El motor N43B20A representa el intento de BMW de crear un motor de gasolina atmosférico de cuatro cilindros eficiente, que cumpla con estrictas normas medioambientales y, al mismo tiempo, ofrezca la dinámica de conducción característica de la marca. Presentado como sucesor del motor N46 (se eliminó el sistema Valvetronic), el N43 incorpora inyección directa (High Precision Injection). Se montó principalmente en los modelos “facelift” (LCI) de la Serie 1 (E81, E87, E82, E88), Serie 3 (E90, E91, E92, E93) y Serie 5 (E60, E61).
Sobre el papel suena excelente: ofrece 170 caballos de potencia a partir de menos de dos litros de cilindrada, con un consumo prometido bastante bajo. Sin embargo, la experiencia práctica y de los mecánicos demuestra que se trata de un propulsor tecnológicamente muy complejo, que no tolera la falta de mantenimiento y exige un bolsillo profundo cuando llega la hora de las reparaciones.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1995 cc |
| Potencia | 125 kW (170 CV) a 6700 rpm |
| Par motor | 210 Nm a 4250 rpm |
| Código de motor | N43B20A |
| Tipo de inyección | Inyección directa (Piezo) |
| Sobrealimentación | Atmosférico (Sin turbo) |
| Accionamiento de árbol de levas | Cadena |
Este motor utiliza cadena de distribución. Por desgracia, como en muchos motores BMW de esa época, la cadena es un gran punto débil. Suele estirarse y los patines de plástico se vuelven frágiles y se rompen. En las recomendaciones de fábrica no existe un “mantenimiento mayor” con intervalo fijo, pero en la práctica el kit de cadena se sustituye entre 100.000 y 150.000 km. El primer síntoma de problemas es un “traqueteo” metálico y un roce procedente del motor en el arranque en frío. Si se ignora, la cadena puede saltar, lo que provoca una avería catastrófica del motor con choque entre válvulas y pistones. El coste de sustituir la cadena es bastante elevado (depende del mercado).
En el motor caben aproximadamente 4,25 litros de aceite. Se recomienda utilizar aceite totalmente sintético de graduación 5W-30 o 5W-40 que cumpla con la especificación BMW LL-04. El aceite debe cambiarse cada 10.000 a 15.000 km; ignorar esta norma daña directamente la cadena y el sistema VANOS.
En cuanto al consumo de aceite entre servicios, el N43 tiende a “beber” aceite. La marca tolera hasta 0,7 l cada 1000 km, pero en la realidad, un consumo de hasta 0,5 litros cada 1000 km se considera normal en unidades más antiguas. Si consume más que eso, el problema suele estar en los retenes de válvulas endurecidos o en los segmentos desgastados, y solucionarlo es muy caro (depende del mercado).
Al tratarse de un motor de gasolina que trabaja con mezcla pobre (“lean burn”), el sistema de encendido sufre una gran carga. Las bujías deberían cambiarse cada 40.000 a 60.000 km. Además de las bujías, las bobinas de encendido fallan con mucha frecuencia. Si el coche empieza a ratear al ralentí, da tirones al acelerar y se enciende el testigo “Check Engine”, lo más probable es que una de las bobinas se haya averiado. Se recomienda llevar siempre una de repuesto en el maletero.
Este es probablemente el punto más delicado del motor N43B20A. El motor utiliza High Precision Injection con inyectores piezoeléctricos. Estos inyectores son extremadamente sensibles al combustible de mala calidad; con el tiempo empiezan a gotear o pierden la precisión del pulverizado. Los síntomas de un inyector que gotea son un arranque muy largo por la mañana, fuerte olor a gasolina sin quemar en el escape y humo negro al acelerar. La sustitución de los inyectores es muy costosa (depende del mercado) y, dado que no se pueden reparar de forma fiable, la única solución real es comprar inyectores nuevos. Asimismo, la bomba de alta presión (HPFP) también puede fallar, lo que hace que el coche entre en “Limp mode” (modo de emergencia).
Dado que se trata de un motor atmosférico, no tiene turbocompresor (ni doble turbo), así que por ese lado no hay preocupaciones respecto a la reparación del turbo. Además, al ser de gasolina, no lleva filtro de partículas DPF ni sistema AdBlue que puedan obstruirse o dar problemas.
Aun así, el N43 tiene su propio equivalente a la pesadilla ecológica: el sistema de NOx. Para ser eficiente, el motor trabaja con mezcla muy pobre en determinados regímenes, lo que genera altos niveles de óxidos de nitrógeno (NOx). Por ello dispone de un catalizador de NOx y un sensor de NOx especiales. El sensor falla con mucha frecuencia, lo que aumenta el consumo de combustible y provoca tirones. El sensor de NOx original es muy caro (depende del mercado), y su desactivación por software (“NOx delete”) se ha vuelto una alternativa popular entre los propietarios, aunque legalmente puede ser problemática según la normativa de inspección técnica de cada país.
El sistema de inyección directa ofrece una economía de combustible aceptable cuando todo funciona correctamente. En conducción urbana, cuente con un consumo real de 9 a 11 l/100 km, según el estilo de conducción y el peso de la carrocería. En carretera y vías rápidas puede bajar hasta unos 6,5 l/100 km.
¿Es un motor “perezoso”? Depende del coche en el que vaya montado. En el BMW Serie 1 (E81, E87) y Serie 3 (E90), los 170 CV son perfectamente adecuados para el día a día e incluso para adelantamientos más decididos. Sin embargo, el par de 210 Nm solo está disponible a altas 4250 rpm. Esto significa que, si quiere aceleraciones contundentes, tendrá que reducir una o dos marchas y llevar el motor cerca de la zona roja. En el BMW Serie 5 (E60/E61), este motor es claramente insuficiente (perezoso), ya que el peso de la berlina “se come” fácilmente el par modesto.
En autopista, a 130 km/h en sexta marcha (con cambio manual), el motor suele girar en torno a 3000 a 3200 rpm. No es el más silencioso, pero mantiene una velocidad de crucero estable con un consumo de unos 7 a 8 l/100 km.
Respuesta corta: No. El N43B20A lleva inyección directa, lo que significa que los inyectores están situados directamente en la cámara de combustión. Un sistema de GLP secuencial clásico acabaría “quemando” esos caros inyectores piezoeléctricos, ya que normalmente se refrigeran con el flujo de gasolina. Existen sistemas especiales de GLP para inyección directa en fase líquida, o sistemas que inyectan un porcentaje de gasolina junto con el gas para proteger los inyectores, pero son muy caros y su rentabilidad es mínima, salvo que haga un kilometraje enorme (por ejemplo, taxi). Consejo: evite el GLP en este motor.
Al ser un motor atmosférico, olvídese de grandes ganancias. Un Stage 1 de chip tuning (reprogramación de la ECU) en este motor puede aportar, en el mejor de los casos, 10 a 15 CV y unos 15 Nm de par adicional. La sensación al volante cambiará muy poco (quizás una respuesta algo mejor al acelerador). La mayoría de los especialistas considera que reprogramar un N43 es tirar el dinero.
Este modelo se ofrece principalmente en dos variantes:
Sí, todas las versiones con cambio manual montan volante bimasa (Dual Mass Flywheel), que protege el cigüeñal de vibraciones. Con el tiempo, los muelles del volante se fatigan. Los síntomas de desgaste incluyen fuertes vibraciones al ralentí, golpes al apagar el motor y tirones al iniciar la marcha (sobre todo en cuesta). La sustitución del kit de embrague y del volante bimasa es costosa (depende del mercado), pero luego dura más de 150.000 km con una conducción normal.
Aunque BMW llegó a publicitar el aceite de las cajas automáticas como “Lifetime” (de por vida), los propios fabricantes de las cajas (ZF) lo desmienten categóricamente. El aceite de la caja automática debe cambiarse cada 80.000 a 100.000 km. Normalmente se sustituye todo el cárter, ya que el filtro de aceite va integrado en la carcasa de plástico del mismo. En las cajas manuales, cambiar el aceite alrededor de los 100.000 km es una medida preventiva barata que prolonga la vida de los sincronizadores.
Al comprar un BMW de segunda mano con motor N43B20A, no se deje llevar por el “buen aspecto visual”. La revisión mecánica es obligatoria:
Un BMW con motor N43B20A está pensado exclusivamente para conductores conscientes que saben en lo que se están metiendo. Ofrece un excelente compromiso entre agilidad, potencia (especialmente en carrocerías ligeras como la E87) y consumo (cuando todo funciona bien). Sin embargo, si busca un coche al que solo haya que echarle gasolina y hacer mantenimientos baratos y sencillos, es mejor que lo evite por completo. Los costes de sustituir la cadena, los inyectores piezoeléctricos y el sensor de NOx pueden superar rápidamente el valor del propio coche si compra una unidad descuidada.
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