Cuando Mercedes-Benz pasó a la nueva plataforma MFA (plataforma de tracción delantera para la clase compacta), necesitaba un motor moderno, ligero y potente de montaje transversal. El resultado fue la generación de motores M 270. La versión M 270.920 representa la cúspide de la gama estándar (antes de los modelos AMG), extrayendo 211 CV de un bloque de dos litros.
Este propulsor se puede encontrar bajo el capó de toda la gama: desde el Clase A (W176), Clase B (W246), pasando por los atractivos CLA y GLA, hasta los Infiniti Q30 y QX30, surgidos de la colaboración entre Daimler y la alianza Renault-Nissan. Gracias al elevado par de 350 Nm disponible a muy bajas revoluciones, este motor en conducción recuerda a un diésel moderno, pero con el rango de revoluciones y el sonido de un gasolina puro.
| Parámetro | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1991 cc |
| Potencia | 155 kW (211 CV) |
| Par motor | 350 Nm |
| Códigos de motor | M 270.920 |
| Tipo de inyección | Inyección directa (CGI) |
| Admisión | Turboalimentador (intercooler) |
Este motor utiliza cadena de distribución. A nivel de diseño, la cadena está pensada para durar lo mismo que el motor, por lo que no existe el típico "cambio de distribución" a un kilometraje fijo como en los motores con correa dentada. Sin embargo, en la práctica, la cadena y sus tensores pueden mostrar signos de estiramiento entre los 150.000 y 200.000 km. El cambio del kit de cadena es una medida preventiva si la diagnosis o el oído apuntan a un problema.
Aunque el M 270 es en general un motor fiable, presenta algunos "fallos de juventud":
En el motor caben aproximadamente 5,6 a 5,8 litros de aceite (según la variante exacta del cárter y el radiador de aceite). Se recomienda aceite totalmente sintético de graduación 5W-30 o 5W-40 que cumpla la norma Mercedes MB 229.5. En cuanto al consumo de aceite, es totalmente normal que el motor consuma alrededor de 0,2 a 0,5 litros cada 1000 km con una conducción más agresiva o en autopista. Aun así, un motor en buen estado, con un uso normal, no debería requerir un rellenado significativo entre servicios (que deberían hacerse como máximo cada 15.000 km).
Dado que se trata de un gasolina turbo de alta presión, las bujías se cambian cada 60.000 km. Ignorar este intervalo puede provocar fallos en las bobinas de encendido.
El sistema de inyección directa es robusto, pero sensible a la mala calidad del combustible. Los inyectores rara vez fallan por sí solos, pero pueden obstruirse si no se cambia el filtro de combustible o se reposta gasolina de dudosa procedencia. La sustitución de los inyectores es cara (Depende del mercado).
El motor cuenta con un único turboalimentador asistido por intercooler. La vida útil del turbo es excelente y supera sin problemas los 200.000 km, siempre que el motor se haya mantenido con aceite de calidad y no se apague inmediatamente después de una conducción exigente (hay que dejarlo unos segundos al ralentí para que el turbo se enfríe). En modelos con alto kilometraje puede aparecer un zumbido en la válvula "wastegate", lo que provoca una caída de la presión de soplado.
Dado que el M 270 es un motor de gasolina puro, no lleva filtro DPF ni sistema AdBlue. Por ello no tendrá problemas con regeneraciones frecuentes ni obstrucción del escape en conducción urbana, lo que supone una enorme ventaja frente a las alternativas diésel (como el OM651). El motor dispone de un sistema EGR de recirculación de gases de escape, que puede contribuir a la mencionada carbonización de las válvulas de admisión, pero rara vez falla por completo.
Con 211 CV bajo el capó, no se puede esperar el consumo de un pequeño utilitario urbano. En condiciones reales, la conducción en ciudad con tráfico denso dará como resultado un consumo de entre 9,5 y 11,5 l/100 km. Si tiene un modelo más pesado (como un GLA o un Clase B con tracción 4MATIC), cuente con el valor más alto.
En autopista la situación cambia drásticamente. La caja de 7 marchas permite que el motor, a 130 km/h, "cruce" a tan solo 2200 a 2400 rpm. En estas condiciones, el consumo baja a unos muy aceptables 6,5 a 7,5 l/100 km.
¿Es un motor "perezoso"? En absoluto. Con 350 Nm de par disponibles ya desde unas increíbles 1.200 rpm, la sensación al volante es fantástica. En modelos ligeros como el Clase A (A 250), este motor ofrece aceleraciones de hot-hatch (de 0 a 100 km/h en menos de 7 segundos). En vehículos más pesados (Infiniti QX30, GLA 4MATIC), la carrocería se mueve con total soltura y los adelantamientos son seguros y rápidos.
La instalación de un sistema de gas convencional en este motor no se recomienda en absoluto. El M 270 utiliza un avanzado sistema de inyección directa de gasolina a alta presión. Para que el GLP funcione correctamente, es necesario instalar sistemas muy específicos y caros (inyección directa de gas licuado o sistemas que sigan consumiendo gasolina para refrigerar los inyectores). La inversión en un sistema así es muy cara (Depende del mercado) y el periodo de amortización es demasiado largo. Compre este coche solo si piensa repostar gasolina.
Este motor es extremadamente "agradecido" para aumentar la potencia por software (chiptuning). Con una simple reprogramación "Stage 1", la potencia se eleva de forma muy fácil y segura hasta los 250 - 260 CV, y el par motor supera los 400 Nm. El turbo y el bloque soportan esto sin problema, pero si lleva cambio automático (DCT), también es necesario adaptar el software de la caja para que soporte el par adicional sin que patinen los embragues.
Este motor se encuentra muy raramente con caja de cambios manual de 6 velocidades. La más habitual en el mercado es la automática 7G-DCT (7 marchas, doble embrague). Esta caja automática es rápida, cómoda y eficiente, pero tiene varias normas de mantenimiento importantes.
Problemas más frecuentes del cambio 7G-DCT: Los tirones al iniciar la marcha o al cambiar de 1ª a 2ª suelen indicar un embrague desgastado, aceite sucio o problemas con la mecatrónica (las válvulas que dirigen la presión del aceite). Para que la caja tenga una larga vida útil, el aceite y el filtro de la caja deben cambiarse estrictamente cada 60.000 km o 5 años.
Sí, ambos tipos de cambio cuentan con volante bimasa. En las escasas unidades con cambio manual, la sustitución del kit de embrague y del volante bimasa es un gasto esperable alrededor de los 200.000 km y esta intervención es cara (Depende del mercado). En el 7G-DCT automático, la caja utiliza un módulo de doble embrague bañado en aceite ("embrague húmedo") precedido igualmente por un volante bimasa amortiguado. El cambio del kit de embragues en una caja DCT es muy caro (Depende del mercado), pero con un mantenimiento correcto del aceite, estos sistemas superan sin problemas kilometrajes muy elevados.
Cuando mire un coche de segunda mano con motor M 270.920, insista absolutamente en lo siguiente:
El motor M 270.920 de 211 CV es una excelente elección para conductores que buscan sensación premium, una gran reserva de potencia y prestaciones de alto nivel sin los elevados costes de matriculación asociados a mayores cilindradas. Es ideal para quienes combinan a diario ciudad y carretera. Libre de los problemas típicos de los diésel modernos (DPF y AdBlue), este motor ofrece tranquilidad a quienes realizan trayectos cortos. No obstante, su longevidad depende de un mantenimiento regular y de calidad: si se saltan los servicios de la caja de cambios o se ignoran ruidos extraños bajo el capó, las reparaciones vaciarán el bolsillo rápidamente.
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