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M 270.910

M 270.910 Motor

Actualizado:
Motor
1595 cm3
Aspiración
Turbocompresor, Intercooler
Combustible
Gasolina
Fuel injection system
Inyección directa
Potencia máxima
156 cv @ 5300 rpm
Par máximo
250 Nm
Cilindros
4
Válvulas
16, 4 por cilindro
Posición de los cilindros
En línea
Distribución
DOHC
Capacidad de aceite
5.8 l
Refrigerante
7 l
Sistemas
Sistema Start & Stop

# Vehículos propulsados por este motor

Motor M 270.910 (1.6 Turbo 156 CV) – Experiencias, problemas, consumo y consejos para la compra de usados

Lo más importante en breve (TL;DR)

  • Prestaciones y elasticidad: Gracias al turbocompresor y a los 250 Nm de par disponibles ya a bajas revoluciones, el motor es muy vivo y en absoluto “perezoso” para las carrocerías en las que se monta.
  • Distribución: El motor utiliza cadena de distribución, que en general es fiable, pero en unidades descuidadas puede llegar a estirarse y causar problemas con los variadores de fase.
  • Averías más frecuentes: Fallo del termostato, acumulación de carbonilla en las válvulas de admisión debido a la inyección directa y problemas ocasionales con la válvula PCV.
  • Mantenimiento: Requiere cambios de aceite de alta calidad de forma muy regular cada 10.000 a 15.000 km. No tolera intervalos de servicio “long-life”.
  • GLP (Gas licuado de petróleo): Debido al sistema de inyección directa de alta presión, la instalación de GLP no es rentable y es técnicamente complicada. No se recomienda.
  • Caja 7G-DCT: El cambio automático ofrece un confort excelente, pero es absolutamente crítico cambiarle el aceite cada 60.000 km. Las averías de la mecatrónica son muy costosas (depende del mercado).

Contenido

Introducción

El motor con denominación interna M 270.910 representa la respuesta de Mercedes a la creciente necesidad de motores de gasolina turbo eficientes pero potentes, destinados a vehículos con tracción delantera (y tracción 4MATIC opcional). Se montaba en la llamada plataforma MFA (Clase A W176, Clase B W246, CLA C117/X117 y GLA X156), así como en el modelo hermano Infiniti Q30. Con una cilindrada de casi 1,6 litros y una potencia de 156 caballos, este motor representa el “punto medio ideal”: ofrece una dinámica claramente mejor que la versión de 122 CV, manteniendo unos costes razonables de matriculación y uso diario. Para el conductor medio, es un motor que sobre el papel ofrece todo lo necesario, pero como cualquier propulsor moderno, trae consigo ciertas particularidades técnicas que todo mecánico y comprador potencial debe conocer.

Especificaciones técnicas

Característica Dato
Cilindrada 1595 cc
Potencia 115 kW (156 CV)
Par motor 250 Nm (a 1250 - 4000 rpm)
Código de motor M 270.910
Tipo de inyección Inyección directa (CGI - Stratified Charge)
Sobrealimentación Turbocompresor con intercooler

Fiabilidad y mantenimiento

Distribución y “gran servicio”

Este propulsor utiliza cadena de distribución para sincronizar el cigüeñal y los árboles de levas. La marca no establece un intervalo clásico de “gran servicio” a un kilometraje fijo, sino que la cadena se cambia según su estado. En la práctica, la cadena es bastante resistente y supera sin problemas los 150.000 a 200.000 km. Sin embargo, si el aceite no se ha cambiado con regularidad, puede producirse un estiramiento de la cadena y daños en los patines. El conductor lo notará como un traqueteo característico o un tintineo metálico en el primer arranque de la mañana, hasta que el motor alcance la presión de aceite. La correa auxiliar (correa PK), rodillos y tensores se cambian de forma preventiva alrededor de los 100.000 km.

Averías más frecuentes y síntomas

Uno de los fallos más conocidos de este motor es el termostato eléctrico. Cuando falla, se queda en posición abierta. Los síntomas son evidentes: la aguja de temperatura del refrigerante en el cuadro apenas alcanza la temperatura de servicio (90 °C) o baja al circular por carretera. Es necesario sustituirlo, ya que un motor frío consume más combustible y desgasta los componentes más rápido.

Otro posible problema son los variadores de fase (sensores/imanes de los árboles de levas). Si el motor empieza a funcionar de forma irregular, enciende la luz de Check Engine o se oye un golpeteo en la culata, es la primera señal. Además, al tratarse de un motor de inyección directa, con el tiempo se acumula carbonilla (coke) en las válvulas de admisión. Los síntomas son pérdida de potencia, ligeras vibraciones al ralentí y aumento del consumo.

Aceite de motor y bujías

En el motor caben aproximadamente 5,8 litros de aceite. Se recomienda aceite sintético de grado 5W-30 o 5W-40 que cumpla la norma Mercedes MB 229.5. Aunque el fabricante permite intervalos de servicio de hasta 25.000 km, los mecánicos experimentados le dirán que eso reduce drásticamente la vida útil de la cadena y del turbo. El aceite debe cambiarse cada 10.000 a 15.000 km. En cuanto al consumo de aceite, el M 270 no es conocido por “beber aceite”. Un consumo de 0,3 a 0,5 litros entre dos servicios es algo totalmente normal debido a la evaporación y al trabajo del turbo. Si consume más de un litro cada 10.000 km, el problema puede estar en la válvula PCV (separador de vapores de aceite) o en los segmentos de los pistones.

Dado que se trata de un gasolina turbo con una inyección extremadamente precisa, las bujías deben cambiarse cada 60.000 a 75.000 km. Si se supera este intervalo, se corre el riesgo de que fallen las bobinas de encendido por la resistencia excesiva de una bujía desgastada.

Componentes específicos y costes

Sistema de inyección y emisiones

El motor M 270.910 utiliza un sistema de inyección directa de combustible (CGI) a presión muy alta, con inyectores piezoeléctricos. Los inyectores son en general duraderos, pero extremadamente sensibles a la mala calidad del combustible o a la suciedad en el sistema. Si empiezan a “chorrear” combustible en lugar de pulverizarlo en una fina niebla, el motor funcionará de forma tosca y el exceso de gasolina puede eliminar la película de aceite de los cilindros y destruir el motor. La sustitución de los inyectores es muy cara (depende del mercado).

Al tratarse de un motor de gasolina, no lleva filtro de partículas DPF ni sistema AdBlue, lo que de entrada lo hace más barato de mantener que un diésel (por ejemplo, el OM 651). Tampoco tiene una válvula EGR clásica que se ensucie constantemente como en los diésel, sino que utiliza un sistema de recirculación interna y una válvula PCV para la ventilación del cárter (que ocasionalmente puede agrietarse y provocar toma de “aire falso”).

Turbocompresor

El propulsor está equipado con un turbocompresor IHI de dimensiones relativamente pequeñas (para una respuesta rápida). La vida útil del turbo depende en gran medida del estilo de conducción y de la regularidad del mantenimiento menor. Con un mantenimiento normal, el turbo supera sin problemas los 200.000 km. Si el conductor apaga el motor inmediatamente después de una conducción agresiva (antes de que el turbo se enfríe) o descuida los cambios de aceite, pueden desgastarse los cojinetes del turbo. Los síntomas son un silbido bajo carga y un humo azulado más intenso en el escape debido a la combustión de aceite.

Consumo y prestaciones

No se deje engañar por la cilindrada de 1,6 litros: este motor es sorprendentemente enérgico. Con 250 Nm disponibles desde solo 1250 rpm, se comporta casi como un diésel al iniciar la marcha, sin el clásico “lag” del turbo. Para el peso de vehículos como la Clase A, Clase B o CLA, este motor en absoluto es perezoso. También se las arregla sin problemas con el algo más pesado GLA.

El consumo real es muy sensible a la presión sobre el pedal del acelerador. En tráfico puramente urbano (atascos de parar y arrancar), el consumo se sitúa entre 8,5 y 10 l/100 km. En carreteras convencionales, con una conducción fluida, puede bajar a unos impresionantes 5,5 a 6,5 l/100 km.

En autopista, a una velocidad de 130 km/h, el coche rueda muy relajado. Si va asociado a la caja automática 7G-DCT, en séptima marcha las revoluciones se mantienen en unos muy agradables 2300 a 2500 rpm (según el diámetro de las ruedas y el modelo concreto), lo que garantiza un bajo nivel de ruido en el habitáculo y un consumo de unos 7 l/100 km.

Opciones adicionales y modificaciones

Instalación de GLP

Claro y directo: La instalación de GLP no compensa y no se recomienda para este motor. El sistema de inyección directa requiere equipos de gas específicos y muy caros, que además tienen que seguir inyectando cierta cantidad de gasolina para refrigerar los inyectores originales dentro de los cilindros. La inversión es excesivamente alta (depende del mercado) y solo se amortiza tras un kilometraje enorme, con un alto riesgo de problemas posteriores en el funcionamiento del motor.

Reprogramación (Chiptuning)

Dado que este motor es estructuralmente muy robusto, es un excelente candidato para una optimización por software. Una reprogramación estándar Stage 1 puede aumentar con seguridad la potencia de 156 CV a unos 185 a 195 CV, mientras que el par motor sube por encima de los 300 Nm. Siempre que el coche esté en buen estado técnico (cadena en buenas condiciones, turbo y bujías correctos), esta modificación no acorta drásticamente la vida útil del propulsor y convierte al coche en una máquina muy seria tanto en ciudad como en carretera.

Caja de cambios (manual y 7G-DCT)

El motor M 270.910 se combinó con una caja de cambios manual de 6 velocidades o, con mucha más frecuencia, con el cambio automático 7G-DCT de doble embrague.

Caja de cambios manual

Las cajas de cambio manuales son mecánicamente muy robustas y rara vez se averían. El mantenimiento regular solo exige cambiar el aceite de la caja aproximadamente cada 100.000 km. Sin embargo, los modelos con cambio manual llevan volante bimasa, cuya vida útil depende exclusivamente del estilo de conducción. Los síntomas de un volante bimasa desgastado son tirones al iniciar la marcha, fuertes vibraciones al ralentí y golpes al apagar el motor. El kit de embrague con volante bimasa y bombín hidráulico es bastante caro (depende del mercado).

Automático 7G-DCT

El cambio automático ofrece un confort excepcional y cambios rápidos, pero tiene sus exigencias. Las averías más frecuentes se refieren a tirones al pasar de primera a segunda, especialmente cuando el aceite está frío, lo que puede indicar desgaste del conjunto de embragues en la propia caja o problemas con el bloque hidráulico (mecatrónica). A diferencia de algunos automáticos clásicos, la reparación de un sistema de doble embrague es muy costosa (depende del mercado). El punto más importante para la longevidad de esta caja es el cambio de aceite y filtro cada 60.000 kilómetros o 5 años, ¡sin concesiones!

Compra de usados y conclusión

¿Qué debe comprobarse obligatoriamente antes de comprar?

Al comprar un coche de segunda mano con motor M 270.910, fíese del arranque en frío del motor. Deje el coche aparcado toda la noche y esté presente cuando se arranque completamente frío. Escuche con atención si en la zona del cigüeñal y de la cadena se oye un traqueteo metálico durante los primeros 2-3 segundos: es una señal clara de que se avecina un cambio del sistema de distribución. Asimismo, escuche el funcionamiento del motor al ralentí cuando esté caliente; debe ser suave, sin que la aguja del cuentarrevoluciones “salte”. Pida al vendedor el historial de los mantenimientos menores y, aún más importante, una prueba de que el aceite de la caja 7G-DCT se ha cambiado a tiempo.

Es obligatoria una revisión con un equipo de diagnosis profesional para Mercedes (por ejemplo, Xentry/Star Diagnosis) para comprobar la presión de inyección, el estado de las posiciones teóricas y reales de los árboles de levas (para detectar una cadena estirada antes de que se rompa o salte) y posibles errores en el termostato.

Conclusión final

El motor M 270.910 de 156 CV es una opción excelente para los compradores que buscan una propulsión refinada y silenciosa, pero a la vez ágil, en el segmento compacto premium. Ofrece un equilibrio fantástico entre prestaciones y consumo en carretera. Está destinado a conductores dispuestos a mantener el vehículo con recambios de calidad y que no recorren unos 40.000 km al año (para ellos, un diésel sigue siendo mejor opción). Con una compra cuidadosa de una unidad con historial de mantenimiento conocido, este propulsor no le dejará tirado, y cada kilómetro al volante será un auténtico placer.

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