El motor con código OM 651 es probablemente uno de los propulsores más importantes en la historia moderna de Mercedes-Benz, diseñado para sustituir al legendario OM646. La variante OM 651.911 (que se esconde tras las denominaciones 250 CDI o 250 BlueTEC) representa la iteración más potente de este diésel de cuatro cilindros al inicio de su producción, entregando unos contundentes 150 kW (204 CV) y nada menos que 500 Nm de par. Se montó principalmente en la Clase C (W204, C204, S204) y en la Clase E (Coupé C207 y Cabriolet A207). Este motor ofrece una experiencia de conducción que puso seriamente en aprietos a los diésel V6 más grandes, pero también conlleva un nivel de complejidad técnica que exige un propietario cuidadoso y financieramente preparado.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Nombre y código del motor | OM 651.911 |
| Cilindrada | 2143 cc |
| Potencia | 150 kW (204 CV) |
| Par máximo | 500 Nm |
| Tipo de combustible | Diésel |
| Tipo de inyección | Common Rail Direct Injection (CDI) |
| Sistema de admisión | BiTurbo (dos turbocompresores secuenciales) + intercooler |
Cuando se habla de la fiabilidad del motor OM651, las opiniones están divididas. En esencia, el bloque motor, el cigüeñal y el conjunto pistón-biela son extremadamente duraderos y superan sin problemas cientos de miles de kilómetros. Sin embargo, es la periferia del motor la que suele dar problemas.
Este motor utiliza cadena de distribución y no correa dentada. Sin embargo, los ingenieros de Mercedes tomaron la controvertida decisión de colocar el sistema de distribución en la parte trasera del motor, justo al lado de la caja de cambios (por motivos de protección de peatones en caso de impacto y para poder bajar el capó). Esto significa que el servicio mayor, es decir, el cambio de la cadena, requiere o bien extraer el motor o desmontar la caja de cambios. Por ello, esta intervención es muy costosa (Depende del mercado). No existe un intervalo de sustitución en kilómetros estrictamente definido: se cambia cuando se escucha un traqueteo al arrancar en frío (normalmente entre 150.000 km y 250.000 km). Una cadena estirada y unos patines dañados son una señal clara de que hay que ir al taller, ya que la rotura de la cadena provoca una avería catastrófica del motor.
En el cárter de este motor caben unos 6,5 litros de aceite. Se recomienda exclusivamente aceite totalmente sintético de grado 5W-30 que cumpla las normas MB 229.51 o MB 229.52 (imprescindible por el filtro DPF). El cambio de aceite debería hacerse cada 15.000 km como máximo, aunque los mecánicos con experiencia aconsejan un intervalo de entre 10.000 km y 12.000 km para preservar la cadena y los turbos. En general, el OM 651.911 no es un gran consumidor de aceite. Un consumo ligero entre servicios (hasta 0,5 - 1 litro cada 10.000 km) se considera normal, especialmente si se conduce de forma más agresiva por autopista. No obstante, son frecuentes los problemas de fugas de aceite en la carcasa del filtro de aceite y en el enfriador de aceite, que muchos conductores confunden con consumo de aceite.
Cuando aparecieron los primeros modelos 250 CDI, tenían un defecto grave: los inyectores Delphi Piezo. Estos inyectores fallaban en serie muy pronto, dejando los coches tirados en la carretera en “Limp mode” (modo de potencia reducida) y encendiendo el testigo de “Check Engine”. Mercedes se vio obligado a realizar una masiva campaña de llamada a revisión y a sustituir estos inyectores por otros más convencionales, de tipo electromagnético, junto con la unidad de control del motor (ECU). En la mayoría de los vehículos de segunda mano esto se solucionó hace tiempo, pero si te encuentras con una unidad “de garaje” del año 2010 con inyectores originales, extrema la precaución. Tras el cambio a inyectores mejorados, el sistema es bastante fiable, y su vida útil suele superar los 250.000 km, dependiendo de la calidad del combustible utilizado.
Este propulsor se sobrealimenta mediante dos turbocompresores: uno más pequeño para bajas revoluciones y otro más grande para altas revoluciones. Gracias a ello, no existe el llamado “turbo lag” y la entrega de potencia es lineal. La vida útil de los turbos en sí es bastante buena (a menudo superan los 250.000 km con cambios de aceite regulares), pero los problemas los causa la periferia. Las válvulas de vacío que regulan el paso de un turbo a otro suelen fallar, y las varillas de accionamiento (actuators) pueden griparse debido a los depósitos de hollín. Si los propios turbos se estropean, la reparación del sistema BiTurbo resulta cara (Depende del mercado).
Una de las averías más frecuentes en el motor OM651 es la fuga de líquido refrigerante (anticongelante). La propia bomba de agua es problemática, pero aún más la derivación de agua de plástico (carcasa del termostato y conexiones). Bajo la influencia de los cambios de temperatura, el plástico se vuelve quebradizo y se agrieta. El conductor notará un aviso de nivel bajo de refrigerante en el cuadro de instrumentos. Es necesario sustituir esta pieza y, por suerte, no es excesivamente cara.
Como cualquier diésel moderno, este motor sufre si solo se utiliza en ciudad. Dispone de filtro DPF y de una compleja válvula EGR. La conducción urbana con constantes detenciones y arranques satura rápidamente la EGR con depósitos de hollín, lo que provoca tirones del motor y pérdida de potencia. En esas condiciones, el filtro DPF no puede realizar la regeneración.
Dependiendo del año y del equipamiento (especialmente en los modelos denominados “BlueTEC”), el coche también cuenta con sistema AdBlue (catalizador SCR). Esta es probablemente una de las mayores debilidades de las iteraciones Euro 6 más recientes de este motor. Las averías del calentador del AdBlue en el depósito, de la bomba, así como los frecuentes fallos de los sensores NOx, suponen un enorme golpe económico para los propietarios. La reparación de estos componentes es muy costosa (Depende del mercado).
Un motor de 204 CV y 500 Nm en absoluto es “perezoso”. Incluso cuando se monta en modelos más pesados como la Clase E Cabriolet (que pesa cerca de 2 toneladas), este propulsor ofrece recuperaciones fulgurantes. La sensación de que el coche te pega al asiento al adelantar está garantizada.
Según la caja de cambios, a 130 km/h el motor gira a un régimen muy bajo. Con la moderna 9G-Tronic, las revoluciones apenas superan las 1.600 rpm, lo que garantiza un gran confort acústico en el habitáculo, mientras que la más antigua 5G-Tronic mantiene el motor algo más alto de vueltas (alrededor de 2.200 rpm).
Dado que el OM 651.911 (250 CDI) ya es la versión muy apretada de este bloque en fábrica (existen versiones menos potentes como el 200 CDI con 136 CV y el 220 CDI con 170 CV), queda algo menos de margen para una “repro” drástica. Aun así, con una reprogramación segura de la centralita (Stage 1), la potencia puede subir fácilmente a 235–245 CV, y el par máximo supera la barrera de los 550 Nm.
¿Es recomendable? Mecánicamente el motor puede soportarlo, pero el enorme incremento de par somete a una presión tremenda a la caja de cambios y al bimasa. Además, un aumento del caudal de inyección implica más hollín, lo que acorta aún más la vida útil del filtro DPF.
El OM 651.911 se combinó con varios tipos de cajas de cambios, cuya elección influye de manera drástica en la fiabilidad y en los costos de mantenimiento.
Son raras, sobre todo en la Clase E, aunque existen en la Clase C W204. Estos modelos cuentan con un robusto volante bimasa. Debido a los 500 Nm de par que entrega el motor, la vida útil del embrague y del bimasa no es muy larga para conductores con “pie pesado”. La sustitución del kit completo de embrague y volante bimasa es muy costosa (Depende del mercado).
Estas cajas no llevan un volante bimasa clásico sustituible, sino que utilizan un convertidor de par (wandler).
Regla de oro para todos los automáticos de Mercedes: El mantenimiento de la caja (cambio de aceite y filtro) DEBE realizarse cada 60.000 km. Ignorar este intervalo conduce con seguridad a una reparación muy costosa.
A la hora de buscar un Mercedes de segunda mano con motor OM 651.911, lo primero es dejar las emociones a un lado. Antes de comprar, es imprescindible hacer lo siguiente:
Conclusión: El OM 651.911 de 204 CV no es un motor para ir a la panadería y hacer trayectos cortos en ciudad. En ese uso, su sistema de inyección y las exigencias de las normas anticontaminación se convierten en una pesadilla. Sin embargo, si tu perfil de conducción incluye carretera abierta, autopista y viajes largos, pocos motores te ofrecerán una combinación tan buena de fuerza bruta, aceleración y bajo consumo de combustible, junto con el excelente confort que proporciona Mercedes. Reserva siempre un presupuesto adicional para una posible sustitución de la cadena y para el mantenimiento de la caja automática: solo entonces podrás disfrutar de este coche sin estrés.
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