El motor con código BZB pertenece a la familia EA888 (Gen 2, primera fase) del Grupo Volkswagen. Es un propulsor que en su momento revolucionó las prestaciones de los coches “populares”, ofreciendo el par de un diésel con la finura de un gasolina. Se montó en un periodo clave (aproximadamente 2007-2010) antes de que fuera sustituido por versiones más nuevas pero, irónicamente, más problemáticas (como la CDAA).
Lo encontramos bajo el capó de modelos muy conocidos como el Seat León, Seat Altea y el VW Passat B6. Para muchos conductores, el BZB representa el “punto medio ideal”: es más potente y divertido que el 1.4 TSI, y más barato de matricular y más ligero que el 2.0 TSI. Aun así, como cualquier gasolina turbo complejo, requiere conocimientos específicos y un mantenimiento cuidadoso.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1798 ccm (1.8 l) |
| Potencia | 118 kW (160 CV) |
| Par motor | 250 Nm a 1500-4200 rpm |
| Código de motor | BZB (EA888 Gen 2) |
| Sistema de inyección | Inyección directa (TSI/TFSI) |
| Sobrealimentación | Turbocompresor + Intercooler |
| Número de cilindros / Válvulas | R4 / 16v |
Este motor utiliza cadena de distribución para el accionamiento de las válvulas. Sobre el papel, la cadena está pensada para durar toda la vida útil del vehículo. En la práctica, en los 1.8 TSI la cadena y su tensor hidráulico son el punto más crítico. Las primeras versiones del tensor tienden a fallar, lo que provoca que la cadena se afloje. Si la cadena salta, se produce el contacto entre pistones y válvulas, lo que significa una avería catastrófica del motor (coste muy elevado).
Recomendación: Nada más comprar el coche, comprobar el estado de la cadena y del tensor mediante diagnosis (ángulo de fase) o inspección física a través de la tapa. Si no se ha montado la versión revisada del tensor, su sustitución es obligatoria.
Además de la cadena, los conductores suelen encontrarse con los siguientes problemas:
La capacidad de aceite del motor suele ser de unos 4,6 a 4,8 litros (depende del tamaño del filtro y de si se ha vaciado todo el aceite del enfriador). Se recomienda exclusivamente aceite sintético 5W-30 o 5W-40 que cumpla las estrictas normas VW (VW 504.00 / 507.00 o 502.00 para intervalos fijos).
Aunque el fabricante permite intervalos “Long Life” de 30.000 km, para alargar la vida de la cadena y del turbo, el cambio de aceite debería hacerse cada máximo 10.000 a 12.000 km o una vez al año.
Consumo de aceite: A diferencia de los motores tan criticados de los años 2009-2012, el BZB tiene segmentos diferentes y en general no es tan propenso a un consumo extremo de aceite. Aun así, un consumo de 0,5 litros cada 5.000 km se considera aceptable y normal para un motor turbo de este diseño. Si consume un litro cada 1.000 km, probablemente el problema esté en el turbo o en los segmentos.
Bujías: Se recomienda sustituirlas cada 60.000 km. Sin embargo, si el coche está reprogramado o se conduce de forma agresiva, ese intervalo debería reducirse a 30.000 km. Utilizar exclusivamente bujías de iridio o platino según catálogo.
Sí, el 1.8 TSI (BZB) utiliza volante bimasa (Dual Mass Flywheel). Esto se aplica tanto a las versiones con cambio manual como a las que llevan DSG. Su función es amortiguar las vibraciones del motor antes de transmitirlas a la caja de cambios. Los síntomas de fallo son un traqueteo al ralentí que desaparece al pisar el embrague (en el manual) o golpes al apagar el motor. El coste de sustitución es elevado (depende del mercado), pero es necesario para el confort y para proteger la caja de cambios.
El sistema es de alta presión (inyección directa). Los inyectores son en general fiables y rara vez fallan antes de los 200.000 km. Sin embargo, la bomba de alta presión (HPFP) puede tener problemas con el empujador (cam follower) que se desgasta, aunque esto es más acusado en los antiguos 2.0 TFSI. Aun así, merece la pena comprobarlo.
El motor utiliza un turbocompresor KKK K03. Es un turbo relativamente pequeño que carga muy rápido (mínimo “turbo lag”). Su vida útil es larga (más de 200.000 km) si se realizan los cambios de aceite a tiempo y se deja enfriar el motor correctamente antes de apagarlo. La avería más frecuente está relacionada con la válvula wastegate, que puede agarrotarse o hacer ruidos, provocando pérdida de potencia.
Buena noticia: al ser un gasolina, no lleva filtro DPF ni sistema AdBlue. Además, estos motores a menudo no tienen una EGR clásica propensa a obstruirse, sino que utilizan un sistema de apertura variable de válvulas (VVT) para lograr el efecto de recirculación de gases. Esto significa menos componentes que puedan taponarse y menos recambios caros en comparación con los diésel.
No es un motor para quien busca la máxima economía, pero ofrece un compromiso muy bueno.
¿Es un motor perezoso? En absoluto. Con 160 CV y 250 Nm disponibles ya desde 1.500 rpm, este motor empuja con fuerza desde bajas vueltas. En la carrocería de un Seat León o Altea ofrece unas prestaciones casi deportivas (0-100 km/h en unos 8 segundos). Incluso en un Passat familiar, más pesado, tiene potencia de sobra para adelantamientos seguros y para viajar cargado.
Como se trata de un motor de inyección directa, la instalación de GLP es compleja y cara. No se puede montar un sistema secuencial convencional. Es necesario un equipo que inyecte el gas licuado directamente a través de los inyectores de gasolina (la mejor pero más cara solución) o un sistema que inyecte gasolina de forma periódica para refrigerar los inyectores (más barato, pero también consume gasolina durante la marcha). La rentabilidad de la instalación es dudosa si no se recorren muchos kilómetros al año (más de 20-30.000 km).
El 1.8 TSI BZB es excelente para hacerle tuning. De fábrica viene “capado” para no canibalizar las ventas de los 2.0 TSI. Con una reprogramación segura “Stage 1”, la potencia sube fácilmente a 200 - 210 CV y el par a más de 300 Nm. Mecánicamente el motor lo soporta sin problemas, pero hay que tener en cuenta que esto acortará la vida del embrague y exigirá servicios más frecuentes.
Con este motor se montaron principalmente dos tipos de caja de cambios:
Antes de comprar un coche con motor BZB, preste atención a lo siguiente:
El 1.8 TSI (BZB) es un motor excelente para quien disfruta conduciendo. Ofrece unas prestaciones que sacan una sonrisa, y en carrocerías como la del Seat Altea XL convierte un monovolumen familiar en un transporte rápido. Es una mejor elección que los problemáticos 1.4 TSI (con doble sobrealimentación) de aquella época, y mecánicamente más robusto que los posteriores 1.8 TSI que “bebían” aceite.
Sin embargo, no es un motor para quien quiera simplemente “echar gasolina y olvidarse” con una inversión mínima. Exige aceite de calidad, sustitución preventiva de la cadena y atención especial al cambio DSG. Si está dispuesto a asumir ese mantenimiento, tendrá uno de los gasolina más divertidos de su categoría.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.