Cuando Mercedes-Benz pasó de motores atmosféricos a turbo, el M 278.922 llegó como sustituto del legendario V8 atmosférico de 5,5 litros. Al reducir la cilindrada a 4,7 litros (4663 cc) y añadir dos turbocompresores (BiTurbo), los ingenieros crearon una auténtica bestia. Este motor se montaba en los pesos pesados de la Clase E (W212, S212 familiar, C207 coupé, A207 cabrio) y en los lujosos cruceros de la Clase CLS (C218 coupé, X218 Shooting Brake).
Tanto si va asociado a la tracción trasera como al famoso sistema 4MATIC, este V8 convierte cualquier chasis en una máquina seria para devorar kilómetros. Las variantes anteriores a 2014 (pre-restyling) utilizaban en su mayoría el cambio 7G-Tronic Plus, mientras que con los modelos restyling se introdujo el mucho más rápido y eficiente 9G-Tronic. Debido a su mecánica compleja y a la enorme potencia, no es un motor que tolere ahorrar en mantenimiento.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 4663 cc (4,7 L) |
| Potencia | 300 kW (408 CV) |
| Par motor | 600 Nm (desde regímenes muy bajos) |
| Código de motor | M 278.922 |
| Tipo de inyección | Inyección directa (CGI - inyectores piezoeléctricos) |
| Tipo de sobrealimentación | BiTurbo con intercooler por agua |
Como cabe esperar de un auténtico V8 de Mercedes, el motor lleva cadena de distribución y no correa dentada. Sin embargo, la fiabilidad de la distribución es uno de los puntos débiles de las primeras series. Las averías más frecuentes están relacionadas con los tensores de la cadena y los variadores de fase de los árboles de levas. Debido a una mala presión de aceite en el arranque en frío, la cadena puede golpear. El primer síntoma que nota el conductor es un sonido metálico, agudo, de traqueteo durante los primeros segundos al arrancar por la mañana.
No existe un “gran servicio” clásico en un intervalo fijado, porque la cadena está diseñada para durar mucho, pero en la práctica se revisa sobre los 150.000 km a 200.000 km. Si se oye traqueteo, se cambia el kit completo de cadena, tensores y variadores, lo que resulta muy caro (depende del mercado), ya que hay que sacar el motor o desmontar seriamente todo el frontal.
En este motor entran entre 8 y 8,5 litros de aceite. Se recomienda respetar estrictamente la especificación Mercedes MB 229.5, con gradación 5W-40 u 0W-40. Dado que los turbocompresores son sensibles, haga el cambio de aceite exclusivamente cada 10.000 km, nunca a los 25.000 km que indica el fabricante.
¿Consume aceite? Sí. Se considera normal que este V8 consuma entre 0,5 y 0,8 litros cada 1.000 km, especialmente con una conducción agresiva. No obstante, si el consumo aumenta bruscamente, puede ser señal de segmentos en mal estado, fugas de aceite en los turbos o, en el peor de los casos, desgaste de las paredes de los cilindros (más sobre esto en la sección de averías).
Como el M278 es un gasolina con inyección directa de alta presión, la temperatura de trabajo en la cámara es enorme. Las bujías se cambian cada 60.000 km o cada 4 años. Los síntomas de bujías desgastadas incluyen pequeños tirones al acelerar y “misfire” (fallos de encendido) en el diagnóstico. Ignorar el cambio de bujías acaba dañando directamente las bobinas, que también son muy caras.
El M278 utiliza un revestimiento especial Silitec en las paredes de los cilindros para reducir la fricción. Debido a un combustible de mala calidad, inyectores sucios o cambios de aceite demasiado espaciados, este revestimiento puede desprenderse. Los síntomas son un aumento notable del consumo de aceite, golpeteos del motor al ralentí y humo azulado por el escape. La reparación implica encamisar el bloque motor, lo que es extremadamente, muy caro (depende del mercado).
El sistema de inyección utiliza inyectores piezoeléctricos y una bomba de alta presión. Los inyectores son sensibles y con el tiempo pueden empezar a “chorrear” combustible. Si el inyector no pulveriza bien, el combustible lava la película de aceite de la pared del cilindro, lo que lleva directamente al daño del bloque mencionado antes. La sustitución de inyectores es muy cara. Debido a la inyección directa, las válvulas no se limpian con el propio combustible, por lo que se produce una acumulación de carbonilla en las válvulas de admisión (carbon buildup), que exige una limpieza con cáscara de nuez (walnut blasting) cada 100.000 km aproximadamente.
El motor cuenta con dos turbocompresores (BiTurbo). Su vida útil es excelente siempre que el aceite se cambie con regularidad y que se deje enfriar el motor unos minutos al ralentí después de una conducción agresiva (antes de apagarlo). Pueden superar sin problema los 200.000 km. No obstante, los conductos de entrada y salida de aceite y refrigerante que rodean los turbos y la “V” del motor son de plástico/goma y, con el tiempo, debido a la alta temperatura (más de 100 °C) se agrietan, provocando fugas de refrigerante.
Al ser un gasolina puro, no lleva filtro de partículas DPF ni sistema AdBlue, así que se libra de los típicos problemas de los diésel. Sin embargo, la función EGR se realiza mediante un solapamiento controlado de las fases de los árboles de levas, y el motor cuenta con un sistema complejo de ventilación del cárter (válvula PCV), cuya membrana tiende a romperse, causando un silbido en el motor y un ralentí inestable.
El consumo real en ciudad para este propulsor va de 14 a 18 litros a los 100 km. En tráfico denso de parar y arrancar (sobre todo en los modelos 4MATIC), la cifra sube fácilmente. En cualquier caso, no es un motor pensado para serpentear a diario entre atascos.
¿Es un motor perezoso para carrocerías pesadas? En absoluto. Con 600 Nm disponibles ya desde 1.600 rpm, los 408 CV lanzan tanto a la Clase E como al voluminoso CLS Shooting Brake sin esfuerzo alguno. Las aceleraciones son brutales y lineales. La sensación al volante es como si le arrastrara una locomotora.
En autopista, este motor está en su hábitat natural. A una velocidad de crucero de 130 km/h:
En carretera abierta el consumo desciende a unos muy aceptables 9 a 10 l/100 km, lo cual es impresionante para un V8 de esta potencia.
¿Es apto para GLP? No. Dado que el M278 tiene inyección directa piezoeléctrica y paredes de cilindro delicadas, la instalación de un sistema secuencial clásico de GLP es imposible y muy perjudicial. Existen sistemas avanzados de inyección líquida de gas, pero son carísimos (depende del mercado) y su fiabilidad a largo plazo en este motor es dudosa. Si va a comprar un M278, prevea un presupuesto para gasolina de 98 octanos o superior.
Este motor es una bestia capada de fábrica. Es prácticamente la base sobre la que se desarrolló el motor M157 (AMG 63). Una modificación Stage 1 lo eleva con una facilidad increíble. Sin cambios en el hardware, se puede reprogramar de forma segura hasta unos 500 a 520 CV y unos impresionantes 750 a 800 Nm de par. Internamente el motor soporta muy bien esta potencia, pero antes de reprogramar hay que asegurarse de que el sistema de turbos, las bujías y el cambio estén en perfecto estado.
No existieron cajas de cambio manuales para este modelo. Según el año, hay dos opciones:
Para aclarar un mito: Este motor NO tiene un volante bimasa clásico (como en los manuales y los DCT). Al ser un automático convencional, utiliza un convertidor de par hidrodinámico (coloquialmente llamado “wandler”). Si nota que el coche vibra con poco gas a velocidades de 60–80 km/h, el convertidor necesita una reparación. La reparación es de coste medio a alto (depende del mercado).
En las cajas 7G-Tronic, una avería frecuente es la del módulo electrónico/placa del cambio (mecatrónica). Los síntomas son que la caja se queda atascada en una sola marcha (modo emergencia) y un golpe brusco al pasar de P a D o R. En los modelos 4MATIC hay que prestar atención adicional al reductor (transfer case), cuya cadena puede estirarse si se utilizan neumáticos de distintas medidas.
Para una larga vida útil, el aceite del 7G-Tronic debe cambiarse cada 60.000 km. Para el 9G-Tronic, la marca indica 120.000 km, pero cualquier técnico con experiencia le dirá que lo reduzca a 80.000 km por seguridad. El servicio debe incluir necesariamente el lavado del sistema, cambio de filtro, juntas y aceite.
Comprar un Mercedes con motor M278 (ya sea en una Clase E o un CLS) es una decisión seria. No se trata solo de poder permitirse el coche al principio, sino de contar con un “fondo de reserva” importante para su mantenimiento.
El Mercedes-Benz M278 V8 BiTurbo es una obra de ingeniería fantástica que ofrece prestaciones brutales, un sonido increíble y un disfrute máximo en carretera abierta, siendo bastante más civilizado para el día a día que las versiones AMG más radicales. Sin embargo, no es para personas con presupuesto limitado. Si le proporciona un mantenimiento preventivo riguroso, aceite premium cada 10.000 km y combustible de calidad, le recompensará con miles de kilómetros de conducción cómoda pero extremadamente rápida. Para los amantes de los auténticos “V8 sleepers”, es uno de los mejores ases que ha fabricado Mercedes.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.