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Código del motor · Ford

Duratorq / HCPA, P9PA, R3PA

1.8L En línea
Actualizado ·
Diésel Turbocompresor, Intercooler En línea 4-Cilindro SOHC
90cv
Potencia máxima
240Nm
Par máximo
1753cc
Despl.
4cil
En línea
8vSOHC
Distribución
01

Resumen

Motor
1753 cm³
Aspiración
Turbocompresor, Intercooler
Combustible
Diésel
Sistema de inyección de combustible
Diésel Commonrail
Potencia máxima
90 cv @ 4000 rpm
Par máximo
240 Nm @ 1750 rpm
Cilindros
4
Válvulas
8, 2 por cilindro
Posición de los cilindros
En línea
Distribución
SOHC
Capacidad de aceite
5.6 l
Refrigerante
7 l
Sistemas
Filtro de partículas (DPF)
Artículo · lectura larga

Ford Duratorq / HCPA, P9PA, R3PA — reseña del motor

Ford 1.8 TDCi (90 CV) Duratorq: Experiencias, problemas, consumo y consejos para comprar de segunda mano

En resumen (TL;DR)

  • Viejo bloque de motor "de hierro" casi indestructible: Parte baja muy robusta que soporta cientos de miles de kilómetros sin problemas.
  • Atención al sistema de distribución: Las versiones posteriores a 2007 tienen una correa inferior encapsulada bañada en aceite (wet belt) en lugar de cadena. El cambio irregular provoca rotura y avería grave del motor.
  • Sin volante bimasa (en la mayoría de los casos): La versión de 90 CV en el Transit Connect suele llevar volante motor rígido, lo que reduce drásticamente los costes de mantenimiento.
  • Sistema de inyección: Sensible al gasóleo de mala calidad; los inyectores Delphi son propensos al desgaste con kilometrajes elevados.
  • Válvula EGR y DPF: La conducción urbana de “para‑arranca” satura rápidamente la EGR, mientras que el DPF (en modelos posteriores a 2009) exige regeneraciones periódicas en carretera abierta. No lleva sistema AdBlue.
  • Practicidad antes que velocidad: El motor de 90 CV no es un corredor, sobre todo con la furgoneta cargada, y en autopista es ruidoso por el cambio de 5 marchas y la pobre aerodinámica de la carrocería.

Contenido

Introducción: Diésel de la vieja escuela con mono de trabajo

El motor 1.8 TDCi de la familia “Lynx” de Ford es uno de los diésel más antiguos y resistentes que ha fabricado la marca. La versión de 66 kW (90 CV) con códigos HCPA, P9PA, R3PA se montó sobre todo en el vehículo comercial ligero Ford Transit Connect I (incluyendo los restylings de 2006 y 2009). Construido sobre un viejo bloque “de hierro” (fundición de hierro), este motor no sufre problemas de refrigeración ni deformaciones como algunos propulsores de aluminio más modernos. Aunque tecnológicamente superado en refinamiento y ruido, para autónomos, repartidores y flotas en toda Europa ha demostrado ser una mula de carga fiable. Sin embargo, la adaptación a normas Euro más recientes y ciertas decisiones de ingeniería le han traído algunos puntos débiles específicos a los que todo propietario debe prestar atención.

Especificaciones técnicas

Cilindrada 1753 cc
Potencia 66 kW (90 CV)
Par motor 240 Nm
Códigos de motor HCPA, P9PA, R3PA
Tipo de combustible e inyección Diésel / Common Rail (TDCi)
Alimentación Turboalimentador con intercooler

Fiabilidad y mantenimiento

Sistema de distribución: ¿cadena o correa?

Este es el punto en el que muchos propietarios “tropiezan”. El Ford 1.8 TDCi tiene un sistema de distribución doble. La parte superior (árbol de levas) siempre se mueve mediante una correa dentada. Sin embargo, la conexión entre el cigüeñal y la bomba de alta presión en las versiones más antiguas se resolvía con una robusta cadena. El problema llega alrededor de 2007/2008, cuando Ford, en busca de un funcionamiento más silencioso y menos emisiones, sustituyó esa cadena por la llamada correa encapsulada bañada en aceite (wet belt). Por el envejecimiento del material y los cambios de aceite poco frecuentes, esta correa inferior puede desintegrarse, obstruir la malla de la bomba de aceite o partirse, lo que provoca una avería total del motor (válvulas dobladas y cigüeñal dañado). Por eso se recomienda que, si tu motor lleva wet belt, se haga sí o sí el cambio completo de toda la distribución (correa dentada superior + cassette inferior).

Intervalos de servicio y aceite de motor

El kit de distribución según la especificación de fábrica se cambia a los 150.000 km, pero cualquier mecánico con experiencia te dirá que bajes ese límite a 100.000 km o como máximo cada 5 a 7 años, precisamente por la degradación de la correa encapsulada en aceite. El precio del cambio de distribución va de moderadamente caro a caro, principalmente por la mano de obra y la herramienta específica necesaria para sustituir el “wet belt” (depende del mercado).

Este motor lleva alrededor de 5,6 litros de aceite. La marca recomienda estrictamente la graduación 5W-30 (Ford WSS-M2C913-C o un estándar más reciente). En cuanto al consumo de aceite, un 1.8 TDCi en buen estado no gasta mucho. Se considera normal una pérdida de unos 0,3 a 0,5 litros entre dos cambios de aceite menores (que deberían hacerse cada unos 10.000 y como máximo 15.000 km). Si el motor se bebe un litro de aceite cada pocos miles de kilómetros, normalmente el problema está en el turbo desgastado o en los segmentos de los pistones.

Inyectores y sistema de inyección

Este modelo suele montar sistema de inyección common rail Delphi. En la práctica, los inyectores se comportan correctamente y, con buen combustible, pueden aguantar sin grandes problemas de 200.000 a 250.000 km. Aun así, son sensibles a la presencia de agua y suciedad en el gasóleo. Los síntomas de inyectores en mal estado incluyen un ralentí áspero y “a martillazos”, dificultad al arrancar en frío por la mañana y nubes de humo negro al pisar el acelerador. La reparación de inyectores hoy en día es algo rutinario y el coste es moderado (depende del mercado).

Piezas específicas y costes

¿Volante bimasa o rígido?

Buenas noticias para los compradores de un Transit Connect de 90 CV. Para que el vehículo fuera más fiable y barato de mantener, Ford montó en la mayoría de estas furgonetas de trabajo un volante motor rígido (convencional). Sin embargo, como el Transit se vendía en todo el mundo en un millón de variantes de equipamiento y carga (L1H1, L2H2, Crew Van), existe una pequeña posibilidad de que algunas versiones específicas lleven volante bimasa. Los datos varían, y la única información 100 % fiable la obtendrás comprobando el número de bastidor (VIN) en el programa oficial. Si llevas volante rígido, solo se cambia el kit de embrague (plato de presión, disco y cojinete de empuje), lo cual no es caro en absoluto (depende del mercado).

Turbo, EGR y filtro DPF

El turbo de la versión de 90 CV es bastante sencillo (normalmente sin geometría variable o con un sistema de control más simple). Su vida útil acompaña la del motor y, con cambios de aceite regulares, supera los 300.000 km. El primer síntoma de fallo es un silbido bajo carga y pérdida de potencia acompañada de humo.

La válvula EGR da bastante más guerra. Dado que estas furgonetas suelen circular en modo de reparto urbano (para‑arranca), la EGR se llena de hollín rápidamente. Entonces el motor pierde fuerza a bajas revoluciones, da tirones y echa humo.

En cuanto al filtro de partículas DPF, no estaba presente en las versiones más antiguas (restyling 2006). Sin embargo, los modelos posteriores a 2009 (a menudo indicados como DPF en la ficha técnica, para cumplir con las normas Euro 4 y Euro 5) sí lo montan. Si el vehículo no sale a carretera abierta, donde a velocidad constante puede alcanzar unos 600 °C para regenerarse, el DPF se obstruirá, elevando el nivel de aceite en el cárter (por el gasóleo que se filtra). Detalle importante: Este motor es de una generación anterior y no lleva sistema AdBlue (catalizador SCR), lo que evita a los propietarios averías en bombas y calentadores del AdBlue.

Consumo y prestaciones

En ciudad y con carga

El motor entrega sus 240 Nm de par máximo bastante pronto, lo que le da buen empuje al salir desde parado. Sin embargo, el Transit Connect, sobre todo en la versión larga y alta (L2H2), pesa en vacío más de 1.400 kg. Cuando lo cargas con herramientas o mercancía, los 90 CV se quedan cortos. El motor no es extremadamente perezoso, pero los adelantamientos en carreteras secundarias requieren buena planificación. El consumo real en ciudad se sitúa entre 7,5 y 8,5 l/100 km, según la carga y el estilo de conducción. No es el diésel más económico del mundo, pero el consumo es estable.

Comportamiento en autopista

En autopista se notan los años de diseño. Por la forma cuadrada de la furgoneta (gran resistencia al aire) y los desarrollos cortos del cambio manual de 5 marchas, a 130 km/h el motor gira en torno a 2.800 a 3.000 rpm. En el habitáculo el ruido se vuelve muy alto y el consumo sube de golpe por encima de 8 l/100 km. Su zona cómoda de “crucero” es una velocidad de 100 a 110 km/h.

Opciones adicionales y modificaciones

Como se trata de un bloque 1.8 TDCi que en otros Ford (Focus, Mondeo) entregaba 115 CV, este motor es un excelente candidato para una reprogramación Stage 1. Con una optimización de software, la potencia puede subir de forma segura hasta unos 110 a 115 CV, mientras que el par se eleva hasta cerca de 290 Nm. Esto facilita enormemente la conducción con carga y, si se conduce con cabeza, no compromete el turbo ni el sistema de inyección. El volante rígido (si está montado) también soporta sin problemas este extra de par.

Cambio y transmisión

Con este motor, el Transit Connect montaba exclusivamente un cambio manual de 5 marchas MTX75. El cambio automático no fue una opción para esta versión comercial en Europa.

El MTX75 es, dicho en lenguaje de taller, un “tanque” de caja de cambios. Es extremadamente robusto y fiable. Los problemas más habituales (y prácticamente los únicos) se refieren al selector de marchas (con el tiempo los cables se estiran o se agarrotan por la humedad desde abajo, de modo que la palanca se vuelve dura) y a los retenes de los palieres, por donde puede perder algo de aceite. El cambio de aceite de la caja (75W-90) oficialmente no está previsto por Ford (el llamado concepto “de por vida”), pero cualquier mecánico te dirá que lo drenes y sustituyas cada 100.000 a 120.000 km. El proceso requiere apenas 2 litros de aceite y alarga notablemente la vida del cambio y mejora el tacto en frío.

Compra de segunda mano y conclusión

¿Qué revisar exactamente antes de comprar?

  • Arranque en frío: Arranca el motor completamente frío. Escucha si suena a traqueteo desde la zona de la bomba/cigüeñal (señal de correa encapsulada en mal estado) y observa el escape. Cualquier humo azulado indica segmentos o turbo gastados, mientras que humo negro al acelerar apunta claramente a problemas con los inyectores o la válvula EGR.
  • Historial de servicio de la distribución: Si el vendedor no tiene una prueba clara y factura de cuándo se cambió el “wet belt”, calcula ese gasto (que no es pequeño) directamente en el precio del vehículo y haz el cambio en cuanto lo pongas a tu nombre.
  • Tendencia a desviarse en marcha: Como son vehículos comerciales que han subido bordillos y cargado peso, revisa sí o sí el tren delantero y los silentblocks traseros.
  • Diagnóstico electrónico: Lee los parámetros de los inyectores y comprueba el nivel de saturación del DPF en porcentaje (si lo lleva).

Conclusión

El Ford 1.8 TDCi (90 CV) Duratorq es un pedazo de la vieja escuela de ingeniería “de hierro” que poco a poco se va retirando de las carreteras. ¿A quién va dirigido este motor? Es ideal para autónomos, pequeños empresarios y personas que necesitan un vehículo sencillo para transportar carga principalmente en rutas cortas y locales, donde la ausencia de 6ª marcha y el ruido no son factores decisivos. Si compras una unidad a la que se le haya cambiado la correa encapsulada en aceite con regularidad y que no haya sido “reventada” cargando una tonelada de placas de yeso, te servirá con una fidelidad ejemplar. Gracias a la ausencia del complejo sistema AdBlue y, en la mayoría de los casos, de un delicado volante bimasa, el mantenimiento de este currante no debería llevarte a la ruina.

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