anticontaminación modernos. ¡Este motor no tiene filtro DPF ni utiliza AdBlue! Solo lleva válvula EGR (sistema de recirculación de gases de escape), que puede obstruirse con hollín y hacer que el coche tire peor y eche humo negro, pero su limpieza es sencilla y barata, y muchos mecánicos incluso la anulan por completo.
No esperes la economía de los diésel modernos. El M51 es tecnología antigua y mecánica pesada. El consumo real en ciudad se sitúa entre 9 y 12 l/100 km, según el peso de la carrocería y el estilo de conducción. En un BMW E36 más ligero, el consumo se acerca al límite inferior, mientras que una Serie 7 (E38) con cambio automático en ciudad puede “beberse” fácilmente más de 12 litros.
¿Es un motor “perezoso”? La respuesta depende del modelo en el que esté montado. En el BMW 325tds (E36), sus 143 CV y 280 Nm ofrecen unas prestaciones muy buenas, incluso deportivas para su época. En la Serie 5 (E34, E39) ofrece aceleraciones correctas, ideales para viajes en familia. Sin embargo, en el voluminoso BMW 725tds (E38), este motor sufre bastante, de modo que los adelantamientos son pesados y requieren planificación, haciéndolo “perezoso” para esa clase de vehículo.
En autopista, el motor se comporta como un verdadero coche rutero. A una velocidad de 130 km/h, en quinta marcha con caja manual, el motor gira alrededor de 2600 a 2800 rpm (según la relación del diferencial específica de cada modelo). El aislamiento acústico en el habitáculo (especialmente en E39 y E38) es excelente, por lo que el ruido del motor apenas se percibe.
Gracias a la presencia de turbo e intercooler, el M51D25 se puede reprogramar (remap de la centralita). Una modificación Stage 1 suele elevar la potencia hasta unos 165 a 170 CV, con un aumento del par por encima de los 330 Nm. El coche después “tira” notablemente mejor desde bajas revoluciones.
Sin embargo, desde el punto de vista técnico, reprogramar este motor es un riesgo enorme si el sistema de refrigeración no está en perfecto estado, como de fábrica. El aumento de la cantidad de combustible eleva drásticamente la temperatura de los gases de escape, lo que puede dar la estocada final a la vieja culata de aluminio, ya de por sí propensa a agrietarse. Si decides reprogramarlo, monta antes sí o sí una bomba de agua nueva, un ventilador viscoso nuevo y limpia bien los radiadores.
BMW montó junto al M51 cajas de cambio manuales de 5 velocidades (principalmente ZF o Getrag) y cajas automáticas de 5 velocidades (normalmente ZF 5HP18).
Las cajas manuales son prácticamente indestructibles. Las averías más frecuentes relacionadas con la transmisión manual no proceden de la propia caja, sino del embrague y del volante bimasa. Sí, este motor lleva volante bimasa (en la mayoría de las versiones manuales). El cambio del kit de embrague y volante bimasa es bastante caro (depende del mercado), pero después de eso puedes estar tranquilo durante los siguientes 150.000 a 200.000 km. El aceite de la caja manual, en teoría, no se cambia a menudo, pero los mecánicos experimentados recomiendan sustituirlo cada 100.000 km para facilitar el cambio de marchas.
Las cajas automáticas (Steptronic) requieren mucha más atención. Los antiguos automáticos ZF son fiables solo si se han mantenido con regularidad. En su día, la marca llegó a indicar que el aceite era “de por vida” (sin cambios), lo cual es un gran error. El aceite y el filtro del cambio automático deben cambiarse cada 60.000 a 80.000 km. Los síntomas más frecuentes de fallo del automático son golpes (“tirones”) al pasar de P a R o D, retardo en el cambio de marchas y patinamiento (suben las revoluciones pero el coche no acelera). La reparación de la caja automática es muy cara (depende del mercado).
Encontrar hoy un motor M51D25 en buen estado es todo un reto, teniendo en cuenta que estos coches tienen más de 25 años y a menudo han superado el medio millón de kilómetros (independientemente de lo que marque el cuentakilómetros).
¿A quién va dirigido este motor? El BMW M51D25 “tds” hoy en día no es un coche para conductores que busquen un vehículo fiable y económico para ir barato al trabajo cada día. Su mantenimiento puede ser muy ingrato debido al desgaste de los componentes y de la electrónica. Es un motor para amantes de los BMW clásicos, entusiastas que disfrutan del sonido del viejo seis cilindros en línea y que cuentan con un buen mecánico (o saben ellos mismos solucionar) las particularidades de este legendario, pero envejecido, “tds”.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.