El motor diésel de Mercedes con la denominación OM 654.920 supuso una auténtica revolución cuando apareció. Desarrollado como sucesor directo del famoso, pero ruidoso, motor OM 651, este propulsor de 1950 cc introduce una arquitectura completamente nueva. Por primera vez, Mercedes emplea la combinación de bloque de motor de aluminio y pistones de acero, junto con el innovador recubrimiento de cilindros Nanoslide que reduce la fricción. Se monta en una amplia gama de vehículos, desde las clases C y E, el lujoso CLS, hasta grandes SUV como los GLC y GLE. Su versión de 194 CV y 400 Nm de par se ha mostrado como el punto ideal entre potencia y economía, y resulta especialmente interesante porque sirve de base para los modernos híbridos enchufables “EQ Power” de Mercedes (300de y 350de).
| Parámetro | Especificación |
|---|---|
| Cilindrada | 1950 cc (2.0L) |
| Potencia | 143 kW (194 CV) - diésel básico |
| Par máximo | 400 Nm |
| Códigos de motor | OM 654.920 |
| Tipo de inyección | Common Rail Direct Injection |
| Turbo/Atmosférico | Turbo de geometría variable, intercooler |
El motor OM 654 no lleva correa de distribución; para accionar los árboles de levas utiliza una cadena de distribución. Desde el punto de vista del diseño, Mercedes ha situado la cadena en la parte trasera del motor, hacia el tabique cortafuegos (habitáculo). Esto reduce el ruido, pero complica mucho el trabajo de los mecánicos. No existe un intervalo oficial de fábrica para el llamado “gran mantenimiento”, pero en la práctica la cadena suele estirarse entre los 200.000 y 250.000 km. Los síntomas de una cadena estirada son un característico traqueteo y un repiqueteo metálico en el primer arranque por la mañana (arranque en frío). Debido a la posición de la cadena, el reemplazo suele requerir sacar el motor o la caja de cambios del vehículo, lo que implica muchas horas de mano de obra y, por tanto, que el coste total del gran mantenimiento sea: caro (Depende del mercado).
En este motor entran alrededor de 6,0 a 6,3 litros de aceite de motor. Debido al sensible sistema de post-tratamiento de gases de escape, es vital utilizar aceite de bajo contenido en cenizas (Low SAPS). Se recomienda la graduación 0W-20 o 5W-30 que cumpla estrictamente las normas de Mercedes MB 229.52 o 229.71. Los cambios de aceite (mantenimientos menores) no deberían hacerse a más de 15.000 km, independientemente de lo que sugiera el ordenador de a bordo. El consumo de aceite entre servicios en un motor sano es despreciable; hasta 0,5 litros cada 10.000 km se considera totalmente normal, mientras que todo lo que supere esa cifra indica un posible problema con los vapores de aceite, el turbo o los segmentos de los pistones.
El sistema de alimentación de combustible utiliza avanzados inyectores piezoeléctricos que trabajan a presiones muy altas. Han demostrado ser muy fiables y funcionan sin problemas por encima de los 200.000 a 250.000 km siempre que se utilice gasóleo de calidad (Eurodiésel). Cuando llegan al final de su vida útil, los síntomas incluyen ralentí inestable, “clics” del motor bajo carga, dificultad de arranque y humo blanquecino. Debido a la tecnología piezo, la reparación a menudo no es posible de forma completa, por lo que suele ser necesario sustituirlos por inyectores nuevos. El coste de la sustitución es: muy caro (Depende del mercado).
Uno de los defectos más conocidos de las primeras series del OM 654 es el desgaste de los balancines de válvulas (roller rockers), que con el tiempo puede dañar el árbol de levas. El conductor lo notará como un aumento del “tic-tac” procedente de la parte superior del motor. También se dan, ocasionalmente, problemas con la bomba de alta presión de combustible, que, debido a una mala lubricación (gasóleo de baja calidad), puede generar limaduras metálicas y destruir todo el sistema de inyección.
Teniendo en cuenta que este motor desarrolla 400 Nm de par a muy bajas revoluciones, el sistema de transmisión incorpora un complejo sistema de amortiguación de vibraciones. Las versiones con cambio automático utilizan un convertidor de par hidrodinámico con amortiguadores de vibraciones torsionales integrados. Estos sistemas soportan un gran esfuerzo, y su desgaste se manifiesta mediante tirones al iniciar la marcha, vibraciones al acelerar a bajas revoluciones y zumbidos en circulación. La reparación de estos componentes se considera: muy cara (Depende del mercado).
Esta versión de 194 CV utiliza un solo turbo con geometría variable, mientras que la refrigeración del aire comprimido (intercooler) es de tipo líquido-aire y está situada cerca del propio colector de admisión para mejorar la respuesta al acelerador. La vida útil del turbo es excelente y, por lo general, acompaña a la del motor, siempre que se cambie el aceite a su debido tiempo. Las averías son poco frecuentes y suelen manifestarse mediante silbidos del turbo, pérdida de potencia (modo de emergencia) y aumento del consumo de aceite.
Los sistemas anticontaminación son el “talón de Aquiles” de este motor, como en la mayoría de diésel modernos. Mercedes ha colocado el filtro DPF muy cerca del motor (sDPF), lo que permite un calentamiento más rápido y regeneraciones más eficientes incluso en uso urbano. Aun así, la conducción exclusivamente urbana inevitablemente llevará a la obstrucción del DPF y de la válvula EGR, lo que se manifiesta en pérdida de potencia y encendido del testigo Check Engine.
El mayor problema para los propietarios es el sistema AdBlue (tecnología SCR). Son frecuentes las averías en los sensores NOx, en la resistencia calefactora del depósito de AdBlue o en la propia bomba. Los síntomas son claros: en el cuadro de instrumentos aparece el temido mensaje "Engine starts in 800 km". Si no se soluciona el problema, el coche bloquea electrónicamente futuros arranques del motor. La reparación o sustitución de componentes del sistema AdBlue es: cara (Depende del mercado).
Con 194 CV y 400 Nm, este motor no es en absoluto “perezoso”. En modelos más ligeros y aerodinámicos como las clases C y E, la respuesta al acelerador es excelente y permite una conducción muy fluida y rápida. El consumo real en condiciones de tráfico denso en ciudad se sitúa entre 6,5 y 8,5 l/100 km. En SUV pesados como la clase GLE, el motor es perfectamente adecuado, pero hay que esperar un consumo más alto y aceleraciones algo más suaves debido a un peso del vehículo superior a dos toneladas.
En las versiones híbridas enchufables (300de / 350de), el consumo de combustible en ciudad puede ser de 0 a 2 l/100 km si se carga la batería con regularidad. Sin embargo, cuando la batería está vacía, el motor tiene que arrastrar unos ~300 kg adicionales del motor eléctrico y las baterías, lo que incrementa ligeramente el consumo típico de diésel.
Donde el OM 654 realmente brilla es en autopista. Gracias al fantástico cambio 9G-Tronic, a 130 km/h el motor gira a tan solo 1500 a 1600 rpm (según el modelo). En este régimen de funcionamiento, el motor es prácticamente inaudible (no se oye el típico “cascabeleo” diésel en el habitáculo), y el consumo baja a unos impresionantes 5,0 a 6,0 l/100 km, lo que convierte a este motor en un devorador de kilómetros definitivo.
Dado que se trata de un motor diésel, la instalación de GLP (gas licuado) no es técnicamente viable ni tiene sentido en el sentido convencional.
En cuanto a las modificaciones, los motores OM 654 son muy agradecidos para la reprogramación. Con una Stage 1 de calidad y segura (solo modificación de software), la potencia se eleva fácilmente desde los 194 CV de serie hasta unos 220 a 235 CV, mientras que el par aumenta hasta unos impresionantes 460 a 480 Nm. El conductor notará una respuesta mucho más contundente al acelerador, especialmente en adelantamientos. No obstante, antes de cualquier reprogramación es imprescindible comprobar el estado de la cadena de distribución, así como el nivel de saturación del filtro DPF, ya que el aumento de potencia genera más hollín y somete a mayor esfuerzo al sistema de transmisión.
En lo que respecta al OM 654 con estas especificaciones, las cajas de cambio manuales han desaparecido prácticamente de la oferta en la mayoría de mercados. Este motor se ofrece exclusivamente combinado con el excelente cambio automático de nueve velocidades 9G-TRONIC, a menudo junto con la tracción total 4MATIC.
La caja 9G-Tronic está diseñada para ser suave y fiable. Sin embargo, no está exenta de defectos. Las quejas más habituales de los propietarios se refieren a tirones ocasionales al cambiar de segunda a tercera (o al detenerse, de tercera a segunda). Estos síntomas suelen solucionarse con una simple actualización de software en un servicio oficial, pero si se ignoran, pueden desembocar en problemas con el bloque hidráulico (mecatrónica). En los modelos híbridos “de”, el motor eléctrico está integrado en la propia carcasa del cambio, lo que complica aún más las posibles reparaciones.
¡El mantenimiento de la caja de cambios es absolutamente obligatorio! Aunque los fabricantes en su día defendieron la idea del “aceite de por vida”, la práctica ha demostrado lo contrario. El cambio periódico del aceite del cambio automático, junto con el filtro y las juntas (a menudo integrados en el propio cárter del cambio), debe realizarse cada 80.000 a 100.000 km o cada 5 años.
Comprar un coche de segunda mano con motor OM 654 exige prudencia y una revisión profesional obligatoria. Nunca compres un vehículo sin seguir estos pasos:
El motor OM 654.920 de 194 CV es una brillante obra de ingeniería que ofrece un excelente equilibrio entre prestaciones y consumo. Está pensado para conductores que realizan la mayor parte de sus kilómetros en carretera y autopista, donde su silencio y economía destacan especialmente. No se recomienda en absoluto a quienes solo hacen trayectos cortos por ciudad: en ese caso, los sistemas DPF y AdBlue pronto te costarán mucho dinero y paciencia. Si mantienes la caja de cambios con regularidad, utilizas el mejor aceite posible y sigues los intervalos de servicio, este propulsor de Mercedes te servirá fielmente durante cientos de miles de kilómetros.
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