El motor con código CJXA pertenece a la tercera generación (Gen 3) de la famosa familia EA888 del grupo VAG. No es el típico 2.0 TSI que encontrarás en un Tiguan básico. Es un derivado del motor del Golf 7 R o del Audi S3, ligeramente “capado” o adaptado para modelos como el Seat León Cupra, el Škoda Superb (versión más potente) y el VW Passat B8. Se trata de un propulsor que ofrece prestaciones de deportivo en el formato de una berlina o familiar para toda la familia. A diferencia de la infame segunda generación, que consumía aceite como si fuera combustible, este motor es una joya mecánica, pero como cualquier máquina compleja, exige un trato específico.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Código de motor | EA888 Gen 3 / CJXA |
| Cilindrada | 1984 cc (2.0 L) |
| Potencia | 206 kW (280 CV) @ 5600-6500 rpm |
| Par motor | 350 Nm @ 1700-5600 rpm |
| Tipo de combustible | Gasolina (Recomendado 98 o 100 octanos) |
| Sobrealimentación | Turbo (IHI IS38) + intercooler |
| Sistema de inyección | Combinado: directa (FSI) + indirecta (MPI) |
| Disposición de cilindros | L4 en línea (4 cilindros) |
El motor CJXA utiliza cadena de distribución. En esta tercera generación de los EA888, el problema del alargamiento de la cadena que arruinaba motores antes de 2012 está en gran medida resuelto. La cadena ahora es más robusta y está diseñada para durar lo mismo que el motor, pero en la práctica conviene revisarla a fondo (comprobar fase o “estiramiento” por diagnosis) a partir de los 150.000 - 200.000 km. Si al arrancar en frío se oye un traqueteo que no desaparece tras unos segundos, es una señal de alarma.
Aunque el motor es fiable, hay tres puntos principales que suelen dar dolores de cabeza a los propietarios:
No hay “distribución” al uso (cambio de correa) porque el motor lleva cadena. Sin embargo, se recomienda cambiar la correa auxiliar (PK) y el tensor sobre los 100.000 - 120.000 km o a los 5-6 años.
En cuanto a las bujías, la recomendación de fábrica suele ser 60.000 km, pero para este motor (sobre todo si se conduce de forma deportiva) es muy recomendable cambiarlas cada 30.000 a 40.000 km. Utiliza exclusivamente bujías NGK o OEM previstas para este modelo.
En el motor caben aproximadamente 5,7 litros de aceite. La graduación recomendada es 5W-30 o 0W-30 con especificación VW 504.00 / 507.00. Para conducción más agresiva y climas cálidos, muchos entusiastas pasan a 5W-40 (con intervalo de cambio fijo).
¿Consume aceite? A diferencia de su predecesor, este motor tiene segmentos rediseñados. El consumo de aceite se ha reducido drásticamente. Aun así, es normal que un motor con estas prestaciones consuma entre 0,5 y 1 litro de aceite cada 10.000 km, especialmente si se circula a menudo a altas revoluciones. Cualquier valor por encima de eso requiere revisión (válvula PCV o turbo).
El motor utiliza un sistema avanzado con ocho inyectores (cuatro de inyección directa al cilindro y cuatro de inyección indirecta al colector de admisión). Es una solución excelente, ya que los inyectores indirectos limpian las válvulas a baja carga. Los inyectores son generalmente fiables, pero los de inyección directa (alta presión) son caros si fallan. La bomba de alta presión (HPFP) puede oírse “tac-tac”, lo cual es un sonido de funcionamiento normal.
Esta versión (280 CV) suele montar el turbo IHI IS38, que es más grande que el del GTI (IS20). El turbo es muy resistente si se respeta el intervalo de cambio de aceite. Su vida útil suele superar los 200.000 km, pero es clave no apagar el motor inmediatamente después de “darle caña” en autopista, sino dejarlo un minuto o dos al ralentí para que se enfríe.
Sí, lleva. Tanto con DSG como con cambio manual, monta volante bimasa para amortiguar el elevado par de 350 Nm. En los modelos con DSG, la avería se reconoce por un traqueteo metálico en el cambio al ralentí (en P o N). La sustitución es cara (depende del mercado).
Es un motor de gasolina, por lo que no lleva filtro DPF en el sentido clásico. Sin embargo, los modelos fabricados a partir de 2018/2019 (según mercado e introducción de la norma WLTP) pueden montar OPF/GPF (filtro de partículas para gasolina). El CJXA es en su mayoría un motor “pre-GPF”, lo cual es una buena noticia porque tiene mejor sonido y menos restricciones en el escape.
No utiliza AdBlue. La función EGR suele resolverse mediante apertura variable de válvulas (EGR interna), por lo que no hay una válvula EGR clásica que se obstruya como en los diésel.
Seamos sinceros: comprar un coche de 280 CV y mirar cada decilitro no tiene mucho sentido.
En absoluto. Con 280 CV y 350 Nm disponibles ya desde unas 1700 rpm, este motor mueve la carrocería de un Passat o un Superb (incluso familiar) con una facilidad increíble. Las aceleraciones hasta 100 km/h suelen estar por debajo de 6 segundos (con tracción 4x4). Las recuperaciones son brutales, los adelantamientos se completan en un abrir y cerrar de ojos.
Ese es el hábitat natural del Passat y del Superb con este motor. A 130 km/h, en la marcha más larga (6ª o 7ª del DSG) el motor gira a unas 2.600 - 2.800 rpm, lo que hace el viaje silencioso y cómodo. Hay potencia de sobra para acelerar hasta 200 km/h sin esfuerzo y sin siquiera reducir marcha.
Técnicamente es posible, pero muy caro y complicado. Debido a la inyección directa, se necesita un sistema específico que inyecte gas licuado directamente a través de los inyectores de gasolina, o un sistema mixto que use gas y gasolina (para refrigerar los inyectores de gasolina). Dada la naturaleza deportiva del motor, en general no se recomienda montar GLP, ya que puede provocar problemas de temperatura en la culata y en los inyectores.
Es uno de los motores más agradecidos para preparar. Solo con una reprogramación (Stage 1), sin cambios mecánicos, la potencia sube de forma segura a 350 - 370 CV y el par supera los 450 Nm. El motor y el turbo lo soportan muy bien, pero ten en cuenta que esto acortará la vida útil de las bujías, bobinas y embrague/cambio DSG si se conduce siempre al límite.
La mayoría de los modelos con este motor (especialmente Passat y Superb) vienen exclusivamente con cambio DSG y tracción a las cuatro ruedas (4Motion/4x4). El Seat León Cupra también se podía encontrar con cambio manual.
En los DSG de embrague bañado en aceite (los que van con este motor), el cambio de aceite y filtro del cambio es OBLIGATORIO cada 60.000 km. Saltarse este servicio conduce a averías en la mecatrónica, cuya reparación cuesta una fortuna (muy caro). Las averías de embrague son menos frecuentes, pero los discos se desgastan y su sustitución también supone un coste importante.
El coste de cambiar el kit de embrague con volante bimasa es elevado (depende del mercado), pero se hace pocas veces (normalmente a los 150.000-200.000 km, según el estilo de conducción).
El motor 2.0 TSI (280 CV) CJXA es una opción fantástica para conductores que buscan un compromiso entre funcionalidad familiar y prestaciones brutales. En el Seat León Cupra ofrece diversión pura, mientras que en el Passat y el Superb ofrece una dominación absoluta en autopista con tracción total.
No es tan barato de mantener como un 2.0 TDI (consumo, impuestos, neumáticos, frenos), pero a cambio pone una sonrisa en la cara cada vez que pisas el acelerador. Si encuentras una unidad con historial de mantenimiento claro del motor y del cambio, es una compra de la que difícilmente te arrepentirás.
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