El motor con código 169A4000 representa la última iteración modernizada de la famosa familia de motores FIRE (Fully Integrated Robotised Engine) de Fiat. Con una cilindrada de 1,2 litros y una potencia de 51 kW (69 CV), este propulsor es la base de la motorización de una enorme cantidad de coches populares en el continente europeo. Se puede encontrar bajo el capó del icónico Fiat 500, del práctico Panda, del más espacioso Punto, pero también en modelos como el Ford KA II y el Lancia Ypsilon.
Su filosofía principal es la sencillez. En una época en la que los motores se han convertido en ordenadores sobre ruedas demasiado complicados, este gasolina de 1,2 litros se mantiene fiel a la mecánica probada, lo que lo convierte en una opción favorita para los compradores de segunda mano que buscan bajos costes de explotación y tranquilidad.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1242 cc |
| Potencia | 51 kW (69 CV) a 5500 rpm |
| Par motor | 102 Nm a 3000 rpm |
| Código de motor | 169A4000 |
| Tipo de inyección | Multi-point (MPI) - Inyección indirecta |
| Tipo de admisión | Motor atmosférico (Naturally aspirated) |
Este propulsor es conocido por ser prácticamente indestructible si se mantiene al menos mínimamente de forma regular. Para la transmisión del movimiento del cigüeñal al árbol de levas utiliza correa de distribución, y no cadena. Por ello el funcionamiento del motor es más silencioso y el cambio de la distribución es extremadamente barato. Es importante destacar que esta versión de 69 CV dispone de distribución variable (VVT), lo que significa que, a diferencia de los antiguos motores FIRE, la rotura de la correa puede provocar el contacto entre válvulas y pistones. Por eso, la distribución completa se hace cada 60.000 a 80.000 km o cada 5 años.
Aunque la mecánica es robusta, hay pequeños detalles típicos que tarde o temprano aparecerán. El fallo más conocido es la fuga de aceite en la junta de la tapa de válvulas. El síntoma es un bloque motor engrasado y, a veces, olor a aceite quemado en el habitáculo cuando gotea sobre el colector de escape. Afortunadamente, la reparación es muy barata y se resuelve cambiando la junta de goma.
Otro problema frecuente está relacionado con el sistema de encendido. Cables y bobinas pueden fallar debido a la edad y la humedad. El conductor lo notará como tirones del motor al acelerar, funcionamiento irregular al ralentí y encendido del testigo "Check Engine". Asimismo, la mariposa de admisión se ensucia de vez en cuando, lo que provoca variaciones de revoluciones al ralentí y se soluciona con una simple limpieza.
La capacidad del cárter es muy pequeña: en el motor entran solo 2,8 litros de aceite. Se recomienda el uso de aceite sintético de grado 5W-40 (preferiblemente con especificación ACEA C3 debido a los catalizadores más modernos). El consumo de aceite entre revisiones prácticamente no existe o es mínimo. Si el motor empieza a consumir más de 0,3 litros cada 1000 km, es señal de que los retenes de válvulas se han endurecido por la edad y por cambios de aceite poco frecuentes.
En cuanto al sistema de encendido, se recomienda cambiar las bujías cada 30.000 km. Como son bujías normales (no de iridio), el coste es insignificante y su sustitución regular protege directamente a las bobinas de sobrecalentarse y quemarse.
Lo que convierte a este motor en la "gallina de los huevos de oro" para sus propietarios es precisamente lo que no tiene. No tendrá que preocuparse por reparaciones caras porque el 169A4000 no tiene volante bimasa ni turbocompresor. Es un gasolina atmosférico clásico.
El sistema de inyección es convencional, indirecto MPI (Multi-Point Injection). Los inyectores de gasolina de este motor son muy duraderos y los problemas con ellos son estadísticamente insignificantes. En caso de obstrucción por combustible de mala calidad, normalmente se pueden limpiar con éxito en un baño de ultrasonidos.
Además, como gasolina de generación anterior, este modelo no tiene filtro DPF ni sistema AdBlue, lo que significa que la conducción urbana (arranca-para) no le causará filtros obstruidos ni regeneraciones caras. La válvula EGR en el sentido clásico (la que da problemas en los diésel) no existe; en su lugar se utilizan sistemas de recirculación de vapores de aceite (PCV) que solo requieren una limpieza ocasional de manguitos y separadores.
Vamos a aclararlo desde el principio: con 69 CV y 102 Nm de par, este motor no está pensado para batir récords. En carrocerías pequeñas como el Fiat 500 o el Panda, el motor es bastante ágil en ciudad gracias a un cambio bien escalonado. Sin embargo, en el más grande y pesado Fiat Punto (especialmente el Punto Evo), el motor se siente claramente "perezoso". Adelantar en carretera secundaria requiere planificación y bajar obligatoriamente una marcha para llevar el motor por encima de las 3500 rpm.
En condiciones estrictamente urbanas, el consumo real se sitúa entre 6,5 y 8,0 l/100 km, dependiendo de lo pesado que sea el pie derecho y del tráfico. En carretera convencional el consumo baja fácilmente a unos impresionantes 4,5 a 5,0 litros.
En autopista, la situación no es ideal. A 130 km/h, el motor gira alto, entre 3500 y 4000 rpm. En ese momento el habitáculo se vuelve ruidoso y el consumo sube por encima de 7,5 litros a los 100 km. Este coche simplemente no es un gran rutero para largas distancias, sino un trabajador urbano muy apañado.
Este propulsor es uno de los mejores motores del mercado para instalar GLP. Existen versiones de fábrica "EasyPower", pero también la instalación posterior de un equipo de gas secuencial funciona sin ningún problema. Los asientos de válvulas son lo suficientemente duros como para soportar la mayor temperatura de combustión del gas. Lo único importante es cambiar las bujías regularmente cada 30.000 km, ya que el gas exige una chispa más fuerte.
En cuanto a la "repro" o "Stage 1", en resumen: no pierdas tiempo ni dinero. Con modificaciones de software en un motor atmosférico de esta cilindrada ganarás como máximo 3 a 5 CV, algo absolutamente imperceptible en la conducción. Si quieres un coche más rápido, compra la versión con motor 1.4 o el 0.9 TwinAir turbo.
El motor suele ir asociado a una caja de cambios manual de cinco velocidades clásica. Esta caja es fiable, pero con el tiempo los cables del selector pueden volverse duros, lo que dificulta el engranaje de las marchas. Los sincronizadores son bastante resistentes, pero el "rascado" al meter la marcha atrás es algo habitual (consejo: espere 2 segundos después de pisar el embrague antes de engranar la marcha atrás). El aceite de la caja manual debería cambiarse a los 60.000 km.
Dado que el motor no tiene volante bimasa, el coste de sustituir el kit de embrague (plato de presión, disco y collarín) es muy bajo y entra en la categoría de: no es caro (depende del mercado).
Si va a comprar un Fiat 500 o un Panda con la denominación "Automatic" o "Dualogic", tenga mucho cuidado. No se trata de una caja automática clásica, sino de un cambio manual robotizado. Sobre una caja manual convencional va montado un robot hidráulico (actuador) que pisa el embrague y cambia de marcha por usted. Las averías más frecuentes incluyen fallo de la bomba hidráulica, fugas de aceite del robot y fallo del acumulador de presión. Reparar este sistema entra en la categoría de: caro a muy caro (depende del mercado). Si el automático da tirones al iniciar la marcha o pierde marchas durante la conducción, evite esa unidad.
Cuando examine un coche de segunda mano con motor 169A4000, el procedimiento de revisión es sencillo pero importante:
El motor 1.2 FIRE (169A4000) es la elección adecuada para quienes buscan un coche racional, barato y resistente para el día a día en ciudad. Lo que le falta en velocidad y prestaciones en autopista, lo compensa con creces con la ausencia de facturas por averías caras. Si recorre muchos kilómetros en entorno urbano, la instalación de un buen equipo de gas lo convertirá en uno de los vehículos más económicos que puede conducir actualmente. La recomendación de compra es absolutamente "SÍ", siempre que elija una unidad con cambio manual.
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