A/H AutoHints
Código del motor · Chrysler

EGH

3.8L Motor en V
Actualizado ·
Gasolina Motor atmosférico Motor en V 6-Cilindro
218cv
Potencia máxima
332Nm
Par máximo
3778cc
Despl.
6cil
Motor en V
12v
Distribución
01

Resumen

Motor
3778 cm³
Aspiración
Motor atmosférico
Combustible
Gasolina
Sistema de inyección de combustible
Inyección multipunto en el colector
Potencia máxima
218 cv @ 5000 rpm
Par máximo
332 Nm @ 4000 rpm
Cilindros
6
Válvulas
12, 2 por cilindro
Posición de los cilindros
Motor en V
Capacidad de aceite
4.7 l
Refrigerante
12.6 l
Artículo · lectura larga

Chrysler EGH — reseña del motor

Motor Chrysler 3.8 V6 EGH: Experiencias, problemas, consumo y consejos para la compra de usados

  • Mecánica robusta: Tradicional motor atmosférico V6 americano, diseñado para recorrer kilometrajes enormes sin averías mayores.
  • Accionamiento por cadena: El sistema de distribución utiliza una cadena extremadamente duradera que rara vez requiere sustitución.
  • Alto consumo: La principal desventaja de este propulsor. En conducción urbana, en monovolúmenes pesados, consume cantidades considerables de gasolina.
  • Amigo del gas (GLP): El motor tolera perfectamente el auto‑gas, que es la única forma de que la explotación resulte económicamente rentable.
  • Mantenimiento barato: No tiene volante bimasa, turbocompresor, inyectores de alta presión caros ni sistemas ecológicos modernos como el DPF.
  • Automático delicado: A menudo va asociado a una caja de cambios automática de 4 velocidades que requiere un mantenimiento específico y un aceite estrictamente prescrito.

Contenido

Introducción y características del motor

El motor con código EGH y cilindrada de 3,8 litros es uno de los propulsores más conocidos en los vehículos del grupo Chrysler. Se trata de un motor “old‑school” con bloque de hierro fundido (en la mayoría de sus iteraciones) y culatas de aluminio. Desarrolla 160 kW (218 CV) y se montó principalmente en grandes familiares tipo “crucero” – los legendarios monovolúmenes (MPV) como Chrysler Voyager, Grand Voyager, Town & Country, así como en los modelos hermanos Dodge Caravan y el crossover Chrysler Pacifica.

Este motor fue diseñado con énfasis en el par motor a bajas revoluciones y la suavidad de funcionamiento, y no en prestaciones deportivas de primer nivel. Su arquitectura con árbol de levas en el bloque (OHV - 12 válvulas) puede sonar arcaica para los estándares europeos de la época en que fue más popular, pero precisamente esa sencillez le ha permitido alcanzar el estatus de propulsor extremadamente duradero.

Especificaciones técnicas

Parámetro Dato
Cilindrada 3778 cc
Potencia del motor 160 kW (218 CV)
Par motor 332 Nm
Código de motor EGH
Tipo de inyección MPI (Multi-Point Injection - Indirecta)
Tipo de sobrealimentación Atmosférico (Naturally aspirated)

Fiabilidad y mantenimiento

Cuando se habla de la mecánica, el EGH es un auténtico “caballo de batalla”. El motor lleva cadena de distribución (y no correa dentada), que es maciza, corta y extremadamente resistente. A diferencia de los motores modernos, donde la cadena se estira a los 100.000 km, en este Chrysler supera sin problemas la vida útil del vehículo. Un ruido metálico al arrancar en frío sería señal de que el tensor ha cedido, pero es algo poco habitual.

Dado que lleva cadena, no se realiza un “gran mantenimiento” clásico en el sentido de sustituir el sistema de distribución. No obstante, se recomienda cambiar la correa auxiliar (PK), los rodillos, el tensor y la bomba de agua aproximadamente cada 120.000 a 150.000 kilómetros. Estos componentes no son caros (depende del mercado).

La capacidad del cárter es de unos 4,7 litros de aceite. El fabricante americano recomienda estrictamente las graduaciones 5W-20 o 5W-30. Por su antigüedad y kilometraje, estos motores tienden a consumir aceite entre cambios. Un consumo de 0,5 a 1 litro cada 5.000 kilómetros se considera normal en unidades más veteranas. Los principales culpables del aumento de consumo de aceite son los retenes de válvulas endurecidos o una válvula PCV (válvula de gases de aceite) obstruida, que cuesta muy poco y puede resolver el problema de la pérdida de aceite.

En cuanto a las bujías, deberían cambiarse cada 100.000 kilómetros si se usan de platino o iridio. Sin embargo, hay un problema mecánico importante: mientras que la bancada delantera del motor (tres cilindros) es fácilmente accesible desde el vano motor, las tres bujías traseras están pegadas al tabique cortafuegos. Su sustitución requiere experiencia y a menudo desmontar el colector de admisión o acceder desde abajo, lo que incrementa el coste de mano de obra en el taller.

Componentes específicos y costos

Los conductores europeos están acostumbrados al miedo a las averías costosas, pero este 3.8 V6 está libre de la mayoría de esas “pesadillas”. No tiene volante bimasa: dado que estos motores se montaron casi exclusivamente con cajas de cambios automáticas, en lugar de embrague y volante motor clásicos se utiliza un convertidor de par hidrodinámico (convertidor o “vándalo”).

El motor no lleva turbocompresor, lo que elimina de entrada el riesgo de averías y reparaciones del mismo. El combustible se inyecta mediante un sistema clásico de inyección electrónica multipunto (MPI). Los inyectores de gasolina son muy robustos y rara vez fallan; a veces requieren limpieza por ultrasonidos debido a combustible de baja calidad, pero su sustitución no es habitual ni financieramente agotadora (depende del mercado).

Al tratarse de un motor de gasolina, no tiene filtro DPF ni sistema AdBlue. Sin embargo, la parte ecológica está representada por la válvula EGR. Con los años tiende a acumular carbonilla, lo que se manifiesta en un ralentí inestable, tirones al acelerar y el encendido del testigo “Check Engine” en el cuadro de instrumentos. La limpieza de la válvula EGR suele ser una solución rápida y eficaz.

Consumo y prestaciones

Este es el apartado que ahuyenta a muchos compradores. Un motor de casi 3,8 litros de cilindrada en una carrocería que pesa más de 2 toneladas (como el Grand Voyager) pasa factura en la gasolinera. El consumo real en ciudad está entre 16 y 18 litros a los 100 km. Cualquier promesa del vendedor de que “gasta 12 litros en ciudad” es físicamente imposible.

En cuanto a las prestaciones, el motor no es “perezoso”. Sus 332 Nm de par están disponibles ya a regímenes relativamente bajos, por lo que el vehículo empuja con contundencia desde parado. No obstante, no está pensado para aceleraciones agresivas; la respuesta al acelerador está deliberadamente ajustada para ser fluida y confortable. Los adelantamientos en carretera los realiza sin problemas, acompañado del característico sonido grave del V6.

En autopista se comporta como un auténtico crucero. Debido al antiguo tipo de caja automática de 4 marchas, a una velocidad de 130 km/h el motor gira en torno a 2.600 a 2.800 rpm. A pesar de que se echa en falta una quinta o sexta marcha, el ruido en el habitáculo es mínimo y el consumo en carretera baja a unos más aceptables 10 a 11 litros.

Opciones adicionales y modificaciones

Debido al consumo astronómico de gasolina, la gran pregunta es: ¿Es este motor adecuado para la instalación de gas (GLP)? La respuesta es: Absolutamente sí. Este motor tiene asientos de válvula resistentes e inyección MPI, lo que lo convierte en un candidato ideal para un sistema de gas secuencial. No es necesario instalar caros sistemas de lubricación de válvulas (las llamadas “engrasadoras”). Con GLP instalado, el coste de uso de este masivo monovolumen se sitúa al nivel de un diésel medio del segmento D, lo que es la principal razón de su popularidad en el mercado de segunda mano.

En lo que respecta al llamado “chiptuning” (Stage 1), no hay mucho margen. Es una máquina de trabajo, un motor atmosférico de la vieja escuela. Modificando los mapas de inyección apenas se pueden ganar 10 a 15 CV adicionales, algo que en un vehículo de 2 toneladas en vacío no se percibirá en la conducción. El dinero destinado al “chip” es mucho más sensato invertirlo en un mantenimiento completo de la caja automática.

Caja de cambios y transmisión

Chrysler montó el 3.8 V6 EGH exclusivamente con cajas de cambios automáticas (la más conocida es la automática de 4 velocidades 41TE, mientras que las versiones AWD montaban la 41AE). La caja manual prácticamente no existe en combinación con este propulsor en estos vehículos.

Esta caja es el talón de Aquiles del coche. Aunque en sí es robusta, las averías más frecuentes se relacionan con el sensor de velocidad de giro (input/output speed sensors) y con el bloque de solenoides (solenoid pack). Los síntomas de fallo son tirones al pasar de “P” a “D” o “R”, cambios bruscos de segunda a tercera, o la entrada de la caja en “Limp mode” (modo de emergencia), en el que se queda bloqueada en segunda. El coste de sustitución del bloque de solenoides es moderado (depende del mercado).

Como ya se ha dicho, no hay volante bimasa. Las averías del propio convertidor de par son menos frecuentes, y su síntoma es una ligera vibración del vehículo a unos 60‑80 km/h, similar a circular sobre asfalto estriado.

¡El mantenimiento correcto de la caja es crítico! El aceite debe cambiarse cada 60.000 kilómetros junto con el filtro. La nota más importante que todo propietario debe conocer: en esta caja solo se puede utilizar aceite ATF+4 especificado por Mopar. Verter cualquier otro aceite “universal” (como Dexron) quemará los discos de embrague internos de la caja en cuestión de unos pocos miles de kilómetros.

Compra de usados y conclusión

Antes de comprar un Voyager, Pacifica o Town & Country de segunda mano con motor 3.8, céntrate en los siguientes puntos:

  • Búsqueda de fugas: Revisa el cárter y las tapas de válvulas. La bancada trasera es de difícil acceso y las juntas allí ceden con el tiempo, de modo que el aceite gotea sobre el colector de escape (lo que provoca olor a quemado en el habitáculo).
  • Prueba de la caja de cambios: La caja debe cambiar de marcha con suavidad, tanto en frío como tras un trayecto largo. Pide al vendedor una factura como prueba de cuándo se cambió el aceite ATF+4.
  • Ruido del motor (taqués hidráulicos): El motor utiliza taqués hidráulicos. Si en el arranque en frío oyes un “tac‑tac” rítmico que no desaparece ni siquiera cuando el motor se calienta, puede significar que el coche se ha conducido con poco aceite o que los conductos están obstruidos.
  • Instalación de gas: Si compras un vehículo con GLP ya instalado, comprueba la homologación y qué vaporizador lleva montado (debe ser adecuado para más de 160 kW; de lo contrario, el motor empobrecerá la mezcla a regímenes altos).

¿A quién va dirigido este automóvil?
No es un coche urbano. Si necesitas un vehículo para conducción “para‑arranca” y búsqueda de aparcamiento, aléjate de él por sus dimensiones y consumo. Sin embargo, si tienes una familia numerosa, realizas viajes largos por autopista con frecuencia y estás dispuesto a instalar GLP, un Chrysler con el motor 3.8 V6 EGH te ofrecerá un nivel de confort sobresaliente. Es robusto, espacioso, muy cómodo de conducir y la mecánica del motor es antigua, probada y barata de mantener en comparación con los modernos turbodiésel europeos.

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