Cuando hablamos del motor con código 350A1000, en realidad nos referimos a la evolución de la famosa familia F.I.R.E. (Fully Integrated Robotised Engine) de Fiat. Este propulsor de 1,4 litros con 8 válvulas y 77 caballos de potencia lleva décadas siendo la columna vertebral de la motorización de coches urbanos y de trabajo. Se ha montado en una amplia gama de vehículos, desde utilitarios como el Fiat Punto (Grande, Evo), Lancia Ypsilon y Fiat Idea, hasta vehículos de trabajo y berlinas como el Fiat Doblo, Qubo, Albea y Linea.
Lo que hace que este motor sea tan importante en el mercado de segunda mano es su brutal sencillez. En una época en la que los motores se han vuelto excesivamente complejos, el 350A1000 ofrece una mecánica que cualquier mecánico competente puede reparar en un garaje, con unos costes mínimos. Teniendo en cuenta que a menudo se ofrecía con instalaciones de fábrica para metano (Natural Power) o gas licuado (Easypower / GPL), es una de las opciones más rentables para conductores que recorren muchos kilómetros con un presupuesto limitado.
| Parámetro | Dato |
|---|---|
| Código de motor | 350A1000 |
| Cilindrada | 1368 cc |
| Potencia | 57 kW (77 CV) |
| Par máximo | 113 Nm |
| Tipo de combustible | Gasolina (disponibles versiones GLP y GNC) |
| Alimentación | Motor atmosférico (sin turbo) |
| Tipo de inyección | Multipunto (MPI) |
| Sistema de distribución | SOHC, 8 válvulas, correa dentada |
Este propulsor utiliza una clásica correa de distribución para transmitir el movimiento al árbol de levas. Su arquitectura es tan simple que el mantenimiento resulta muy económico. La revisión completa de distribución (sustitución de correa, tensor, rodillos y bomba de agua) según las especificaciones de fábrica se realiza entre los 90.000 y 120.000 kilómetros, pero los mecánicos experimentados recomiendan acortar este intervalo a unos 80.000 km o 5 años para ir totalmente sobre seguro.
En cuanto a la lubricación, este motor lleva apenas 2,6 a 2,8 litros de aceite. La graduación recomendada suele ser 5W-40 (como la Selenia K de fábrica). ¿Consume aceite? Sí, pero dentro de límites razonables. En los motores F.I.R.E. es completamente normal un consumo de alrededor de 0,1 a 0,2 litros cada 1.000 km, sobre todo si se conduce a altas revoluciones por carretera. Es importante comprobar la varilla con frecuencia, ya que el pequeño volumen del cárter implica que cualquier falta de aceite puede ser peligrosa para el cigüeñal.
Mecánicamente el motor es casi indestructible, pero los periféricos pueden resultar molestos. El fallo más conocido es la fuga de aceite en la junta de la tapa de válvulas. Esto ocurre porque con el tiempo la junta de goma se endurece por el calor. El síntoma es suciedad aceitosa en el bloque del motor, y a menudo el aceite llega a los pozos de las bujías, lo que puede provocar tirones en marcha. La reparación entra en la categoría de muy barata (depende del mercado).
Otro fallo conocido es la rotura de la carcasa del alternador. Debido a su desafortunada posición cerca de la rueda delantera y a la exposición a la humedad y al calor, el alternador suele fallar, perder carga o incluso romperse físicamente. Asimismo, las bobinas y los cables de encendido pueden fallar por humedad o envejecimiento, lo que se manifiesta en un funcionamiento del motor a tres cilindros y en el encendido del testigo "Check Engine". Las bujías en este gasolina deben sustituirse cada 30.000 a 40.000 kilómetros, especialmente si el coche lleva instalado un sistema de gas.
Para los conductores que huyen de las reparaciones caras, el 350A1000 es el santo grial. Este motor no lleva volante bimasa, sino un volante fijo clásico que prácticamente nunca se cambia. El sistema de inyección es el viejo y conocido Multipoint (MPI). Los inyectores de gasolina son muy robustos, rara vez fallan y, cuando se ensucian (normalmente tras mucho tiempo circulando exclusivamente a gas), se pueden limpiar fácil y económicamente en un baño de ultrasonidos.
Dado que se trata de un gasolina atmosférico de la vieja escuela, no tiene turbo, ni filtro de partículas (DPF), ni una válvula EGR complicada y delicada, ni utiliza AdBlue. Por lo tanto, no existe el riesgo de quedarse tirado por un filtro de partículas obstruido ni de tener que pagar costosas reparaciones de un turbocompresor. Todo se reduce a la clásica mecánica aire–combustible–chispa.
El consumo y la dinámica de conducción dependen directamente de la carrocería en la que esté montado el motor. Con 77 CV y tan solo 113 Nm de par, disponibles en torno a las 3.000 rpm, no se pueden esperar aceleraciones deportivas.
En ciudad, el consumo real se sitúa entre 7,5 y 9,0 l/100 km. En coches ligeros como el Fiat Punto o el Lancia Ypsilon, el motor resulta bastante ágil para el uso urbano, sale bien desde parado en los semáforos y facilita las maniobras. Sin embargo, si compra este motor en un Fiat Doblo, Linea o Qubo, prepárese porque es extremadamente “perezoso”. El peso de la carrocería y la aerodinámica de “nevera” (en el caso del Doblo) obligan a llevar el motor constantemente alto de vueltas para poder seguir mínimamente el tráfico, lo que incrementa notablemente el consumo.
En autopista el motor muestra claramente sus limitaciones. Las cajas de cambios tienen desarrollos muy cortos. A una velocidad de crucero de 130 km/h, el cigüeñal gira a unas 3.800 a 4.200 rpm (según la caja). La consecuencia es un aumento notable del ruido en el habitáculo y del consumo, que supera los 8 l/100 km. Este motor se encuentra más a gusto en carreteras secundarias a velocidades de entre 80 y 100 km/h.
Si hay un motor ideal para la instalación de un sistema de gas secuencial (GLP), es este 1.4 8V. La propia marca lo montó masivamente en las versiones "Natural Power" (metano/GNC) y "Easypower/GPL" (gas). La culata y las válvulas son lo suficientemente resistentes como para soportar las mayores temperaturas de combustión del gas sin necesidad de sistemas adicionales de lubricación (los llamados dosificadores de aditivo). Si instala un sistema de gas a posteriori, la inversión se amortiza muy rápido y la pérdida de potencia es casi imperceptible.
En cuanto a la reprogramación (modificación Stage 1), mejor olvídese. Al ser un motor atmosférico, modificando los mapas de inyección apenas se pueden ganar 3 a 5 CV, algo totalmente imperceptible en la conducción. Cualquier dinero invertido en reprogramar este motor está, literalmente, tirado a la basura.
Al motor 350A1000 normalmente se le acopla una caja de cambios manual de cinco velocidades (en algunos modelos más nuevos y pesados también de seis), y como opción en el Punto e Idea se ofrecía la caja robotizada Dualogic.
Las cajas manuales son en general fiables, pero a partir de los 150.000 km empiezan a mostrar signos de desgaste. El problema más habitual es la avería del sincronizador de segunda marcha (se manifiesta con un “rascado” al pasar rápidamente de primera a segunda) y el zumbido de los rodamientos del eje primario dentro de la caja. La sustitución del kit de embrague (plato de presión, disco y cojinete de empuje) entra en la categoría de no muy caro (depende del mercado), ya que no hay volante bimasa. El mantenimiento de la caja incluye el cambio del aceite de la transmisión cada 60.000 km, algo que muchos conductores pasan por alto y que provoca dificultades al cambiar de marcha en invierno.
Esta caja es en realidad una caja manual clásica a la que se le ha acoplado un robot electrohidráulico (actuador) que acciona el embrague y cambia de marcha por usted. Las experiencias son mayoritariamente negativas. Las averías más frecuentes incluyen fugas de aceite en el circuito hidráulico del actuador, fallo de la “bomba” (acumulador de presión) o avería del sensor de posición del selector. Las reparaciones del sistema Dualogic son complejas, pocos mecánicos saben repararlo y los recambios entran en la categoría de caro (depende del mercado). Si va a comprar un coche de segunda mano con este motor, la recomendación clara es optar por la caja manual.
Antes de pagar por un coche de segunda mano con el motor 1.4 8V, preste atención a lo siguiente:
¿Para quién está pensado este motor?
El motor 350A1000 es una opción fantástica para conductores noveles, servicios de reparto urbano y familias con un presupuesto limitado para mantenimiento. En un Fiat Punto o Lancia Ypsilon es una de las elecciones más racionales del mercado de segunda mano. Por otro lado, si viaja con frecuencia por autopista en trayectos largos, o piensa cargar un Fiat Doblo hasta el límite de su capacidad, este motor le decepcionará por su falta de brío y su ruido. En ese caso, una mejor elección sería alguno de los diésel MultiJet.
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