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Código del motor · Mercedes-Benz

M 276.823

3.5L Motor en V
Actualizado ·
Gasolina BiTurbo, Intercooler Motor en V 6-Cilindro DOHC
333cv
Potencia máxima
480Nm
Par máximo
3498cc
Despl.
6cil
Motor en V
24vDOHC
Distribución
01

Resumen

Motor
3498 cm³
Aspiración
BiTurbo, Intercooler
Combustible
Gasolina
Sistema de inyección de combustible
Inyección directa
Potencia máxima
333 cv
Par máximo
480 Nm
Cilindros
6
Válvulas
24, 4 por cilindro
Posición de los cilindros
Motor en V
Distribución
DOHC
Capacidad de aceite
6.5 l
Refrigerante
12 l
Sistemas
Sistema Start & Stop
Artículo · lectura larga

Mercedes-Benz M 276.823 — reseña del motor

Mercedes M 276.823 (333 CV) - Experiencias, problemas, consumo y compra de segunda mano

  • Potente y fiable V6 BiTurbo de gasolina, pero exige un historial de mantenimiento impecable.
  • Utiliza cadena de distribución que en las series posteriores fue mejorada, pero que aun así requiere revisión en arranque en frío.
  • La inyección directa de combustible (CGI) ofrece prestaciones de primera, pero trae consigo el problema de acumulación de carbonilla en las válvulas de admisión.
  • Se monta exclusivamente con cajas de cambios automáticas (7G y 9G-Tronic); no existen cajas manuales para esta motorización.
  • El sistema no es adecuado para instalar GLP, pero es una base excelente para una reprogramación electrónica (Stage 1).
  • El mantenimiento es costoso, con especial énfasis en el cambio periódico del aceite de la caja de cambios y de las bujías debido al sistema BiTurbo.

Contenido

Introducción: Sobre el motor M 276.823

El M 276 de Mercedes en configuración BiTurbo es uno de los mejores V6 de gasolina de nueva generación. La versión concreta con código 276.823 entrega 333 CV (245 kW) y unos contundentes 480 Nm de par motor. Está concebido como sustituto de los antiguos V8 atmosféricos, ofreciendo prestaciones similares con un consumo más bajo y menores emisiones.

Se encuentra con más frecuencia en los modelos de la Clase C (W205, C205, S205, A205) con la denominación C 400, así como en la Clase E (W213, C238, A238) bajo el nombre E 400, a menudo combinado con la tracción total 4MATIC. Por su refinamiento, elasticidad y potencia, este motor es la elección de conductores que buscan prestaciones serias, pero no quieren afrontar los costes extremos de mantenimiento de los modelos AMG puros (V8). Sin embargo, la complejidad del sistema BiTurbo y de la inyección directa exige conocer bien sus puntos débiles antes de decidirse por la compra de una unidad de segunda mano.

Especificaciones técnicas

Parámetro Dato
Cilindrada del motor 3498 cc (3,5 L)*
Potencia 245 kW (333 CV)
Par motor 480 Nm
Código de motor M 276.823
Tipo de inyección Inyección directa (CGI)
Sobrealimentación BiTurbo (dos turbocompresores) con intercooler

*Nota: Dependiendo del año exacto de fabricación y del mercado específico, Mercedes también utilizó variantes 3.0L del motor M276 bajo las denominaciones C400 y E400, pero la arquitectura del bloque V6, la caja de cambios y los sistemas auxiliares es idéntica.

Fiabilidad y mantenimiento

¿Este motor lleva correa de distribución o cadena?

Este motor utiliza cadena de distribución, y además un sistema bastante complejo con varias cadenas. En las primeras versiones del M 276 existían problemas con los tensores hidráulicos de la cadena, por los que el aceite se escurría al cárter tras apagar el motor. En el siguiente arranque (en frío), la cadena traqueteaba durante unos segundos hasta que se generaba presión de aceite. Afortunadamente, en los modelos W205 y W213 (a partir de 2014), Mercedes montó de fábrica válvulas antirretorno de aceite en las culatas, con lo que este problema quedó prácticamente resuelto. Aun así, la cadena no es eterna. Su alargamiento depende del estilo de conducción y de la regularidad en los cambios de aceite.

¿Cuáles son las averías más frecuentes en este motor?

Aunque se considera un motor muy fiable, sus características tecnológicas implican ciertos puntos débiles:

  • Bomba de alta presión de combustible (HPFP): Al tratarse de inyección directa, la bomba del depósito envía el combustible a la bomba de alta presión en el motor, que con el tiempo puede perder eficacia. Síntomas: Arranques largos, falta de potencia a fondo, o encendido del testigo "Check Engine". La sustitución es cara (depende del mercado).
  • Acumulación de carbonilla en las válvulas de admisión (carbon buildup): El combustible se inyecta directamente en el cilindro, sin pasar por las válvulas de admisión, por lo que estas no se "limpian" con los aditivos del propio combustible. Con el tiempo se acumulan importantes depósitos de carbonilla procedentes de los vapores de aceite del sistema PCV. Síntomas: Ralentí inestable (tirones), pérdida de potencia y aumento de consumo. La solución es la limpieza mecánica (a menudo mediante granallado con cáscara de nuez).
  • Sondas NOx y sondas lambda: Debido a las estrictas normas de emisiones, el motor lleva sensores de gases de escape muy sensibles. Un combustible de mala calidad provoca su fallo con rapidez.
  • Fugas de aceite en las tapas frontales de la distribución: La pasta selladora se degrada con el tiempo, pudiendo aparecer restos de aceite en la parte frontal del motor.

¿Cada cuántos kilómetros se hace el “gran servicio”?

Aquí no existe el clásico “gran servicio” con cambio de correa de distribución. Sin embargo, se recomienda cambiar la correa auxiliar (estriada), rodillos, tensores y la bomba de agua aproximadamente cada 100.000 a 120.000 km. En cuanto a la cadena de distribución, su estado se controla mediante diagnosis (parámetros de los ángulos de los árboles de levas) y “a oído”. Si empieza a sonar al arrancar, hay que sustituir todo el sistema de distribución (cadenas, patines, tensores, piñones), lo que supone un gasto importante, de entre 1500 y 3000 EUR (según mercado).

Aceite: cantidad y viscosidad

En el motor entran alrededor de 6,5 a 7,0 litros de aceite, según la configuración exacta del cárter. Se recomienda utilizar obligatoriamente aceite totalmente sintético que cumpla la norma de Mercedes MB 229.5. Las viscosidades más habituales son 5W-30 o 5W-40. El intervalo de cambio nunca debería ser el que marca la fábrica (a menudo hasta 25.000 km); en condiciones reales de uso, el aceite debe cambiarse como máximo cada 10.000 a 12.000 km para preservar los turbocompresores y la cadena de distribución.

¿Consume aceite entre servicios?

Los motores con dos turbocompresores y altas prestaciones consumen de forma natural cierta cantidad de aceite, especialmente con una conducción más agresiva a altas revoluciones. Un consumo de 0,5 a 1 litro cada 5.000 km se considera totalmente normal y aceptable. Si el motor consume mucho más (por ejemplo, un litro cada 1.000 km), la causa suele estar en una válvula PCV (separador de vapores de aceite) desgastada, juntas dañadas en los turbos o aros de pistón agarrotados por falta de mantenimiento.

¿Cada cuántos kilómetros se cambian las bujías?

La combinación de inyección directa y sistema BiTurbo genera temperaturas extremas en la cámara de combustión. El fabricante establece el cambio de bujías, y la práctica ha confirmado que debe hacerse cada 60.000 km (o incluso antes si el motor está modificado/reprogramado). Retrasar el cambio puede provocar sobrecarga y fallo de las bobinas (montadas directamente sobre las bujías).

Componentes específicos (costes)

¿Qué tipo de sistema de inyección lleva y son problemáticos los inyectores?

El motor utiliza inyectores piezoeléctricos muy sofisticados que trabajan a presiones extremadamente altas. Son excelentes para las prestaciones, pero muy sensibles a la mala calidad del combustible. Su vida útil suele superar los 150.000 km. Síntomas de fallo: Si un inyector se queda “abierto”, puede lavar la película de aceite de las paredes del cilindro, lo que lleva a daños catastróficos (rayado del cilindro), o bien se percibe un fuerte olor a gasolina sin quemar en el escape y al comprobar el nivel de aceite. La sustitución de inyectores es muy cara y normalmente se cambian en juego completo (depende del mercado).

Turbocompresores y su vida útil

El M 276.823 cuenta con dos turbocompresores IHI (BiTurbo). En general, han demostrado ser mecanismos muy duraderos siempre que el propietario haya cambiado el aceite con regularidad y no apague el motor inmediatamente después de una conducción agresiva (hay que esperar alrededor de un minuto para que el aceite refrigere los ejes de los turbos). Lo que suele aparecer con kilometrajes elevados es el traqueteo de los actuadores de la válvula “wastegate” (las compuertas que regulan la presión de los gases). Síntomas: Se oye un traqueteo metálico al bajar de revoluciones o se pierde presión de soplado y el coche anda menos. La reparación de los turbos no es barata, pero es un problema solucionable.

DPF, EGR y AdBlue en este motor

Dado que se trata de un motor de gasolina, este propulsor no lleva sistema AdBlue, ni tampoco un filtro DPF clásico como en los diésel. No obstante, las versiones más recientes de este motor (tras ciertos restylings, según el año de fabricación y la normativa Euro 6) pueden equipar OPF/GPF (filtro de partículas para gasolina). Este se obstruye con mucha menos frecuencia que un DPF diésel debido a las temperaturas más altas de los gases de escape en los motores de gasolina. Tampoco existe una válvula EGR mecánica clásica. El M276 utiliza un sistema de gestión variable de los árboles de levas para dejar parte de los gases de escape en el cilindro, simulando así la función EGR. Esto reduce el número de componentes susceptibles de avería.

Consumo y prestaciones

¿Cuál es el consumo real en ciudad?

No hay que hacerse ilusiones: un motor de 3,5 litros con dos turbos y una carrocería pesada (sobre todo con tracción 4MATIC) no puede ser económico en ciudad. En condiciones reales de conducción urbana (atascos, semáforos, tráfico denso), el consumo se sitúa entre 13 y 16 l/100 km. En invierno o con una conducción más agresiva, puede ser incluso superior.

¿Es un motor “perezoso” para el peso de la carrocería?

Al contrario, el motor es extremadamente ágil y rápido. Con unos contundentes 480 Nm de par disponibles ya desde bajas revoluciones (gracias al sistema BiTurbo), ofrece la elasticidad de un diésel con el rugido y la fuerza de un gasolina a altas vueltas. En la Clase C (C400) este motor convierte el coche en un auténtico misil, mientras que en la mucho más pesada y ancha Clase E (E400) mueve la masa de la carrocería sin el menor esfuerzo. Las aceleraciones de 0 a 100 km/h suelen rondar los 5 segundos.

Comportamiento en autopista y régimen a 130 km/h

Este es su entorno natural. En autopista es increíblemente refinado y silencioso, con una enorme reserva de potencia para los adelantamientos. A 130 km/h en novena marcha (9G-Tronic), el motor gira a unas bajísimas 1.700 a 1.900 rpm. El consumo en autopista es sorprendentemente bajo para un motor de este tamaño y se sitúa entre 7,5 y 9 l/100 km.

Opciones adicionales y modificaciones

¿Es adecuado para instalar GLP?

No, no es adecuado para instalar GLP. El motivo es la inyección directa de gasolina a alta presión. Los inyectores de gasolina se encuentran dentro del propio cilindro, por lo que al funcionar con gas no se refrigerarían con la gasolina, lo que provocaría su rápido sobrecalentamiento y fallo. Existen sistemas de GLP especializados con inyección líquida, pero son extremadamente caros (a menudo por encima de 2000 EUR), complejos de calibrar y, sencillamente, no compensan en un vehículo de este perfil.

¿Hasta dónde se puede reprogramar con seguridad (Stage 1)?

El M 276.823 es un sueño para los preparadores. De fábrica viene bastante limitado por software, de modo que se puede aumentar la potencia con total seguridad mediante reprogramación de la centralita (Stage 1 chiptuning). Sin ninguna modificación mecánica (con escape e intercooler de serie), la potencia suele subir de 333 CV hasta unos impresionantes 400 a 420 CV, con un par que supera los 550 Nm. Sin embargo, tras la reprogramación es imprescindible un mantenimiento mucho más estricto (cambios de aceite y bujías más frecuentes, revisión de los turbos y uso obligatorio de gasolina de alto octanaje de la máxima calidad).

Caja de cambios y transmisión

¿Qué cajas de cambios se montan y llevan volante bimasa?

Los modelos con denominación C400 y E400 (ya sean berlinas, familiares, coupés o cabrios) vienen exclusivamente con cajas de cambios automáticas. No existe variante con cambio manual. Los modelos más antiguos (normalmente antes del restyling) utilizan la fiable 7G-TRONIC PLUS (7 velocidades), mientras que los más modernos (W205 restyling, C238, W213) montan la avanzada 9G-TRONIC (9 velocidades). Estas cajas utilizan un convertidor de par hidrodinámico clásico (Vandler/Torque Converter), lo que significa que NO EXISTE un volante bimasa y un embrague convencionales que se desgasten y haya que sustituir como en los coches con caja manual.

Averías del cambio automático y mantenimiento

Ambas cajas son mecánicamente muy robustas si se utilizan correctamente. Los problemas más frecuentes incluyen:

  • Cambios de marcha bruscos (tirones): Suele ocurrir al pasar de 2ª a 3ª, o al reducir marchas durante la deceleración. La causa puede ser aceite viejo, una mala adaptación del software o un fallo en las válvulas de la “mechatronic” (bloque hidráulico dentro de la caja). La reparación de la mecatrónica es cara (depende del mercado).
  • Fugas de aceite en la zona del cárter de la caja: En las cajas 9G el cárter es de plástico y puede deformarse o agrietarse por efecto de la temperatura.

Intervalo de servicio: El fabricante y los especialistas coinciden: el aceite de la caja automática debe cambiarse cada 60.000 a 80.000 km. El procedimiento incluye el vaciado del aceite usado (o lavado con máquina) y el cambio del filtro de aceite. En estas cajas, el filtro va integrado en el propio cárter de plástico, por lo que en el servicio se sustituye el conjunto completo (lo que encarece el mantenimiento). Un servicio regular es la única forma de preservar la costosa mecatrónica y el convertidor de par.

Compra de segunda mano y conclusión

¿Qué hay que revisar exactamente antes de comprar?

Comprar un C400 o E400 con motor M 276.823 exige una revisión minuciosa:

  1. Arranque en frío: Acordar con el vendedor que el coche esté completamente frío. Abrir el capó, arrancar el motor y escuchar con atención. Si durante los primeros 2 a 5 segundos se oye un traqueteo metálico agudo (rascado), la cadena y los tensores están listos para cambiar.
  2. Diagnóstico (imprescindible diagnosis específica Mercedes Xentry/Star): Comprobar los valores de los inyectores (correcciones y presión), así como la presencia de errores de “misfire” (fallos de encendido), que indicarían bujías o bobinas gastadas, o depósitos de carbonilla en las válvulas.
  3. Prueba de la caja de cambios: En marcha, probar aceleraciones suaves y fuertes. La caja debe cambiar de forma totalmente imperceptible. Cualquier golpe o retardo al cambiar es señal de alarma y de posibles costes elevados.
  4. Revisión del historial: Insistir en pruebas de cambio de aceite de la caja a los ~60.000 km y de las bujías en el mismo intervalo.

Conclusión final: ¿A quién va dirigido?

El Mercedes M 276.823 en los modelos C400 y E400 4MATIC no es un motor para quien busque un coche barato de mantener o pretenda hacer un mantenimiento mínimo. Es un propulsor “high-performance” tecnológicamente muy avanzado que ofrece un enorme placer de conducción, aceleraciones impresionantes, un sonido fantástico de V6 y un confort sobresaliente en autopista.

Está destinado a conductores que son conscientes de que el lujo y la potencia tienen un precio, principalmente en forma de servicios más caros de la caja automática, cambios más frecuentes de bujías, componentes de inyección costosos y un mayor consumo urbano de gasolina. Si encuentra una unidad con libro de mantenimiento al día que no haya sido maltratada en frío, este motor le servirá durante cientos de miles de kilómetros, demostrando que los grandes V6 siguen siendo la cima de la ingeniería en la industria del automóvil.

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