El motor S65B40A es un icono de la industria del automóvil. Diseñado específicamente para el BMW M3 de cuarta generación (berlina E90, coupé E92 y cabrio E93), este propulsor es en realidad un V10 (S85) “recortado” del M5, con el que comparte arquitectura. Con una zona roja que empieza recién a 8.400 rpm, ofrece sensaciones de coche de carreras en un vehículo de serie. Por sus prestaciones y su sonido, muchos lo consideran uno de los mejores V8 atmosféricos jamás fabricados. Sin embargo, poseer una joya de ingeniería como esta conlleva compromisos económicos serios y riesgos muy específicos.
| Parámetro | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 3999 cc (4,0 l) |
| Potencia | 309 kW (420 CV) a 8.300 rpm |
| Par máximo | 400 Nm a 3.900 rpm |
| Código de motor | S65B40A |
| Tipo de inyección | Indirecta (Port injection) |
| Tipo de sobrealimentación | Atmosférico (Naturally aspirated engine) |
Como la mayoría de los motores BMW de altas prestaciones, el S65 utiliza distribución por cadena. Afortunadamente, la cadena de distribución en este motor es muy robusta y rara vez se rompe. Por ello, no existe un “kit de distribución” clásico en el sentido de cambiar una correa dentada. Aun así, se recomienda una inspección visual y revisión del tensor y de las guías de la cadena alrededor de los 150.000 a 200.000 km, ya que las guías plásticas se vuelven quebradizas con el tiempo debido a las altas temperaturas.
La fiabilidad de este motor se entiende desde la óptica del mantenimiento preventivo. Dos fallos son absolutamente dominantes:
En este motor entran unos 8,8 litros de aceite, y el único grado permitido es 10W-60 (homologado por la división BMW M, normalmente Castrol, Shell o Liqui Moly). Debido al alto régimen de giro y al diseño de los segmentos, el consumo de aceite es algo normal. Un consumo de 1 litro cada 2.000 km se considera perfectamente normal, y según las especificaciones de fábrica se tolera hasta 1 litro cada 1.000 km con conducción agresiva. ¡Nunca permita que el nivel de aceite baje por debajo del mínimo!
Al tratarse de un gasolina de alto régimen, las bujías se cambian cada 30.000 a 60.000 km (idealmente en cada tercer servicio menor). Unas bujías desgastadas pueden provocar detonación o fallos de encendido (misfire), lo que destruye directamente las bobinas y los catalizadores.
El S65 utiliza inyección indirecta (Port injection). A diferencia de la inyección directa de los motores BMW más modernos, esto es una gran ventaja. Las válvulas se limpian constantemente con el combustible, por lo que no se acumula carbonilla. Los inyectores son muy fiables y rara vez dan problemas. Basta con utilizar ocasionalmente un aditivo limpiador del sistema de combustible.
Este motor no tiene turbocompresor (es completamente atmosférico), lo que significa que se evitan preocupaciones sobre turbos rotos, intercoolers y manguitos de alta presión. Al ser gasolina, no lleva filtro de partículas DPF ni sistema AdBlue, por lo que tampoco sufre las obstrucciones en conducción urbana típicas de los diésel modernos. Dispone de un sistema de aire secundario (que ayuda a calentar los catalizadores), que a veces puede fallar, pero su reparación no es excesivamente cara.
Los compradores de un coche así no deberían preocuparse por el consumo, porque las cifras son duras. El consumo real en conducción urbana rara vez baja de 18 a 20 litros a los 100 km. Si se circula en atascos, el ordenador de a bordo puede mostrar fácilmente 22 l/100 km. En autopista, a una velocidad de crucero de 130 km/h, el consumo baja a unos 10,5 a 12 l/100 km más asumibles.
¿Es un motor “perezoso”? Debido al peso del vehículo, que supera los 1.600 kg (especialmente en el E93 cabrio, que es el más pesado), el motor puede parecer “suave” a bajas revoluciones en comparación con los motores turbo modernos. Con 400 Nm disponibles recién a 3.900 rpm, exige llevarlo alto de vueltas para mostrar todo su potencial. El verdadero empuje y la aceleración brutal llegan por encima de las 4.500 rpm. A 130 km/h en autopista, el motor gira a unas 3.000–3.300 rpm (según la caja de cambios), listo para responder al más mínimo toque del acelerador y ofreciendo el inconfundible y profundo sonido V8.
Técnicamente, dado que tiene inyección indirecta, la instalación de GLP es posible. Sin embargo, se desaconseja totalmente. Debido al complejo sistema de admisión con mariposas individuales (ITB) para cada cilindro, la instalación es una auténtica pesadilla de ingeniería. Además, las altas temperaturas de combustión del gas podrían dañar las válvulas de un propulsor tan delicado y orientado a circuito. Si el consumo de combustible es un problema para usted, sencillamente este coche no es para usted.
Dado que se trata de un motor atmosférico que la propia fábrica ya ha llevado casi al límite, un Stage 1 clásico (repro de la ECU) ofrece resultados poco significativos: normalmente entre 15 y 20 CV y unos 15–20 Nm de par adicional. Ganancias de potencia realmente notables solo son posibles con modificaciones mecánicas (cambio del sistema de escape, eliminación de los catalizadores primarios y mapa Stage 2) o con la instalación, muy costosa, de un compresor (Supercharger), que además exige un refuerzo serio del motor.
Este motor se combinó con dos tipos de caja de cambios: una manual de 6 velocidades y una automática de 7 velocidades de doble embrague (M DCT - Dual Clutch Transmission). La dinámica de conducción y los costes dependen de su elección.
La caja manual (Getrag) es muy robusta. Su mayor desventaja se encuentra en el sistema de embrague. Lleva un volante bimasa grande y pesado que con el tiempo pierde el equilibrado. Los síntomas son tirones al iniciar la marcha y ruidos metálicos de traqueteo al apagar el motor. El coste de sustituir el kit completo de embrague con volante bimasa es muy alto (depende del mercado).
La M DCT mejora drásticamente las prestaciones, cambia de marcha más rápido y hace que el coche se sienta más agresivo. Sin embargo, las averías pueden ser terriblemente caras. Los problemas más frecuentes incluyen fugas de aceite en el cárter de la caja (que es de plástico y se deforma) o en las juntas de la mecatrónica. Los propios paquetes de embragues (clutch packs) se desgastan con el tiempo, sobre todo en coches que han utilizado a menudo el sistema “Launch Control”. La sustitución de los embragues en una DCT es una operación extremadamente costosa (depende del mercado). Aunque BMW suele afirmar que el aceite de la caja es “Lifetime” (para toda la vida útil), cualquier buen mecánico le dirá que el mantenimiento de la caja (cambio de aceite y filtro) es obligatorio cada 60.000 a 80.000 km para preservar la mecatrónica.
El motor S65B40A no está hecho para compradores racionales. Es un motor que se compra con el corazón, destinado a verdaderos entusiastas que entienden de mecánica y están dispuestos a pagar el precio del disfrute. Si está preparado para cambiar preventivamente los cojinetes de biela, reparar los actuadores del acelerador y alimentarlo regularmente con aceite caro y enormes cantidades de gasolina, obtendrá un coche que grita hasta las 8.400 rpm, ofrece un comportamiento dinámico espectacular (especialmente en la versión coupé E92) y representa un clásico seguro cuyo valor en el futuro no hará más que aumentar.
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