El motor del que hablamos hoy pertenece a la familia de motores diésel de Volkswagen EA288. Es el motor que sustituyó al famoso (y a veces infame) EA189. Los códigos CRBC y CRLB se refieren a las variantes de 150 CV (110 kW), que son el “punto medio ideal” de la gama en el segmento compacto del grupo VW. Se montó en una enorme cantidad de vehículos sobre la plataforma MQB y lo encontramos sobre todo en el VW Golf VII (hatchback y Variant/familiar) y en el Seat León.
Este motor es importante porque representa el estándar moderno del diésel de dos litros: lo bastante limpio como para cumplir normas estrictas (Euro 5 y Euro 6) y lo bastante robusto mecánicamente como para soportar grandes kilometrajes. A diferencia del 1.6 TDI más pequeño, este motor ofrece una experiencia de conducción claramente mejor sin un aumento significativo en el consumo de combustible.
| Característica | Datos |
|---|---|
| Cilindrada | 1968 cc (2.0 L) |
| Potencia | 110 kW (150 CV) |
| Par máximo | 320 Nm a 1750–3000 rpm |
| Códigos de motor | CRBC (Euro 5/Euro 6b), CRLB (Euro 6) |
| Tipo de inyección | Common Rail (Bosch) |
| Sobrealimentación | Turbo de geometría variable (VGT) + intercooler |
| Número de cilindros / Válvulas | 4 / 16 |
Estos motores (CRBC, CRLB) utilizan correa de distribución. Es una buena noticia para la mayoría de propietarios, ya que el sistema es más silencioso y predecible que la cadena, que puede estirarse.
La recomendación de fábrica para el cambio de la correa de distribución suele ser de unos optimistas 210.000 km. Sin embargo, la experiencia de los talleres y la práctica demuestran que es demasiado. La recomendación es hacer la distribución completa entre 150.000 km y 180.000 km, o cada 5 a 7 años, lo que ocurra antes.
Avería más habitual y punto crítico: La bomba de agua. En los motores EA288, la bomba de agua tiene una camisa (deslizador) variable que controla el caudal del refrigerante para que el motor coja temperatura más rápido. Este mecanismo suele trabarse, provocando sobrecalentamiento del motor o fugas de anticongelante mucho antes del plazo para la distribución. Si notas que la temperatura del motor sube por encima de 90°C o pierdes anticongelante, revisa la bomba inmediatamente.
En el motor entran aproximadamente 4,6 a 5,0 litros de aceite (compra siempre 5 litros). Es obligatorio usar un aceite que cumpla la especificación VW 507.00, normalmente con viscosidad 5W-30.
En cuanto al consumo de aceite, los motores CRBC y CRLB se han mostrado muy buenos. Entre dos servicios (si se hacen cada 10–15 mil km), es normal que el nivel baje unos milímetros en la varilla, lo que equivale a unos 0,2–0,5 litros. Si el motor consume más de 1 litro cada 10.000 km, puede indicar un problema con el turbo o los segmentos de los pistones, aunque esto es raro por debajo de los 250.000 km.
A diferencia de los antiguos inyectores piezoeléctricos (que fueron una pesadilla en algunos 2.0 TDI PD), los CRBC y CRLB utilizan robustos inyectores electromagnéticos Bosch. Son muy resistentes y rara vez fallan antes de los 250.000–300.000 km, siempre que se utilice combustible de calidad. Los síntomas de inyectores defectuosos son un ralentí inestable (“golpeteo”) y aumento del humo.
Sí, este motor lleva volante bimasa (DMF), tanto si va asociado a caja manual como a DSG. Su vida útil suele situarse en torno a los 150.000–200.000 km, según el estilo de conducción. Síntomas de fallo: Ruido metálico de golpeteo al apagar el motor, vibraciones en el pedal del embrague o sacudidas del vehículo al iniciar la marcha. La sustitución es cara (depende del mercado), pero necesaria para una conducción cómoda y para proteger la caja de cambios.
El motor utiliza un solo turbo de geometría variable (VGT). En general es fiable. Pueden aparecer problemas si el DPF se obstruye (genera contrapresión) o si no se cambia el aceite con regularidad. La vida útil del turbo, con un mantenimiento adecuado, suele superar los 300.000 km. El actuador de la turbina (la parte electrónica) puede fallar antes, lo que provoca pérdida de potencia (“modo seguro”).
Todos los motores CRBC y CRLB cuentan con filtro DPF y válvula EGR.
La válvula EGR en estos motores va integrada en el enfriador de gases de escape y se encuentra en la parte trasera del motor (de difícil acceso). El enfriador de la EGR puede llegar a perder, haciendo que el motor “beba” anticongelante.
AdBlue: Esto es una cuestión importante. En el Golf VII y el León, los motores CRBC y CRLB (desde el inicio de producción hasta 2015/2016, e incluso versiones posteriores en carrocerías más ligeras) por lo general NO LLEVAN sistema AdBlue (SCR). Cumplen la norma Euro 6 utilizando un catalizador LNT (Lean NOx Trap) que no requiere aditivo líquido. Es una gran ventaja porque hay un sistema menos que mantener (sin calentadores de AdBlue, sin bomba, sin recargas). Aun así, comprueba siempre la tapa del depósito antes de comprar: si junto a la boca del diésel no hay un tapón azul, no tienes AdBlue.
Este es el punto fuerte del 2.0 TDI de 150 CV. Ofrece unas prestaciones más que suficientes para el día a día, con un consumo ridículo.
¿Es un motor perezoso? En absoluto. Con 320 Nm de par disponibles ya desde las 1750 rpm, el Golf VII (incluso el Variant/familiar) acelera con mucha soltura. Los adelantamientos son seguros y la tracción 4Motion (donde está disponible) ayuda todavía más en las salidas, aunque añade unos 0,5 l al consumo.
Este motor es muy agradecido para una reprogramación (“chip tuning” o remap).
Sin embargo, ten en cuenta que el aumento de potencia acorta la vida útil del embrague y del volante bimasa, especialmente si el conductor utiliza a menudo el acelerador a fondo a bajas revoluciones. Los componentes de serie soportan un Stage 1, pero se desgastarán más rápido.
Con los motores CRBC/CRLB vienen dos opciones:
1. Caja manual de 6 velocidades (MQ350): Muy precisa y robusta.
2. DSG automático de 6 velocidades (DQ250): Cambio de doble embrague en baño de aceite (DSG “húmedo”).
Caja manual: La caja en sí rara vez da problemas. Los dolores de cabeza los causa el kit de embrague y el volante bimasa. El síntoma de un embrague gastado es el patinamiento (suben las rpm pero el coche no acelera) al pisar a fondo el acelerador en 4ª, 5ª o 6ª velocidad.
DSG (DQ250): Es una de las mejores cajas automáticas del mercado, PERO requiere mantenimiento.
Mantenimiento: El aceite y el filtro del DSG se DEBEN cambiar cada 60.000 km. Si se descuida este punto, se estropean la mecatrónica (la “unidad de mando” de la caja) y los discos de embrague.
Síntomas de fallo del DSG: Tirones al iniciar la marcha, vacilaciones al cambiar de marcha o golpes al pasar de P a D o R. La reparación de un DSG es muy cara (depende del mercado, pero a menudo supera los 1.000 EUR en averías serias).
Coste del cambio de embrague: Sustituir el kit de embrague con volante bimasa supone un gasto importante. En la caja manual es algo más barato que en el DSG, pero en ambos casos se considera una intervención costosa.
Antes de comprar un coche con este motor, fíjate en lo siguiente:
El motor 2.0 TDI (CRBC/CRLB) de 150 CV es una excelente elección. Ofrece una dinámica mucho mejor que los modelos 1.6 TDI y los costes de mantenimiento son similares (salvo el impuesto de circulación en algunos países). Es el motor ideal para conductores que hacen muchos kilómetros, especialmente en carretera. Si encuentras una unidad con historial de mantenimiento claro (sobre todo en el caso del DSG) y con la bomba de agua ya sustituida, puedes comprarla sin pensártelo demasiado.
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