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El motor con código CHZB es un gasolina turbo de 1,0 litros y tres cilindros que pertenece a la serie EA211 del grupo Volkswagen. Este propulsor llegó como reemplazo de los antiguos 1.2 TSI y de los atmosféricos 1.4. Su función principal fue el “downsizing”: reducir la cilindrada para disminuir consumo y emisiones, manteniendo o aumentando la potencia gracias al turbocompresor.
Lo encontrará con mayor frecuencia en los modelos restyling (facelift) VW Polo V, Seat Ibiza IV y Seat Toledo fabricados entre 2014 y 2017. Aunque 95 caballos de potencia no suenen a mucho sobre el papel, en la práctica este motor ofrece unas prestaciones sorprendentemente ágiles gracias al bajo peso de los coches en los que se monta.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 999 cc (3 cilindros) |
| Potencia | 70 kW / 95 CV (a 5000-5500 rpm) |
| Par motor | 160 Nm (a 1500-3500 rpm) |
| Código de motor | CHZB (familia EA211) |
| Sistema de inyección | TSI – Inyección directa (Direct Injection) |
| Sobrealimentación | Turbocompresor con intercooler (integrado en el colector de admisión) |
| Número de válvulas | 12 (4 por cilindro) |
Esta es la pregunta más frecuente debido a la mala reputación de los antiguos TSI. El motor CHZB utiliza correa de distribución, no cadena. Es una excelente noticia. Con el paso a correa en la serie EA211, VW solucionó los problemas de estiramiento de cadena y traqueteos que afectaban a generaciones anteriores. El sistema es robusto y silencioso.
Aunque el fabricante suele indicar intervalos muy optimistas para el cambio de la correa de distribución (a veces incluso más de 200.000 km sin límite de tiempo), la práctica y la experiencia de los mecánicos dicen otra cosa.
Recomendación para el mantenimiento mayor: Lo mejor es cambiar el kit de correa de distribución, tensor y bomba de agua entre 150.000 km y 180.000 km o tras 8 a 10 años de antigüedad, lo que ocurra antes. La rotura de la correa provoca una avería grave del motor.
En este motor caben aproximadamente 4,0 litros de aceite. La graduación recomendada suele ser 5W-30 (norma VW 504.00/507.00) o en las variantes más nuevas 0W-20 (VW 508.00). Compruebe siempre la pegatina bajo el capó o el libro de mantenimiento.
En cuanto al consumo de aceite, los motores EA211 son mucho mejores que las antiguas generaciones EA111/EA888. El CHZB no debería consumir una cantidad significativa de aceite entre servicios. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 10.000 km es aceptable. Si consume un litro cada 2.000 km, el problema suele estar en los segmentos de los pistones o en el turbo, lo que requiere una intervención seria.
Consejo: Acorte el intervalo de cambio de aceite desde los 30.000 km de fábrica (LongLife) a 10.000 - 15.000 km. Esto es clave para la longevidad del turbo y del tren de levas.
En el gasolina CHZB, las bujías se cambian cada 60.000 km o 4 años. Como se trata de un motor de inyección directa, utilice exclusivamente bujías de iridio o platino recomendadas por el fabricante (NGK o Bosch), ya que unas bujías de mala calidad pueden dañar las bobinas (que son “una por cilindro”).
El motor es, en general, fiable, pero preste atención a:
Volante bimasa:
Buena noticia para su bolsillo. La versión CHZB de 95 CV asociada a la caja manual de 5 velocidades en el 99% de los casos lleva volante rígido (monomasa). Esto significa que el kit de embrague es mucho más barato de sustituir que en los diésel más potentes o en los gasolina de mayor potencia.
Nota: Si conduce un modelo con cambio DSG, la situación es distinta (vea la sección Caja de cambios).
Sistema de inyección:
El motor utiliza inyectores de alta presión (inyección directa). En general son duraderos, pero sensibles a la mala calidad del combustible. Si fallan, son caros (muy caros, depende del mercado) y no siempre se pueden reparar con éxito como los inyectores antiguos. Los síntomas son tirones, humo negro y aumento del consumo.
Turbocompresor:
El motor lleva un turbocompresor pequeño. Su vida útil está estrechamente ligada a los cambios de aceite regulares. Con un mantenimiento correcto, el turbo dura tanto como el motor (más de 200.000-250.000 km). El intercooler está integrado en el colector de admisión (sistema agua-aire), lo que significa que la refrigeración del aire es más eficiente, pero en caso de fuga la reparación es más cara porque hay que sustituir el conjunto de admisión.
DPF / EGR / GPF:
Este motor no tiene DPF (porque es gasolina). Además, los motores CHZB (2014-2017) en general no llevan GPF (filtro de partículas para gasolina), ya que este se hizo obligatorio con las normas más estrictas Euro 6d-TEMP (normalmente a partir de 2018, con motores de códigos como DKLA). Esto es una ventaja porque tiene una preocupación menos. La válvula EGR existe, pero los gasolina alcanzan la temperatura de servicio mucho más rápido que los diésel, por lo que la obstrucción del EGR es menos frecuente, salvo que el coche se utilice exclusivamente en trayectos muy cortos.
El motor no lleva sistema AdBlue.
Conducción urbana:
El consumo real en ciudad se sitúa entre 5,5 y 7,0 litros/100 km, según el tráfico y lo pesado que sea el pie derecho. El sistema Start-Stop ayuda a reducir el consumo, pero muchos conductores lo desactivan para preservar la batería y el motor de arranque.
¿Es un motor “perezoso”?
En absoluto. Con 160 Nm de par disponibles ya desde las 1500 rpm, el coche “tira” sorprendentemente bien. En la carrocería de un Ibiza o un Polo (que pesan alrededor de 1100 kg), la sensación es más dinámica que con los antiguos atmosféricos 1.4 o 1.6. Es perfectamente suficiente para adelantamientos en carretera convencional.
Autopista:
Es aquí donde se notan los límites de la pequeña cilindrada y de la caja de 5 marchas. A 130 km/h, el motor gira en quinta a unas 3000 - 3200 rpm. El consumo sube entonces a unos 6,0 - 6,5 litros. El ruido del motor se hace más evidente, pero no es insoportable. Los modelos con cambio DSG (7 velocidades) son más silenciosos y económicos en autopista porque la séptima reduce el régimen de giro.
Instalación de GLP:
Al tratarse de un motor de inyección directa (TSI), la instalación de GLP es compleja y cara. Se necesita un equipo específico (Direct Liquid Injection o un sistema que mezcle gasolina y gas para refrigerar los inyectores).
El coste de instalación es elevado (muy caro, depende del mercado) y la rentabilidad es discutible salvo que recorra muchos kilómetros al año (más de 30-40.000 km). Para un conductor medio, no se recomienda.
Reprogramación (Stage 1):
Este motor es muy “agradecido” para una reprogramación. Un Stage 1 seguro eleva la potencia de 95 CV a unos 115 - 120 CV, y el par hasta cerca de 200 Nm. La diferencia en la conducción es drástica, el coche se vuelve mucho más elástico. Sin embargo, tenga en cuenta que un mayor par desgasta el embrague más rápido.
Con el motor CHZB hay dos opciones:
Antes de comprar un coche con motor CHZB, preste atención a lo siguiente:
Conclusión:
El motor 1.0 TSI (CHZB) es una excelente elección para conductores que pasan la mayor parte del tiempo en ciudad y en carreteras convencionales. El mantenimiento es más barato que en un diésel (no tiene DPF, volante rígido en las versiones manuales), el impuesto de circulación es más bajo y el consumo es reducido. Si duda entre este motor y un antiguo 1.4 o 1.2 TSI, el 1.0 TSI (CHZB) es una opción técnicamente superior y más fiable. La caja manual es la opción más segura al comprar un coche de segunda mano con kilometraje elevado.
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