Cuando Ford en 2018 hizo un lavado de cara (facelift) a su gama de furgonetas comerciales y de pasajeros – sobre todo a los modelos Tourneo Connect y Transit Connect – el veterano 1.5 TDCi dejó paso a un motor completamente nuevo. Se trata del propulsor 1.5 EcoBlue con código Z2GA. Este motor aporta una arquitectura más moderna con el objetivo de cumplir las estrictas normas medioambientales, manteniendo al mismo tiempo un bajo consumo de combustible. Aunque el nombre “EcoBlue” remite a un escape más limpio y a una alta eficiencia, también implica ciertas soluciones técnicas, como la correa de distribución sumergida en aceite, que exigen al propietario un alto nivel de responsabilidad en el mantenimiento.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1498 cc |
| Potencia | 74 kW (100 CV) |
| Par motor | 240 Nm |
| Código de motor | Z2GA |
| Tipo de combustible e inyección | Diésel, inyección directa Common Rail |
| Aspiración | Turbo de geometría variable, intercooler |
La respuesta a la pregunta más frecuente en los talleres es clara: este motor no lleva cadena, sino una correa de distribución que trabaja bañada en aceite del motor (sistema wet belt). Esta solución reduce la fricción y el ruido de funcionamiento, pero representa el mayor posible problema. La avería más habitual en los motores 1.5 EcoBlue es el desgranamiento o degradación de esta correa. Las micro partículas de goma se desprenden de la correa, se depositan en el cárter y terminan obstruyendo la malla de la bomba de aceite. El síntoma que el conductor puede notar es el encendido del testigo de presión de aceite. Si en ese momento no se apaga inmediatamente el motor, se produce una avería catastrófica del cigüeñal y los cojinetes. Por ello, aunque el fabricante suele indicar intervalos optimistas, la práctica demuestra que la distribución debe hacerse como máximo cada 100.000 km o cada 5 años.
En el cárter de este motor caben unos 4,3 litros de aceite. La graduación y la especificación son cruciales: se debe utilizar exclusivamente aceite con especificación Ford WSS-M2C950-A (habitualmente 0W-30). Cualquier experimento con otros aceites acelera de forma segura la degradación de la correa de distribución. El cambio de aceite debe hacerse cada 10.000 a 15.000 km como máximo; olvídese de los intervalos “LongLife” de 30.000 km. En cuanto al consumo de aceite entre servicios, el motor Z2GA en general está bien sellado; un consumo de unos 0,2 a 0,5 litros cada 10.000 km se considera completamente normal. Si consume más, el problema suele estar en el turbo o en los segmentos de los pistones.
El sistema de inyección es un Common Rail avanzado. Los inyectores son muy precisos, pero también sensibles a la mala calidad del combustible y a la suciedad. Su vida útil media supera los 200.000 km, siempre que se cambie el filtro de combustible en cada servicio menor. Los síntomas de inyectores desgastados incluyen un ralentí más áspero, aumento del humo negro al acelerar con fuerza y dificultades de arranque en frío. La reparación de los inyectores piezoeléctricos modernos no siempre es posible o resulta cara (depende del mercado).
Ford no ha escatimado en la reducción de vibraciones, por lo que los modelos con este motor (especialmente en las pesadas carrocerías Tourneo) llevan volante bimasa. Su vida útil ronda entre 150.000 y 200.000 km, y los síntomas de desgaste son vibraciones en el pedal de embrague, ruidos metálicos al apagar el motor y tirones al iniciar la marcha. El cambio del kit de embrague y volante bimasa se considera una reparación muy cara (depende del mercado).
El motor cuenta con un solo turbocompresor de geometría variable (VGT). Es muy fiable si se cambia el aceite a tiempo, y su vida útil suele coincidir con la del propio motor (a menudo supera los 250.000 km sin necesidad de reparación). Un silbido excesivo del turbo o una caída drástica de potencia acompañada de humo denso son indicadores de que el turbo está al final de su vida útil.
Para cumplir las estrictas normas Euro 6, el Z2GA está equipado con toda una “refinería” en el escape. La válvula EGR y el DPF (filtro de partículas) son de serie. Si la furgoneta o el monovolumen se utiliza exclusivamente en atascos urbanos (conducción de parar y arrancar), la EGR se ensucia rápidamente con hollín y el DPF no tiene oportunidad de realizar regeneraciones pasivas. Esto provoca que el testigo de “Check Engine” se encienda con frecuencia.
Además, este motor dispone de sistema AdBlue (catalizador SCR). El sistema inyecta un líquido (urea) en el escape, pero es bastante problemático en los meses de invierno, cuando la urea puede cristalizar. Las averías más comunes incluyen el fallo de la bomba en el depósito de AdBlue o la obstrucción del inyector de AdBlue. Estas reparaciones pueden ser muy costosas (depende del mercado). La prevención consiste en utilizar un AdBlue de buena calidad y emplear de vez en cuando aditivos anticristalización.
El Z2GA es un propulsor extremadamente ahorrador. El consumo real en ciudad se sitúa entre 6,5 y 7,5 l/100 km, dependiendo del peso del vehículo (furgón vacío vs. Grand Tourneo de pasajeros con 7 plazas). En carreteras secundarias, el consumo baja fácilmente a 4,5–5,5 l/100 km.
Con sus 100 CV y 240 Nm de par, el motor es perfectamente adecuado para el Transit Connect corto (furgón L1) destinado al reparto urbano. Sin embargo, si eliges este motor en la versión larga Grand Tourneo Connect L2 y piensas viajar con 7 pasajeros y equipaje, el motor se muestra bastante “perezoso”. En esas situaciones, la falta de par se nota en las subidas y en los adelantamientos, lo que obliga a reducir con frecuencia a una marcha inferior.
En autopista, a 130 km/h, el motor suele girar a unas 2400 a 2600 rpm (según vaya asociado a la caja manual de 6 velocidades o a la automática de 8). A estas velocidades, el habitáculo está razonablemente bien insonorizado, pero el consumo sube a unos 6,5–7 l/100 km debido a la forma cuadrada de la carrocería, que ofrece mucha resistencia al aire.
Dado que este motor es estructuralmente idéntico a la versión más potente de 120 CV que Ford también ofrece en estos modelos, el Z2GA es especialmente apto para una reprogramación (Stage 1 remap). Liberando su potencial mediante software, la potencia puede aumentarse con total seguridad de 100 CV a unos 125–130 CV, mientras que el par sube hasta unos impresionantes 300 Nm. Esta modificación cambia drásticamente el carácter del vehículo, soluciona el problema de la “pereza” con carrocerías pesadas y facilita los adelantamientos, sin comprometer la vida útil del turbo y los inyectores siempre que se haga un uso racional de la potencia.
Con el 1.5 EcoBlue Z2GA se ofrecieron dos tipos de cajas de cambio:
Comprar un Ford de segunda mano con motor 1.5 EcoBlue exige cabeza fría y una revisión detallada. Es imprescindible prestar atención a lo siguiente:
El Ford 1.5 EcoBlue Z2GA de 100 CV es una excelente opción para pequeños autónomos, familias y empresas de mensajería para las que la economía de uso es prioritaria. Es ideal para zonas llanas, autopista y cargas moderadas. No obstante, el comprador debe ser consciente técnicamente: no se trata del antiguo diésel “indestructible” al que se le podía echar cualquier aceite y conducirlo hasta que reventara. Este motor exige meticulosidad, un cuidado regular de la correa de distribución en aceite y atención al sistema AdBlue. Si encuentras una unidad con un historial de mantenimiento claro y la vas a destinar a cargas moderadas, te recompensará con un consumo excelente y un funcionamiento fiable durante cientos de miles de kilómetros.
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