Cuando se menciona el motor G4FC de la familia Gamma, hablamos de uno de los propulsores más extendidos e importantes para los gigantes surcoreanos Hyundai y Kia. Este atmosférico de gasolina de 1.6 litros se montó en una enorme cantidad de modelos a finales de los 2000 y principios de los 2010, incluyendo Hyundai i20, i30, así como Kia Cee'd, Pro Cee'd y Soul. Su importancia radica en que aportó una fiabilidad sobresaliente y simplicidad al segmento de los compactos, convirtiéndose en la elección ideal para conductores que quieren evitar las costosas reparaciones típicas de los diésel modernos.
| Parámetro | Datos |
|---|---|
| Cilindrada | 1591 cc |
| Potencia | 93 kW (126 CV) a 6300 rpm |
| Par máximo | 151 Nm a 4200 rpm |
| Código de motor | G4FC (familia Gamma) |
| Tipo de inyección | MPI (Multi-Point Injection) - Inyección indirecta |
| Turbo/Atmo | Motor atmosférico (Naturally aspirated engine) |
| Tipo de combustible | Gasolina (Petrol) |
El motor G4FC está diseñado con cadena de distribución en lugar de la clásica correa dentada. En teoría, la cadena debería durar lo mismo que el motor, pero la práctica ha demostrado otra cosa. La cadena tiende a estirarse y los tensores pueden debilitarse.
Este propulsor es considerado muy resistente, pero tiene algunos “fallitos” conocidos:
La revisión grande, en el sentido clásico, se hace solo cuando es necesario, ya que la distribución va por cadena. Sin embargo, en la práctica se recomienda planificar el cambio de cadena, tensores y patines en un intervalo de 150.000 a 200.000 km. El precio del kit de cadena y la mano de obra no es elevado (depende del mercado).
En este motor caben unos 3,3 litros de aceite de motor. Se recomienda el uso de aceite sintético de grado 5W-30 o 5W-40, según las condiciones climáticas, con especificaciones API SM/ILSAC GF-4. Es obligatorio cambiar el aceite cada máximo 10.000 a 15.000 km.
Un G4FC en buen estado no debería consumir demasiado aceite. Se considera normal que consuma alrededor de 0,1 a 0,2 litros cada 1.000 km debido al régimen elevado de giro. Sin embargo, si el motor consume más de 0,5 litros entre cambios de aceite, es una señal clara de retenes de válvula endurecidos o aros de pistón desgastados, a menudo como consecuencia del polvo procedente del catalizador mencionado anteriormente.
Como clásico motor de gasolina, el G4FC requiere un cambio regular de bujías. Las bujías de níquel estándar deben cambiarse cada 40.000 km, mientras que las de iridio (si se instalan) pueden cambiarse cada 60.000 a 80.000 km.
Este es el apartado donde el 1.6 G4FC más ahorra dinero al propietario, ya que carece de la mayoría de las piezas caras que asustan a los conductores de coches modernos.
El motor 1.6 Gamma no es un campeón de la economía. En conducción urbana (atascos, para y arranca), el consumo real se sitúa entre 8,5 y 10 l/100 km, dependiendo de lo “pesado” que sea el pie derecho y del modelo (el Hyundai i30 familiar / Kia Cee'd SW consumirá más que el más ligero i20).
No se puede decir que sea perezoso, ya que 126 CV es una potencia bastante decente. Sin embargo, al ser atmosférico, desarrolla su par máximo de 151 Nm recién a 4200 rpm. Esto significa que un conductor acostumbrado a los turbo diésel puede notar falta de empuje a bajas revoluciones. Para que el coche responda bien al adelantar, es necesario reducir una marcha y hacer girar el cigüeñal por encima de 3500 rpm.
En autopista, a 130 km/h, el comportamiento depende de la caja de cambios. En los modelos con caja manual de 5 velocidades (montada hasta el restyling), el motor gira a unas 3800 - 4000 rpm, lo que aumenta el ruido en el habitáculo y el consumo. Con la caja de 6 velocidades (modelos más nuevos) el régimen es algo menor (unos 3400 rpm), el crucero es más agradable y el ruido notablemente inferior.
Este motor acepta muy bien los sistemas de GLP porque tiene una inyección MPI sencilla. Sin embargo, hay una gran TRAMPA: el motor no tiene taqués hidráulicos y las válvulas (y sus asientos) son de materiales algo más blandos. La alta temperatura de combustión del gas puede destruirlos rápidamente (se enciende la luz de “Check Engine”, el coche pierde compresión). Por eso es OBLIGATORIA la instalación de un sistema de lubricación de válvulas (el llamado “engrasador por goteo”) y la comprobación estricta de la holgura de válvulas cada 40.000 a 50.000 km. Si se respeta esto, la conducción a gas es impecable.
Respuesta corta: Tirar el dinero. Dado que el motor es atmosférico, modificando los mapas de inyección se pueden ganar como mucho 5 a 8 CV, algo totalmente imperceptible en la conducción. La reprogramación solo tiene sentido en motores turbo.
Se montaron cajas de cambio manuales de 5 y 6 velocidades, así como la antigua y fiable caja automática de 4 velocidades con convertidor de par.
Al comprar un coche de segunda mano con motor 1.6 G4FC, es obligatorio hacer lo siguiente:
El G4FC es ideal para personas que quieren un medio de transporte sin estrés. No es un motor para correr ni para remolcar caravanas pesadas. Es una “mula” fiable que servirá sin problemas a una familia media, soportará los atascos urbanos y, con un mantenimiento regular y revisiones puntuales de la cadena, recorrerá cientos de miles de kilómetros sin problemas. Si aceptas un consumo algo más elevado y reducir a una marcha inferior en las subidas de vez en cuando, este 1.6 de gasolina es una de las mejores compras de segunda mano de su categoría.
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