El motor con código CFFE pertenece a la familia de motores diésel 2.0 TDI Common Rail del grupo VAG. Es específico porque representa la motorización de acceso (“entry-level”) para grandes monovolúmenes (MPV) como el Volkswagen Sharan II y el Seat Alhambra II. Aunque la cilindrada de 2,0 litros suena suficiente, la potencia de 115 CV (85 kW) es modesta para vehículos que en vacío pesan cerca de 1,8 toneladas y superan las 2,5 toneladas a plena carga.
Este motor fue a menudo la elección de flotas (taxis, empresas) debido a su menor precio de adquisición y bajo consumo homologado. Para el comprador de un usado, esto puede ser un arma de doble filo: se obtiene un bloque motor fiable que no está “exprimido” al máximo, pero montado en una carrocería pesada que no perdona el descuido en el mantenimiento.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1968 ccm |
| Potencia | 85 kW (115 CV) a 4200 rpm |
| Par motor | 280 Nm entre 1750–2750 rpm |
| Código de motor | CFFE |
| Sistema de inyección | Common Rail (inyección directa) |
| Sobrealimentación | Turbocompresor de geometría variable + intercooler |
| Norma de emisiones | Euro 5 / Euro 6 (según año y mercado, con sistema SCR) |
El motor CFFE utiliza correa de distribución para el tren de válvulas. Es la solución estándar en los motores 2.0 TDI CR. El accionamiento de la bomba de aceite suele resolverse mediante una pequeña correa dentada en el cárter (la llamada “correa húmeda”) o mediante un eje hexagonal, según la revisión exacta del bloque, pero la distribución principal va por correa “seca”.
La recomendación de fábrica para cambiar la correa de distribución suele ser de unos optimistas 210.000 km. Sin embargo, como redactor técnico con experiencia, aconsejo acortar este intervalo. Debido a las duras condiciones de uso (gran masa del vehículo, conducción urbana), lo ideal es hacer la distribución completa entre 150.000 km y 180.000 km o, como muy tarde, cada 5 a 6 años, lo que ocurra antes. La rotura de la correa provoca una avería catastrófica del motor (choque de pistones y válvulas).
En el motor caben aproximadamente 4,3 a 4,6 litros de aceite (compre siempre 5 litros). Es obligatorio usar aceite que cumpla la especificación VW 507.00. La gradación recomendada suele ser 5W-30. Debido al filtro DPF, el uso de aceites “Low SAPS” es imprescindible para evitar que el filtro se obstruya con cenizas.
Los motores TDI son conocidos por poder consumir una pequeña cantidad de aceite, especialmente si se conducen por autopista a regímenes más altos. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 10.000 km se considera totalmente normal y no requiere intervención. Si el motor consume un litro cada 1.000 o 2.000 km, indica un problema con el turbo, los segmentos o los retenes de válvula.
Además de los elementos de desgaste habituales, el motor CFFE en Sharan/Alhambra sufre de:
Este motor utiliza un sistema moderno Common Rail (normalmente Bosch o Continental). Los inyectores son en general muy fiables y pueden durar más de 250.000 - 300.000 km con combustible de calidad. Los síntomas de inyectores en mal estado son ralentí irregular (las rpm “suben y bajan”), aumento de humo al acelerar y dificultad de arranque. Es posible su reparación, pero el precio varía (según el mercado: se sitúa en una categoría de coste medio).
El motor tiene un solo turbocompresor de geometría variable. La vida útil del turbo depende directamente de la calidad del aceite y del estilo de conducción. En los motores CFFE, el turbo sufre más que en las versiones más potentes porque el conductor tiene que pisar más el acelerador para mover un vehículo pesado. Aun así, con cambios de aceite regulares y dejándolo enfriar tras una conducción rápida, el turbo rara vez falla antes de los 200.000 km.
Sí, el motor CFFE lleva volante bimasa. Este es uno de los puntos débiles en combinación con Sharan/Alhambra. La carrocería pesada y el elevado par al iniciar la marcha someten el bimasa a un gran esfuerzo. Los síntomas de fallo son un ruido metálico (golpeteo) al arrancar y apagar el motor, así como vibraciones en el pedal de embrague. El coste de sustituir el kit de embrague con bimasa es elevado (depende del mercado).
Los modelos con la denominación “SCR” (como en su consulta) disponen de un sistema de inyección de AdBlue para reducir los gases NOx.
Problemas: El calentador del depósito de AdBlue o la bomba pueden fallar, lo que supone una avería muy cara. Asimismo, el inyector de AdBlue puede obstruirse por cristalización si el coche se usa poco.
Filtro DPF: Puede llegar a obstruirse si el coche se usa exclusivamente en ciudad (conducción “para-arranca”). Es imprescindible sacar el coche de vez en cuando a carretera abierta para que se realice la regeneración pasiva.
Hablando claro: sí. 115 CV para un vehículo que con pasajeros y equipaje pesa más de 2 toneladas es lo mínimo necesario para moverse. En ciudad es soportable gracias a los 280 Nm de par disponibles a bajas rpm. Sin embargo, los adelantamientos en carretera secundaria requieren buena planificación, una distancia larga y “bajar una marcha”. Si piensa remolcar un tráiler, este motor irá muy forzado.
El motor es perfectamente capaz de mantener cruceros de 130 km/h. Gracias a la caja de cambios de 6 velocidades, a 130 km/h gira a agradables 2200-2400 rpm (según la caja y la medida de neumáticos). El habitáculo está bien insonorizado, por lo que el ruido del motor no supone un problema.
Esta es la mejor parte del motor CFFE. Como a nivel de hardware es muy similar (a menudo idéntico en bloque y culata) a las versiones más potentes de 140 CV o incluso 150 CV, este motor está “capado por software”.
Con una buena reprogramación (Stage 1), la potencia se puede aumentar con seguridad hasta 140-150 CV y el par motor por encima de 320 Nm. Esto cambia drásticamente el carácter del vehículo, facilita los adelantamientos e incluso puede reducir ligeramente el consumo porque el motor se “esfuerza” menos. Se recomienda hacerlo únicamente con preparadores de prestigio.
Con este motor suele montarse una caja de cambios manual de 6 velocidades. Existen también versiones con cambio automático DSG (normalmente DQ250 de 6 marchas y embrague bañado en aceite).
Antes de comprar un Sharan o Alhambra con motor CFFE, preste atención a:
Veredicto: El CFFE 2.0 TDI (115 CV) es una elección racional para conductores que no tienen prisa, tienen una familia numerosa y cuidan el presupuesto de compra. Es ideal para taxistas o como segundo coche familiar para viajes tranquilos. No está pensado para quienes disfrutan de una conducción dinámica, salvo que se plantee hacer un “chiptuning” justo después de la compra. Mecánicamente es robusto, pero su “entorno” (DPF, AdBlue, bimasa) requiere atención y dinero.
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