El motor B38 de BMW representa la puerta de entrada al mundo de la motorización bávara moderna. Se trata de un propulsor modular de 1,5 litros y tres cilindros, que sustituyó a los antiguos cuatro cilindros (N13/N20) en los modelos más pequeños. En la variante de la que hablamos hoy, se monta en los modelos más recientes de tracción delantera (o xDrive basado en tracción delantera), concretamente en el BMW Serie 2 Gran Coupé (F74) y el Serie 2 Active Tourer (U06).
No es un motor “normal”, sino un sistema Mild Hybrid (híbrido ligero). Eso significa que el motor de gasolina de 156 CV trabaja en tándem con un pequeño motor eléctrico (arrancador-generador integrado) de 48 voltios, que aporta potencia extra, reduce el “turbo lag” y permite el modo vela (coasting) con el motor apagado para ahorrar combustible. La potencia total del sistema suele declararse como 170 CV (125 kW).
| Característica | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1499 cc (1,5 l) |
| Configuración | En línea, 3 cilindros |
| Potencia (motor térmico) | 115 kW (156 CV) |
| Potencia del sistema (MHEV) | 125 kW (170 CV) |
| Par motor | 240 Nm (más e-boost) |
| Código de motor | B38 (versiones B38A15...) |
| Tipo de inyección | Inyección directa (High Precision Injection) |
| Sobrealimentación | TwinPower Turbo (turbo de una sola entrada Single Scroll) + intercooler |
El motor B38 utiliza cadena para la distribución. A diferencia de los problemas tan conocidos de los antiguos diésel N47, la cadena en los motores B38 ha demostrado ser mucho más duradera. Sin embargo, no es eterna. Lo que más dolores de cabeza da a los propietarios no es tanto que la cadena se rompa, sino su posición. En estos modelos (F74, U06) el motor está montado en posición transversal y la cadena se encuentra en la parte trasera del motor (junto a la caja de cambios/volante de inercia). Eso significa que, si hay que cambiarla (por estiramiento, traqueteo), el motor o la caja de cambios tienen que salir, lo que encarece muchísimo la mano de obra.
Aunque el motor en general es sólido, presta atención a lo siguiente:
Como el motor lleva cadena, el típico “gran servicio” como en los motores con correa no existe con un intervalo fijo. La cadena se cambia según necesidad, normalmente cuando se oye un traqueteo en el arranque en frío. En la práctica, esto suele ocurrir entre 150.000 y 200.000 km, pero con cambios de aceite regulares puede durar más. La correa auxiliar (correa poli-V) y los tensores deben revisarse y cambiarse alrededor de los 100.000 - 120.000 km.
En el cárter caben aproximadamente 4,25 a 4,5 litros de aceite (siempre conviene comprobar la cantidad exacta según el número de bastidor, ya que los cárteres pueden variar). BMW para estos motores más recientes (especialmente los Mild Hybrid) recomienda estrictamente aceites de baja viscosidad para reducir la fricción y el consumo. El grado más habitual es 0W-20 (especificación BMW Longlife-17 FE+). También se puede usar 5W-30 (BMW Longlife-04), pero 0W-20 es el llenado de fábrica para lograr el consumo homologado.
Los motores B38 son conocidos por ser “apretados” y no deberían consumir cantidades significativas de aceite mientras estén en buen estado. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 10.000 km es aceptable. Si consume más de 1 litro por intervalo de servicio, puede indicar un problema con los segmentos de los pistones o los retenes de válvulas, o más frecuentemente, una fuga en el turbo o en juntas. La marca puede decir que hasta 0,7 l/1000 km está “dentro de tolerancia” para cubrirse, pero en la práctica, un B38 sano no pide rellenar entre cambios de aceite.
En motores de inyección directa como este, las bujías trabajan bajo mayor esfuerzo. Se recomienda cambiarlas cada 40.000 a 50.000 km (o en cada segundo “servicio pequeño”). Esperar hasta 100.000 km puede provocar averías en las bobinas (que son caras) o una mala combustión que dañe el catalizador.
Sí. El volante bimasa (Dual Mass Flywheel) es absolutamente necesario en un motor tricilíndrico para absorber las vibraciones torsionales del cigüeñal y hacer la conducción más suave. Su vida útil depende del estilo de conducción, pero en una caja automática (DCT) suele durar más que en una manual, a menudo por encima de los 150.000 km. La sustitución es cara (depende del mercado, pero hay que contar con un gasto importante).
Utiliza inyección directa de gasolina a alta presión. Los inyectores son piezoeléctricos. En general son fiables, pero sensibles a la mala calidad del combustible. Si fallan, se cambian individualmente, pero es necesario codificarlos. El precio de un solo inyector es elevado.
Tiene un solo turbocompresor (la denominación TwinPower en BMW hace referencia a la tecnología, no al número de turbos). Utiliza tecnología de “scroll” para una respuesta más rápida. El turbo está refrigerado por agua (carcasa de los cojinetes), lo que alarga su vida útil. Con cambios de aceite regulares y dejando enfriar el turbo tras una conducción exigente, puede durar tanto como el motor. El problema puede ser el actuador eléctrico (wastegate), que puede coger holgura y hacer ruido, o dejar de funcionar, lo que obliga a reparar o sustituir el turbo.
Al ser de gasolina, no lleva DPF, pero sí su equivalente: el GPF (Gasoline Particulate Filter) u OPF. Sirve para retener las partículas de hollín (que se generan por la inyección directa). Si usas el coche exclusivamente en ciudad y a bajas revoluciones, el GPF puede obstruirse. La solución es circular de vez en cuando por carretera abierta a regímenes más altos. También lleva válvula EGR para la recirculación de gases; es menos propensa a obstruirse que en los diésel, pero no es inmune.
No. El AdBlue se utiliza exclusivamente en motores diésel (catalizadores SCR). Este motor de gasolina no requiere ningún aditivo adicional aparte de combustible, aceite, anticongelante y líquido limpiaparabrisas.
Aunque “sobre el papel” parece un motor muy ahorrador, la realidad es algo distinta debido al peso de la carrocería del Serie 2 Gran Coupé o del Active Tourer. Gracias al sistema Mild Hybrid, que apaga el motor en las deceleraciones y ayuda en las arrancadas, en ciudad puedes esperar un consumo de entre 7,5 y 9,0 litros a los 100 km. Si tienes el pie pesado en conducción de “parar y arrancar”, es fácil que suba a 10 litros.
En absoluto no. No te dejes engañar por la cilindrada de 1,5 litros. Con 240 Nm de par disponibles a bajas revoluciones más el “empujón” eléctrico (e-boost) del sistema híbrido, el coche se siente muy vivo, especialmente en ciudad y en adelantamientos en carretera. A 100 km/h llega en unos 8 segundos, lo cual es perfectamente respetable.
En autopista se comporta correctamente. La caja de 7 marchas mantiene el régimen relativamente bajo. A 130 km/h el motor gira en torno a 2.200 - 2.400 rpm (según la pendiente y la carga). El aislamiento acústico es bueno, así que el “ronroneo” de los tres cilindros apenas se percibe. El consumo con control de crucero a 130 km/h es de unos 6,0 a 7,0 litros.
No es recomendable. Debido a la inyección directa de gasolina, se necesita un sistema de GLP especial (y muy caro) que use fase líquida o que inyecte gasolina en paralelo para refrigerar los inyectores. La inversión suele superar los 1000 EUR y, teniendo en cuenta la electrónica compleja y el sistema Mild Hybrid, el riesgo de problemas y de testigos de “check engine” es enorme. La rentabilidad económica es muy discutible.
El motor tiene margen de potencia. Una reprogramación “Stage 1” puede aumentar la potencia del motor térmico de 156 CV a unos 180-190 CV, y el par motor a unos 280-300 Nm. Sin embargo, hay que ser prudente por la caja de cambios y por la garantía (si el coche es nuevo). El sistema Mild Hybrid es complejo y no todos los preparadores saben calibrar correctamente el mapa para evitar conflictos con el motor eléctrico. La recomendación es hacerlo solo en empresas de prestigio.
En los modelos 220i Mild Hybrid (F74, U06) viene de serie una caja Steptronic de 7 velocidades con doble embrague (DCT). La caja manual generalmente no es una opción para estas versiones híbridas específicas.
La caja DCT es rápida y eficiente, pero no está exenta de problemas. Los fallos más habituales son:
El kit de embragues para la caja DCT es muy caro. No es un simple cambio de disco como en una caja manual. A menudo se sustituye todo el conjunto de doble embrague, y el precio con mano de obra puede llegar fácilmente a cuatro cifras en euros (según el taller y las piezas).
BMW suele indicar que el aceite de la caja es “Lifetime” (de por vida). No te fíes de eso. El fabricante de la caja (Getrag/Magna) recomienda su sustitución. Para evitar averías costosas, cambia el aceite y los filtros de la DCT cada 60.000 a 80.000 km. Es la clave para su longevidad.
Antes de comprar un BMW de segunda mano con este motor, es imprescindible hacer lo siguiente:
Conclusión: El BMW B38 en la versión de 156/170 CV es un propulsor moderno y tecnológicamente avanzado que ofrece un excelente equilibrio entre prestaciones y consumo. No es tan barato de mantener como los antiguos atmosféricos, pero ofrece una sensación de conducción premium. Es ideal para quienes hacen una mezcla de ciudad y carretera y quieren un coche moderno con cambio automático. Si haces muchísimos kilómetros en autopista, el diésel sigue siendo una mejor opción (aunque más cara de comprar).
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